Autor:

I. La nave de Andrés Manuel López Obrador aún no desembarca como presidente cuando, mar adentro, lanzaba sus redes para “pescar” a quienes serán sus secretarios del despacho presidencial, aunque muchos ya se reparten el poder. Pescó de todo: expriístas, peñistas, perredistas arrepentidos, pecando de su “paz y amor” para sumar a su causa populista de la democracia directa, ante el divorcio de ésta de la democracia representativa del régimen priísta-panista, sobre todo a partir de Carlos Salinas. Uno de esos negativos es el sonorense Víctor Villalobos, enlistado como futuro encargado de la Secretaría de Agricultura. Tiene tierras en esa entidad y ha ocupado varios encargos con los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, favoreciendo la siembra de transgénicos al servicio de la empresa Monsanto, para impulsar la agricultura industrial. Es un “caballo de Troya”, ahora con López Obrador, quien ya se ha puesto a tiro de las críticas por sus ataques a la prensa que ha informado sobre la sanción del INE a Morena.

II. Villalobos es un exburócrata siniestro. Con el mismo tic nervioso de Alfonso Durazo (ambos, empresarios sonorenses) con su sonrisa permanente. En su análisis “Destitución anticipada” (La Jornada, 21 de agosto de 2018), la investigadora Silvia Ribeiro lo ha exhibido como un agricultor bastante rico al que no le importa que le paguen la mitad de lo que ganará López Obrador. Y lo señala como el autor del TLC-transgénico, porque durante sus 12 años en la Sagarpa (esto lo dice este columnista) con Vicente Fox y Felipe Calderón, debió haber estado contratado por Monsanto para promover la siembra de maíz alterado genéticamente, del cual se ha probado su alto poder dañino. Por lo que deberá ser despedido, ya que si ocupa la Secretaría del caso, seremos un país sin maíz. Y Sin maíz no hay país, dice el libro de varios autores, editado por Conaculta. Este personaje será un titular itinerante, pues con razón, los empleados de base no están dispuestos a emigrar por una disposición autoritaria de López Obrador, como lo hicieron en la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Isabella González, Reforma, 27 de julio de 2018).

III. Los oficinistas no deben ser sacrificados con todo y el racionalismo del proyecto. Ni la reducción del salario, salvo a los mandos medios y superiores que se dejen, si no recurren a amparos que habrán de concederles, ya que las leyes laborales no autorizan esas rebajas; aunque el plan de gobierno de Morena así lo proyecte. Villalobos fue apoyado por el millonario regiomontano Alfonso Romo, asesor de López Obrador, quien aspira a ser “vicepresidente” con fachada de secretario de la Presidencia. “La próxima administración no permitirá la siembra de semillas transgénicas, aseguró Villalobos… A la pregunta de qué harán con las empresas que él y Romo alentaron y financiaron, eludió responder”, lo que levanta sospechas. Debió contestar que esas empresas tendrán que salir del país, pues ni en la agricultura privada se permitirá la siembra de granos transgénicos. Villalobos y Romo tratan de ocultar ese pasado y “apechugaron” la terminante orden de López Obrador de cancelar los transgénicos, prefiriendo retractarse que renunciar a la promesa de sus cargos.

cepedaneri@prodigy.net.mx

Viernes, 17 de Agosto 2018