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I. Del libro Qué es la política (Paidós, 1997), seleccionaron los seis ensayos de “La promesa de la política”, traducidos por Fina Birulés Eduardo Cañas, en donde la pensadora universal y estudiosa de la obra de Immanuel Kant, teje y desteje, Penélope de las reflexiones culturales de nuestro tiempo, alumbrándolas con sus estudios sobre la política y los políticos, desde la Polis de Atenas hasta la interrupción democrática de los totalitarismos del nazismo y el fascismo, sofocados por el renacimiento democrático desafiado por los estalinianos que edificaron el comunismo sobre las raíces de Esparta. Los ensayos inician con el titulado “Sócrates”, el sentenciado a muerte bebiendo cicuta (planta de un veneno muy activo), tras la desaparición de Pericles y la muerte de la democracia, por quienes sentaron el precedente de censurar las libertades de expresión y discusión de las ideas. Los otros trabajos son: “La tradición del pensamiento político”; “La revisión de la tradición por Montesquieu”; “De Hegel a Marx”; “El final de la tradición”, e “Introducción a la política”; un epílogo. El índice de nombres citados en los ensayos. Una introducción del compilador: Jerome Kohn. Fue, originalmente, editado en 2005, con varias ediciones, hasta la del 2016, por Espasa-libros.

II. “El abismo entre filosofía y política se abrió históricamente con el juicio y la condena de Sócrates, que en la historia del pensamiento político representa el mismo papel de punto de inflexión que el juicio y la condena de Jesús en la historia de la religión”. A esto debe hacérsele la observación a Hannah Arendt, de que lo de Jesús no sólo fue un acto religioso, sino también político porque los romanos (Pilatos lavándose las manos) avalaron la política contra la libertad de creencias y con ello, a su vez, quisieron censurar el atrevimiento político de Jesús, cuando revisando la moneda en circulación con la efigie cesariana, les dijo: “Dad al César lo que es del César”. En esto no reparó la autora (1906-1975), para fijar otro punto de partida del quehacer de la política en un medio hostil a las libertades suprimidas por el final de la República de Roma y el inicio del imperio antirrepublicano. También toca aquello que a su vez marcó a la política, cuando Protágoras dijo que “El hombre es la medida de todas las cosas” y Platón replicó que era “Dios la medida de todas las cosas”. Mientras Aristóteles creyó corregir al sofista y apuntalar a su maestro: Platón, con su sentencia de “que la medida de todas las cosas es la virtud y el hombre bueno”. Y claro: la virtud platónica.

III. “Que la idea de la política tiene inevitablemente algo que ver con la libertad (le faltó a la Arendt estudiar a Kelsen, para agregar la libertad jurídica para los fines de la democracia), es una idea nacida por primera vez en la polis griega, que se haya podido mantener a través de los siglos”. Y con ésta “la libertad de expresión, que fue determinante para la organización de la polis… la política es medio y la libertad su fin supremo”. Aquí entra la propuesta de Kant: el ser humano siempre como un fin y nunca como un medio. El ensayo “Introducción a la política” es el factor común de esos trabajos donde la autora dice que “el peligro es que lo político desaparezca absolutamente… la política (democrática, debe agregarse a ese hilo que deja al aire), es una necesidad ineludible para la vida humana, tanto individual como social”. Así que este libro es para toda clase de lector interesado en la convivencia pacífica y plural para proponer la solución de conflictos, con arreglo a la política democrática de liberalismo político. Esta es la promesa de la política. Y más ahora, con la cita de Shakespeare que invoca en su epílogo: “El mundo está fuera de juicio; ¡suerte maldita!”.

Ficha bibliográfica:

Autora:                Hannah Arendt

Título:                   La promesa de la política

Editorial:              Paidós Booket, 2016

Álvaro Cepeda Neri

[BLOQUE: MISCELÁNEO][SECCIÓN: EX LIBRIS]