Autor:

salud-politicas

 

Aunque el sistema de salud pública en México se enfrenta a distintos problemas emergentes –como el aumento de las enfermedades mentales y de adicciones en personas jóvenes–, las políticas públicas se enfocan en el financiamiento y en las reformas fiscales, y no en las prioridades sanitarias.

Para Gustavo Leal Fernández, doctor en economía, el actual sistema de salud y las políticas que se han diseñado para atenderlo, durante los últimos 36 años, confirma que “la salud que merecen los mexicanos del siglo XXI tiene extraviadas las prioridades sanitarias”.

Durante su participación en el “Foro interdisciplinario para pensar el futuro de México”, añadió que las políticas de salud del país tienen un rezago de 30 años respecto al mundo, ya que su meta final debería ser prevenir estructuralmente y atender los problemas de salud pública, pero no es así y se enfocan en el financiamiento, una meta intermedia.

También ponente del Foro, Monserrat Salas –doctora en ciencias sociales– explicó que todas las situaciones críticas en las que se encuentra el sistema de salud son consecuencia de cómo la sociedad y el Estado conciben la salud pública. Así como del favorecimiento de otros intereses que no se relacionan con la ciudadanía.

Agregó que el concepto de salud pública que se adopta y es más práctico es el control de las enfermedades, es decir que la población se enferme lo menos posible y por eso el sistema se enfoca en la prevención y que esto implique el menor costo posible.

Sin embargo, este objetivo no se ha logrado, ya que de acuerdo con la doctora en sicología social, María Elena Medina Mora, durante los últimos años hay padecimientos que han afectado a mayor número de personas y no son atendidos porque surgen como enfermedades secundarias o sólo se centran en el nivel de prevención.

Dos ejemplos importantes son las adicciones y las enfermedades mentales. En el primer caso, el tratamiento se enfoca en la prevención, motivo por el que quienes tienen un problema grave de adicción no reciben la atención que necesitan. Mientras que las enfermedades mentales han tenido un aumento porque suelen acompañar a otros padecimientos, como la depresión, que se presenta en personas que tienen cáncer o enfermedades cardiovasculares y no suele atenderse, ni forma parte de su tratamiento.