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En México, el 68 por ciento de los asesinatos ocurridos en 2017 se cometió con arma de fuego, esto es 21 mil 318 de los 31 mil 174, revela el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Según la estadística de defunciones por homicidio, en ese año 3 mil 840 asesinatos fueron provocados por agresiones con objetos cortantes y 2 mil 94 por ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación.

Los datos refieren la tasa se ubicó en 25 víctimas mortales por cada 100 mil habitantes a nivel nacional, lo que colocó a ese año como el más violento desde 1990, año en que inició el registro y que reportó un total de 14 mil 493 víctimas.

Los homicidios en 2017 superaron incluso el máximo previo de 2011, cuando se registraron 27 mil 213. La cifra del año pasado aumentó en 6 mil 615 asesinatos en relación con 2016.

Según el Inegi, 27 mil 771 víctimas eran hombres (el 69.5 por ciento) y 3 mil 324, mujeres.

Las entidades federativas con más homicidios fueron: Estado de México, con 3 mil 46; Guerrero, con 2 mil 578; Guanajuato, con 2 mil 252; Chihuahua, con 2 mil 221; Baja California, con 2 mil 144; Michoacán, con 1 mil 661, y Sinaloa, con 1 mil 617. Esas siete entidades federativas concentraron el 50 por ciento del total.

En la estadística del Inegi también destacan Colima y Baja California Sur, con una tasa de 113 y 91 homicidios por cada 100 mil habitantes, muy por encima de la tasa nacional de 25 por cada 100 mil. Mientras que Yucatán, Campeche y Aguascalientes fueron los estados con el número más bajo de homicidios.

Según la información de las oficialías de registro civil, las agencias del ministerio público y los servicios médicos forenses recopilada por el Inegi, el 44 por ciento (13 mil 654) de las víctimas de homicidio se ubicó entre los 20 y los 34 años de edad.

Además, se reportó un total de 216 víctimas de entre 0 y 9 años de edad; 2 mil 580, de entre 10 y 19 años; 9 mil 259, de entre 35 y 49 años, y 4 mil 161, de 50 años en adelante.

Alba Olea