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La medicina p’urhépecha ha sanado a las personas por generaciones. Su permanencia es parte de las estructuras organizacionales y de solidaridad comunal que construyen todos los días los pueblos indígenas de Michoacán. Menospreciada por la oficialidad, esta sabiduría representa una opción ante un sistema formal de salud con esquemas clínicos y hospitalarios incompletos, insuficientes e inaccesibles para amplios segmentos de las poblaciones indígenas y rurales del país

 “La medicina tradicional indígena constituye un ente social patrimonial colectivo; un bien común. Está constituida de elementos múltiples, componentes de sabiduría compleja, plasmados en prácticas terapéuticas y sanadoras diversas, especializadas. Estos saberes y prácticas de origen ancestral –persistentes en su uso por propia virtud, trascendencia y derecho, en estos primeros años del tercer milenio– son parte viva, esencial, del cuerpo característico cultural (tangible, intangible), y de la propia naturaleza generosa de los pueblos y comunidades indígenas”.

Así comienza la “Introducción” (Inchajpekua) del libro bilingüe (p’urhépecha-español) escrito y producido editorialmente por la doctora Bertha Dimas Huacuz, con base en trabajo conjunto de recopilación y estudio realizado con las/los integrantes del Grupo Tsinajpiriicha de médicos tradicionales de Michoacán.

El libro –presentado públicamente en el contexto de la conmemoración del Día Internacional de la Lengua Materna 2018, y como parte de las actividades culturales asociadas a la celebración del Tercer Aniversario de la radio Juchári Uinápekua (106.1 FM) de la comunidad indígena de Santa Fe de la Laguna (Michoacán)–, está enfocado a sistematizar y dar a conocer, de manera clara y rigurosa, los usos y aplicaciones de plantas medicinales selectas, representativas de las cuatro regiones principales de influencia sociocultural del pueblo p’urhépecha: Lago de Pátzcuaro, Cañada de los Once Pueblos, Ciénega de Zacapu y Meseta P’urhépecha.

En la presentación pública de este trabajo de investigación –efectuada el reciente 21 de febrero 2018 en Santa Fe de la Laguna, y transmitida en vivo a través de radio-Internet– participó como comentarista la maestra Sue Meneses Eternod, profesora de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (UNAM), campus Morelia, quien en su exposición considera que el proyecto Sïpiaata Tsinajpekua “es un ejemplo de la generación de espacios desde donde se crea, recrea, ejerce y se reclama el derecho cultural y biocultural a la existencia, al reconocimiento, al autoconocimiento, al conocimiento de la comunidad en su propio idioma y bajo sus propios marcos culturales”.

El libro presenta información sobre 40 plantas medicinales, cada una de las cuales es mostrada con su nombre científico, un resumen de sus usos, sus características morfológicas, los espacios físicos en donde comúnmente se encuentra, además de su preparación y modo de empleo.

Para la maestra Meneses, el hecho de contener toda la información presentada, originalmente en lengua p’urhepecha, se traduce “en un rico corpus de enorme valor lingüístico y cultural”, pues, es evidente, “pocos son los compendios de esta naturaleza elaborados desde la propia lengua y cultura, mientras que detrás del reconocimiento de cada planta hay un sistema de conocimiento que se ha logrado a lo largo de cientos de años de observación e interacción con el medio, lo que lo convierte en un conocimiento de incalculable valor”.

En este sentido, añade la maestra Meneses, “no está de más decir que es de aplaudir el enorme esfuerzo puesto en el proceso de selección y organización en un material escrito y publicable de este conocimiento que sin duda contribuirá a su valoración tanto por parte de la población en general como local”.

Como se nos indica en la “Presentación”, el referido libro es sólo uno de los productos de un proyecto mucho más amplio que lleva a cabo este colectivo de médicos tradicionales, y que tiene como principal eje de acción el reconocimiento y el ejercicio del derecho a mantener y cultivar el conocimiento desde un marco cultural propio, lo que, sin duda, contribuye a reducir la brecha cognitiva entre los pueblos. Se espera, en consecuencia, que estos esfuerzos puedan traducirse en políticas públicas que reconozcan no sólo los recursos terapéuticos sino la labor de los médicos tradicionales.

El grupo de médicos tradicionales, asociados a la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán, está constituido por: Josefina Chávez Guerrero (Cherán K’eri), Jorge Cira Ramos (Ucazanastakua, municipio de Tzintzuntzan), Adelaida Cucué Rivera (Cherán K’eri), Eva De la Cruz Ascencio (Puacuaro, municipio de Erongaricuaro), Nicolasa Isidro Chávez (Caltzontzin, municipio de Uruapan), Rosa Orta Guillén (Tocuaro, municipio de Erongaricuaro), Luz María Rico Jiménez (Uruapan), Guillermina Sánchez Romero (Cherán K’eri), María Virginia Santiago Toral (Caltzontzin, municipio de Uruapan), Guadalupe Sebastián Francisco (Pichataro, municipio de Tingambato) y Eulalia Toral Rangel (Caltzontzin, municipio de Uruapan).

Medicina tradicional p’urhépecha: testimonio de sabiduría

El trabajo de sistematización de usos y aplicaciones de las plantas medicinales –resultante en un libro con diseño de edición, tipografía y color del texto impreso que transmite un toque cultural indígena-p’urhépecha– incluye un ensayo introductorio titulado “Medicina Tradicional P’urhépecha: Testimonio de Sabiduría, Celebración de Vida”, escrito por la doctora Bertha Dimas Huacuz. En este breve ensayo, igualmente presentado de manera bilingüe, se reflexiona sobre el valor y persistencia de las estructuras organizacionales y de solidaridad comunal, de la manera en que estas estructuras y relaciones sociales, comunitarias, se manifiestan en la vida interna de la sociedad comunal de los pueblos y comunidades indígenas de Michoacán, en relación con la atención de la salud y el cuidado de los enfermos.

Mientras que la medicina tradicional ha sido menospreciada y dejada de lado, en el contexto del modelo imperante de las clínicas rurales del sistema de salud del Estado mexicano, estas etnoprácticas de medicina y salud pública no son acciones de categoría menor, afirma la doctora Dimas Huacuz. Estos conocimientos “fundamentados en la noble gracia del sanar, son el aliento de la vida misma” (…). “Las plantas son para aliviar dolencias; los rituales asociados, para iluminar el alma; a veces, incluso, para recuperar la misma o para evitar que ésta llegue a extraviarse”.

Ante un sistema generalizado oficial de salud, con esquemas clínicos y hospitalarios incompletos, insuficientes e inaccesibles para amplios segmentos de las poblaciones indígenas y rurales del país, en el referido ensayo se argumenta que es pertinente llamar la atención hacia la revalorización de la medicina tradicional indígena p’urhépecha –y sobre la necesidad de su preservación, enseñanza y difusión– como parte del establecimiento de mecanismos locales de prestación de servicios adecuados de salud comunitaria.

El propio libro, se deriva en gran parte, del trabajo continuado por muchos años de la doctora Dimas Huacuz, tanto de investigación documental como del ejercicio clínico cotidiano de la medicina en el ámbito local, comunitario. Esto es, en conjunto con el aprendizaje, recopilación, y la aplicación de saberes y etnoprácticas de salud, medicina, nutrición y convivencialidad comunal en el contexto biodiverso y socio-cultural p’urhépecha, predominantemente de la región lacustre de Pátzcuaro.

Mencionemos, para concluir, que la autora-editora es médica p’urhépecha por la Universidad Michoacana, con estudios en Salud Pública (MPH) por la Universidad de Harvard, expresando su ejercicio profesional como especialista en medicina intercultural comunitaria. Como parte de sus actividades ejerce la medicina y la enseñanza-investigación, así como el periodismo de opinión, enfocando sus artículos sobre las políticas de salud pública comunitaria, educación superior intercultural, y en defensa de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas. Varios de sus ensayos y artículos han sido publicados en Contralínea.

Grupo Tsinajpiriicha Médicos Tradicionales de Michoacán

[BLOQUE: ANÁLISIS][SECCIÓN: SOCIAL]