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En el sistema bancario mexicano, la tasa de interés real para préstamos personales fue de 26.5 por ciento al finalizar 2017. Ello coloca al país entre los que permiten más abusos a los bancos, pues se trata de un nivel muy alto si se compara con países desarrollados –como Alemania, con 3 por ciento– o emergentes –como Chile, con 18.5 por ciento–, según el documento número 29 de notas estratégicas elaborado por la Dirección General de Finanzas.

Según el análisis, en México el financiamiento es limitado y costoso porque el sistema financiero sólo es accesible para quienes tienen los suficientes ingresos para pagar las altas tasas de interés.

Esta situación ha persistido a pesar de la reforma financiera en 2014. Ello porque no se trató de una reforma estructural: la mayor parte de los cambios que se hicieron fueron normativos. Y es que a partir de ésta se modificaron 31 leyes y dos códigos para mejorar la supervisión y vigilancia de las instituciones financieras.

Al respecto, la investigadora parlamentaria Alejandra Huerta Pineda dice a Contralínea que para que las tasas de interés disminuyan debe existir una normatividad explícita que las limite.

Falta de accesibilidad

Además de los créditos, otro ejemplo de la falta de accesibilidad es la concentración de la cartera crediticia. La Comisión Federal de Competencia Económica señaló que “una de las principales limitaciones a la entrada de nuevos participantes en el mercado crediticio es el nivel de capital mínimo que se necesita para constituir un banco en el país”.

Al respecto, la reforma no planteó medidas para incentivar la introducción de nuevos participantes en el mercado financiero, por lo que las carteras del sector bancario tienen la misma concentración que antes, indica el análisis de la Dirección General de Finanzas.

Para la investigadora Huerta Pineda, es importante “disminuir el costo del financiamiento para que éste realmente sirva como vehículo de desarrollo, de lo contrario solamente está sirviendo para que crezca un sector de la economía y no está proporcionando liquidez a la economía”.

Aseneth Hernández