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Las estancias infantiles que operan con subsidios de la Secretaría de Desarrollo Social no certificaron que el personal que atiende a los hijos de madres trabajadoras o padres solos, cuenten con las capacidades requeridas para otorgar los servicios, ni que los inmuebles sean los adecuados para la atención, cuidado y seguridad de los niños y niñas, evidencia la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

La Auditoría de Desempeño: 2017-0-20100-07-0265-2018, aplicada al Programa de Estancias Infantiles para Apoyar a Madres Trabajadoras de la Sedesol, indica que esta secretaría “no acreditó que la admisión de las 319 estancias infantiles en 2017 se realizó con base en el resultado del análisis efectuado en sus delegaciones, ni que se cumplieron los criterios y requisitos establecidos en la normativa”.

De esas 319 estancias, expone el máximo órgano de fiscalización del país, la mayoría se localizó en zonas con alto poder adquisitivo, lo que contraviene a beneficiar a las zonas más vulnerables: el 55.8 por ciento (178) se ubicó en localidades con grado de marginación muy bajo; el 21.3 por ciento (68), con grado medio; el 18.2 por ciento (58), con bajo grado de marginación; el 3.4 por ciento (11) con alto, y el 1.3 por ciento (4), con grado muy alto, “por lo que no se priorizaron las localidades con las mayores desventajas en su situación geográfica, económica y social”, expone.

Con respecto a la capacitación de los responsables de las estancias afiliadas, la Sedesol no acreditó que, en 2017, dispusiera de un programa anual o de una estrategia para impartir la capacitación básica, inicial y complementaria.

La secretaría, entonces a cargo de Luis Miranda Nava, reportó que ese año capacitó a 22 mil 636 responsables de las estancias infantiles; sin embargo, “no dispuso de información referente a cuántas estancias correspondieron los responsables, ni en qué temas los instruyó; tampoco sustentó el número de responsables de las estancias que fueron certificados en el ‘Estándar de Competencia´’, vinculado con conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes para cuidar y realizar actividades para el desarrollo de los niños, en centros especializados en la atención infantil”.

La Auditoría también documentó la entrega de subsidios a 9 mil 399 estancias en 2017; sin embargo, “no acreditó que los responsables de las estancias cumplieron los 7 criterios y los 12 requisitos establecidos en las reglas de operación del programa, lo que no garantiza que el personal que labora en las estancias cuente con las capacidades requeridas para otorgar los servicios, ni que los inmuebles sean los adecuados para la atención, cuidado y seguridad de los niños y niñas”.

Érika Ramírez