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Las autoridades de Estados Unidos han violado los derechos de niños, niñas y adolescentes migrantes que llegan con sus familiares al país y son separados de ellos como un mecanismo para disuadir a las personas de migrar. Lo anterior ya ha provocado la desaparición de menores, según un comunicado dirigido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por instituciones nacionales defensoras de derechos humanos de cinco países latinoamericanos.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México, la Defensoría del Pueblo de Colombia, la Defensoría del Pueblo de Ecuador, la Procuraduría de Derechos Humanos de Guatemala y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras solicitaron a la CIDH otorgar medidas cautelares para evitar que los niños sean separados de sus familiares en Estados Unidos.

De acuerdo con estas instituciones, la separación de los infantes migrantes de sus padres, madres o familias los coloca en una situación de vulnerabilidad agravada, que abre la posibilidad de que sean víctimas de violencia, desaparición, trata de personas y explotación. Además, provoca daños sicológicos y emocionales, y vulnera el derecho a la unidad familiar.

Asimismo, la CIDH documentó que la detención de niños y niñas tiene efectos negativos y duraderos en el desarrollo físico y mental, esto se debe a que puede generar la aparición o empeoramiento de ansiedad y depresión. También se ve afectada su integridad y las relaciones familiares se rompen.

Esto indica que la situación reúne elementos de gravedad, urgencia e irreparabilidad para solicitar el establecimiento de medidas cautelares; ya que la Comisión, de acuerdo con el artículo 25 del Reglamento de la CIDH, podrá solicitar a un Estado estas medidas, por iniciativa propia o a solicitud de parte, si existen situaciones de gravedad y urgencia que presenten un riesgo de daño irreparable.

Aseneth Hernández