Autor:

I. Sin salvavidas, aún en el puerto el barco lópezobradorista, ya que partirá hasta el 1 de diciembre, la electa como diputada federal por sus propios méritos políticos, Tatiana Clouthier, ha declinado su designación como subsecretaria de Gobernación. Pero hay más de fondo: ella pensó que en las filas del presidente electo se enarbolarían las banderas de la tolerancia y la autocrítica, cuando ante el nombramiento de Manuel Bartlett –priísta cuando Carlos Salinas y priísta de toda su vida– se permitió disentir. Y tenía sus razones: en 1988, su padre disputó en la oposición –con Cuauhtémoc Cárdenas– la Presidencia de la República (y Bartlett maniobró los resultados para favorecer a Salinas, quien en premio lo nombró secretario de Educación y luego gobernador de Puebla), siendo víctima en 1989 de un accidente carretero donde perdió la vida, cuando viajaba a la capital del país para seguir la protesta contra la “victoria” de Salinas-Bartlett. Su fallecimiento conmovió a la nación y Cárdenas entendió el “mensaje”, terminando con una protesta que iba a la huelga nacional para obligar a Miguel de La Madrid a nuevas elecciones.

II. Tatiana Clouthier se sumó y sumó fuerza a Movimiento de Regeneración Nacional “Morena”-Andrés Manuel López Obrador. Es una mujer valiosísima y mejor que Olga Sánchez Sánchez Cordero. Pero leal a la memoria de su padre, cuestionó la designación del tristemente célebre Bartlett y eso molestó a López Obrador al grado que le llamó la atención; y por amable que haya sido ella, comprendió y decidió bajarse del barco. Bien ganada su curul, ejercerá como diputada federal en representación de la nación. Ha rechazado la subsecretaría de Gobernación justificando su decisión con dedicarse a sus hijos y esposo, domiciliados en la capital de Nuevo León. Su ausencia será notoria, ya que haciendo honor al apellido (con su hermano), la sinaloense hubiera desempeñado el cargo con honor. Y dejó constancia de ello al manifestar su opinión respecto al señor Bartlett que, dicho sea de paso, es un estigma en las filas lópezobradoristas. A pesar de la colaboración y ayuda de Tatiana Clouthier a Morena en su indiscutible y arrolladora victoria, no puede estar en el núcleo cercano del tabasqueño; quien ha defendido al priísta a capa y espada.

III. Debió irse Battlett. Pero es y ha sido un cínico de la política. Y quiere cobrar 119 mil pesos como director general de la Comisión Federal de Electricidad, para continuar coleccionando cargos: del Partido Revolucionario Institucional al de la Revolución Democrática, al del Trabajo y a Morena. Cambiar de chaqueta en él es habitual. Por lo pronto, la legisladora Clouhtier decidió lo mejor para la vida política nacional, ya que es necesario tener dignidad y valor para dar opiniones, aunque sean contrarias a las directrices lópezobradoristas. Zarpó el barco del capitán Andrés Manuel López Obrador: mientras Bartlett, con su historial, se mantiene a bordo, ella asume con valentía y honor despedirlo apoyando a los diputados de Morena, para contribuir a la entrada, mar abierto, del lópezobradorismo; aunque sin una pasajera de su calidad política, tolerante, democrática y consecuente con los principios que heredó de la lucha de su padre.

cepedaneri@prodigy.net.mx

Miércoles, 05 de Septiembre 2018