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Al registrar –a mediados de este 2018– más de 10 billones de pesos, la deuda pública de México llegó a su máximo histórico, alertó la Alianza Latinoamericana de Consultorías Económicas (Laeco, por su sigla en inglés).

La consultora expuso que ese aumento hace necesario impulsar un replanteamiento en materia fiscal, pues la presión de la deuda neta del sector público federal asciende a 10 billones 578 mil 140 millones de pesos.

En su Informe económico, señala que el balance público del país presentó un déficit de 206 mil 731 millones de pesos. No obstante, indica, durante la primera mitad de 2018, los principales balances de finanzas públicas resultaron mejor de lo programado.

Alejandro Zamora, consultor de la firma Consultores Internacionales, SC, explica a Contralínea que en las finanzas públicas hay “niveles de deuda manejables. No obstante, hubo un amplio uso de gasto público motivado o estimulado –más que por el ingreso– por la deuda, lo que se traduce en una administración pública endeudada, comparada con otros cambios de administración”.

El informe de Laeco reveló que, durante el segundo trimestre de este año, el crecimiento económico tuvo una ligera disminución respecto del mismo del trimestre anterior, acompañado de un repunte en la inflación del 4.81 por ciento. Pero el peso continúa con su tendencia de apreciación en relación con el dólar.

Para el consultor Alejandro Zamora, dichos factores acortan el margen de maniobra para la próxima administración que encabezará el centroizquierdista Andrés Manuel López Obrador, sobre todo en lo relacionado con los proyectos de gran calado. Por ello, indica en entrevista, “retomar el crecimiento económico puede no ser tan pronto como se desearía”.

Agrega que “la deuda pública es una herramienta de política económica anticíclica que puede ser utilizada. [Sin embargo], no significa que debamos endeudarnos de manera imprudente en busca de un mayor crecimiento económico”.

Por ello, recalca la importancia de que el gobierno sea cauto respecto al endeudamiento público. También considera prioritario el diseño y la instrumentación de una reforma hacendaria integral que mejore la capacidad de recaudación del país, mediante la ampliación de una base contributiva y el establecimiento de impuestos progresivos.

Por su parte, Laeco considera en su análisis que, para progresar, mejorar el empleo y generar mayores ingresos fiscales, es necesario potencializar la inversión en infraestructura pública, dinamizando sectores productivos estratégicos en las industrias de cada región.

Karen Ballesteros