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I. Apenas son 480 páginas sobre un tema central: la aparición, en la Novena de Beethoven “de la voz humana en el seno de la música sinfónica”, por primera vez al introducir en ella el poema de Schiller, Oda a la alegría, el canto a la hermandad de la humanidad. Con traducción de Martín Zubiría, el grandioso poema se encuentra en el libro Lírica del pensamiento de Friedrich Schiller. Se habla, escribe y comenta sobre la maravillosa “Novena”, sin referirse a que Beethoven compuso la música al poema: A la alegría. Y que se ha convertido en un himno universal, sembrando la hermandad, la alegría de vivir y convivir: “los hombres todos hermanados quedan”. Este desvío era necesario para entrar de lleno al libro de Esteban Buch La Novena de Beethoven, que tradujo del francés al español Juan Gabriel López Guix. Un Esteban Buch ocupado en las relaciones entre música y política, que ha escrito ya otro texto sobre el tema. Son relaciones que pudieran parecer extrañas, y no es así, si nos metemos de lleno a los 12 capítulos, divididos en dos partes: El nacimiento de la música con ideario político moderno. Y la Recepción política de la Oda a la alegría, que abarca la mayor parte del libro con su impresionante bibliografía y su índice onomástico.

II. El libro es un análisis erudito del himno Schiller-Beethoven, creadores de la poesía-música de la Novena sinfonía en re menor opus 125 creada en Viena en 1824, “como expansión de la forma sinfónica explorada a partir de la Heroica, se ve combinada con una auténtica retórica de los géneros musicales que evoca el universo militar, el universo religioso y, por último, el ritual del himno –tanto sacro como profano–, por medio del cual los hombres celebran en coro el hecho de estar juntos: todos los hombres serán hermanos, dice el verso más célebre de esa obra donde, por primera vez, la voz humana irrumpe en el seno de la música sinfónica”. El libro es una delicia de ilustración. Una invitación para escuchar el himno europeo en que se convirtió: Oda a la Alegría; con letra de Schiller (1759-1805) y música de Beethoven (1770-1827), con “su coro final que dinamitaba todo lo que había hecho hasta ese momento” (Eckhardt van den Hoogen: El ABC de la música clásica). Beethoven realiza esa hazaña en 1810, año en que empiezan a estallar las Revoluciones del continente americano; cuyo remate es la francesa de 1848 y que Timothy J Clark relata en su libro Imagen del pueblo, la concepción que de ella tuvo el pintor Gustave Courbet en sus cuadros.

III. Fascinante es la lectura de La Novena de Beethoven que, como Kant (1724-1804) –contemporáneo de los dos– toma conciencia de la gloriosa Revolución de 1789, por la irrupción del pueblo nuevamente al protagonismo enriquecedor de la tradición democrática de Atenas-Pericles. Recorrer sus páginas es convencerse de que Schiller y Beethoven han creado realmente una sinfonía-oda a la libertad, a la alegría, al pluralismo cultural, religioso, en un escenario que hace compatible la democracia directa con la indirecta, la del pueblo con sus representantes. Ahora que el mundo otra vez ha perdido el juicio (Hamlet exclamó: “el mundo está fuera de juicio; ¡suerte maldita!”) tal vez esperemos que si “una noche caminando por un callejón oye usted a alguien que se acerca silbando con decisión el tema coral de la Novena sinfonía de Beethoven-Schiller” (Times de Londres, 28 de agosto de 1974), sea una manera de convocar a la humanidad que recobre el juicio y detenga la violencia sangrienta. Solamente el Himno sinfónico y el poema, pueden lograrlo; como lo hizo, al entonarse con la caída del Muro de Berlín en 1989. Esta historia democrática de la política del himno Beethoven-Schiller puede lograr esa hazaña.

Ficha bibliográfica:

Autor:                  Esteban Buch

Título:                   La novena de Beethoven

Editorial:                              El acantilado, 2001

Álvaro Cepeda Neri

[BLOQUE: MISCELÁNEO][SECCIÓN: EX LIBRIS]