Autor:

El fraude electoral puede ser un recurso para el próximo 1 de julio con el objetivo proteger los intereses políticos y económicos de la oligarquía que se encuentra en el poder, afirmó el Ejército Popular Revolucionario (EPR) a través de un comunicado.

Según información del grupo guerrillero, el Consejo Mexicano de Negocios se reunió con los cuatro candidatos a la presidencia de la República Mexicana para que, sin importar quien ocupe el cargo, atienda sus términos, condiciones y mandatos. El EPR afirma que “para ellos la voluntad popular no cuenta, sólo es parte del discurso demagógico”.

Por esta razón, los medios de comunicación, los políticos, empresarios, los cárteles y todos aquellos que pertenecen al grupo oligárquico tratan de legitimar este tipo de democracia mediante la inclusión en el proceso electoral o “farsa electoral”, como la llama el EPR, a la clase obrera y trabajadora.

Es necesario que el pueblo mexicano construya su poder político y la autodefensa armada puede ser una forma de hacerlo, ya que “emerge como necesidad política y organizativa ante la violencia sistemática del Estado contra el pueblo”, así mismo es importante defender los intereses de las masas trabajadoras.

Por considerarlo del interés de los lectores, Contralínea reproduce el comunicado íntegro:

AL PUEBLO DE MÉXICO

A LOS PUEBLOS DEL MUNDO

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

A LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS

A LAS ORGANIZACIONES POPULARES Y REVOLUCIONARIAS

¡HERMANOS, HERMANAS, CAMARADAS!

La crisis política del régimen se manifiesta con mayor agudeza en correspondencia al desarrollo de las contradicciones que han dado origen a la actual crisis estructural capitalista, donde resalta el carácter corrupto y terrorista del régimen; la subordinación inmoral del gobierno mexicano al imperialismo yanqui; y, las medidas económicas antipopulares y proimperialistas que han llevado a la devaluación histórica del peso mexicano emparejado con una inflación del mismo carácter, así como una mayor pauperización de los sectores populares.

En la actual coyuntura electoral burguesa la magnitud de las contradicciones no antagónicas, la continua ejecución ascendente del terrorismo de Estado y la ola represiva contra el pueblo en general, pero en específico contra aquel que desarrolla crítica política hacia el régimen, deja una vez más de manifiesto la naturaleza antihumana, monopolista, dictatorial y antipopular de la democracia burguesa.

La contradicción burguesa no antagónica fundamental entre hijos de la política económica burguesa y sus respectivos grupos de poder económico, ha entrado en la ruta de la conciliación producto de la fuerza monopólico oligarca y el entramado mafioso de las formas burguesas de hacer política. Al mismo tiempo la crispación entre políticos de oficio, quienes personalizan contradicciones secundarias y aspiran como lacayos del capital se encona por la avaricia de obtener canonjías que brinda el poder burgués a quien le sirven. De tal magnitud es la crisis política del régimen.

Neoliberales conservadores y liberales burgueses moderados, han pactado una tregua conciliatoria a favor del capital y el régimen. Los primeros moderan su intransigencia, mientras los segundos diluyen su careta nacionalista y en ambos queda albergada la reacción.

Los puntos principales de coincidencia son continuidad del modelo económico, descansar el motor de la economía en el sector privado, no cambios radicales ni estructura, cerrar filas, y trabajar juntos, en palabras de Alfonso Romo. ¡Vida al capital, más explotación y opresión al pueblo! Es lo que significan las líneas generales acordadas entre liberales y oligarcas.

Ha quedado pactada la continuidad del régimen neoliberal matizada en aspectos de forma más no de esencia de dicha política económica burguesa, asegurado el capital monopolista, la reacción como freno para la transformación radical de la sociedad, en esencia han cerrado filas los explotadores y opresores contra el pueblo.

El proceso electoral burgués y sus contradicciones ilustra claro quién o quienes detentan verdaderamente el poder y cuál es el papel de los políticos de oficio en el régimen. Quien detenta el poder político económico y determina la política económica en el país es la oligarquía estructurada en cárteles oligárquicos monopólicos.

Ésta a través del Consejo Mexicano de Negocios sentó a los diferentes candidatos a la presidencia de la República y dictó una vez más sus términos, condiciones y mandatos para quien ocupe el papel de administrador de sus intereses. Para ellos la voluntad popular no cuenta, sólo es parte del discurso demagógico.

Nada nuevo, es la esencia de la democracia burguesa, la dictadura del capital. En el presente sexenio fue el Pacto por México, en el actual proceso electoral, en medio de sus contradicciones no antagónicas apelan a su carácter de clase y liman asperezas con acuerdos para el reparto de la futura tasa general de ganancia y, en un acto monopólico dictatorial coludido con políticos de oficio liberales disfrazado de “diálogo”, imponen sus intereses y programa.

El camino de la democracia burguesa ha quedado allanado para que independientemente quien funja el papel de la junta administrativa resguarde los intereses oligárquicos, monopolistas e imperialistas con la certidumbre de la continuidad del régimen y la dictadura del capital respiran tranquilos. Para ello el fraude, si es necesario será usado como garantía de los intereses oligarcas.

Liberales conservadores, liberales moderados con careta nacionalista, hombres y defensores del régimen, los medios de comunicación monopólicos y cárteles oligarcas se esfuerzan por todos los medios en hacer partícipes en la farsa electoral a los explotados y oprimidos para tratar de legitimar a la democracia burguesa que se encuentra en crisis.

Lo que vivimos los mexicanos es la violencia y terror de la clase capitalista, agudizada por sus propias contradicciones; para los explotados y oprimidos no hay razón de clase para legitimar a esta dictadura siendo partícipes en la democracia burguesa; para el pueblo es imperativo construir su poder político.

La autodefensa armada de las masas emerge como necesidad política y organizativa ente la violencia sistemática del Estado contra el pueblo; y, la construcción de la unidad de las fuerzas populares una tarea impostergable para la defensa de los intereses de las masas trabajadoras.

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡VENCER O MORIR!

¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!

¡RESUELTOS A VENCER!

¡CON LA GUERRA POPULAR!

¡EL EPR TRIUNFARÁ!

COMITÉ DE PRENSA Y PROPAGANDA

DEL

PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO

PDPR

EJÉRCITO POPULAR REVOLUCIONARIO

EPR

Año 54.

República mexicana, a 13 de junio de 2018.

Aseneth Hernández