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Muchos generales para tan poca tropa. La “guerra” contra el narcotráfico no modificó en nada la macrocefalia que padecen las Fuerzas Armadas Mexicanas. Incluso, la afianzó.

Una de las “ventajas” que vieron los defensores de sacar a los militares de sus cuarteles fue que los cuerpos castrenses se “desburocratizarían” y, con ello, dejaría de haber tanto general de escritorio, sin otros méritos que ser leales… a determinados grupos políticos al interior y al exterior de los muros verde olivo.

Ni siquiera de eso sirvió la militarización del país. Hoy las Fuerzas Armadas Mexicanas tienen más generales, jefes y oficiales de los que necesita. Y son precisamente estas élites castrenses las que gozan de buenos sueldos y prestaciones frente a una tropa mal pagada y mal tratada.

El Ejército Mexicano cuenta hoy con 512 generales en activo (de división, de brigada y brigadieres); 5 mil 605 jefes (coroneles, tenientes coronel y mayores), y 21 mil 142 oficiales (capitanes, tenientes y subtenientes). Todos ellos –27 mil 259– para 170 mil 631 clases (sargentos y cabos) y soldados.

Un documento elaborado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) da cuenta de la actual composición de sus Fuerzas. Sólo el Ejército Mexicano cuenta con 205 mil 470 efectivos.

Una situación más aguda presenta la Fuerza Aérea Mexicana. Cuenta con un total de 8 mil 687 elementos, de los cuales 29 son generales; 515 son jefes (coroneles, tenientes coronel y mayores), y 1 mil 807 son oficiales (subtenientes, tenientes y capitanes). Mientras, las clases (sargentos y cabos) y soldados suman 4 mil 549.

Es decir, los que mandan en la Fuerza Aérea Mexicana suman 2 mil 351: más del 50 por ciento del número de efectivos de tropa.

Habrá que ver si el lopezobradorismo, con la bandera de austeridad, equidad y justicia, intentará transformar el férreo coto del poder militar. La duda es si intentará corregir lo que considere que está mal o dejará a los militares seguir llevando sus asuntos como hasta ahora, prácticamente al margen y sin rendir cuenta cabal a la sociedad.

Al detalle, el documento –emitido el pasado 14 de agosto y firmado por el titular de la Unidad de Transparencia de la Sedena, el general Francisco Toscano, en respuesta a la solicitud de información 0000700127618– especifica que de los 512 generales del Ejército, 39 son de división, 159 son de brigada y 314 son brigadieres.

Con respecto de los jefes, se trata de 781 con el grado de coronel; 1 mil 442 con el de teniente coronel, y 3 mil 382 con el de mayor. Mientras, los oficiales se componen de 3 mil 815 capitanes primero; 3 mil 283 capitanes segundo; 14 mil 44 tenientes, y 7 mil 580 subtenientes.

Por su parte, la tropa se compone de 69 mil 557 soldados; 48 mil 456 cabos; 36 mil 366 sargentos segundo, y 16 mil 252 sargentos primero.

Como adelantábamos, la situación de la Fuerza Aérea es peor en este aspecto. De los 29 generales, seis son de división; 16 son de ala, y siete son de grupo. Los jefes son 92 coroneles; 193 tenientes coronel, y 230 mayores. Los oficiales se componen de 284 efectivos con el grado de capitán primero; 541 con el de capitán segundo; 982 con el de teniente, y 1 mil 787 con el de subteniente.

La tropa se compone de 833 sargentos primero, 1 mil 540 sargentos segundo, 953 cabos y 1 mil 223 soldados.

Así, en la Fuerza Armada Permanente más numerosa del país, el Ejército Mexicano, hay un general por cada 401 efectivos. Y en la Fuerza Aérea Mexicana, uno de cada 300 elementos es general.

Sólo para tener apenas un comparativo: el Ejército Chino tiene más de 2 millones 300 mil efectivos. Y el número de generales no llega a 200.

Fragmentos

Como decíamos, en la Sedena se cuentan, en total, 45 generales de división en activo. Treinta y nueve están adscritos al Ejército Mexicano. Los otros seis, a la Fuerza Aérea Mexicana. En teoría, cualquiera de ellos podría convertirse en el próximo secretario de la Defensa… Lo cierto es que, descartado el general en situación de retiro Audomaro Martínez Zapata –luego de la reunión sostenida entre López Obrador y el actual titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos Zepeda–, el presidente electo estudia cinco propuestas presentadas por el actual general secretario… Lo que no deja de sorprender es que la plana militar, que tiene el poder hoy, haya propuesto, entre otras cuatro candidaturas, a un militar involucrado indirectamente en un tema sensible: el de la desaparición de los 43 normalistas de Aytozinapa. En septiembre de 2014, el general Alejandro Saavedra Hernández era el comandante de la 35 Zona Militar, con sede en Chilpancingo. Y de ella dependía el 27 Batallón de Infantería ubicado en Iguala. ¿Será que los militares quieren seguir muy de cerca las investigaciones que el nuevo gobierno –ha prometido– hará sobre esa desaparición forzada?

Zósimo Camacho

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