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En la Comisaría de Sentenciados del Estado de Jalisco las condiciones de sobrepoblación, hacinamiento y autogobierno no sólo van en contra de la estancia digna y segura de las personas privadas de su libertad, sino que atentan contra seis de las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos (Reglas Mandela).

De acuerdo con observaciones realizadas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en dicha Comisaría el total de personas privadas de la libertad es de 5 mil 668 internos, cuando la capacidad del lugar permite albergar tan sólo a 2 mil 118.

Lo anterior quebranta las reglas 1, 12, 13 y 15, así como el el inciso a de la regla 11. Éstas hacen hincapié en la necesidad de velar por un trato, alojamiento, dormitorios e higiene dignos para cualquier recluso. De igual manera se trata la prohibición de la tortura y cualquier otro tipo de trato cruel, inhumano o degradante.

En este sentido, la CNDH emitió una recomendación dirigida a Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, gobernador de Jalisco, para que en un plazo no mayor a 6 meses instruya a las autoridades penitenciarias correspondientes para que se logre instrumentar un sistema penitenciario con perspectiva de derechos humanos y que garantice un trato digno y seguro para los reclusos.

Cabe aclarar que no es la primera vez que la Comisión da testimonio de alguna violación a derechos humanos. En febrero de este año, un correo del Senado de la República denunció ante dicha instancia la violación a los derechos de un reo.

Por ello, visitadores adjuntos de la CNDH acudieron a la Comisaría para concretar una entrevista con el afectado; éste presentaba contusiones en la cara, producto de una riña al interior del lugar. La entonces directora de la Comisaría se dijo recién enterada del hecho.

De acuerdo con la recomendación, en un plazo no mayor a 9 meses, la Comisaría tendrá que designar a un funcionario de alto nivel que funja como enlace con la CNDH para prevenir y atender este tipo de casos.

Fabián Vega