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Una cosa es que haya actuado acertadamente como gobernador de Chihuahua para rescatar las partidas estatales que le correspondían y que Videgaray y Peña, ahora con González Anaya, le quisieron quitar; además de exigir la extradición del pillo César Duarte, para lo cual condujo una protesta desde esa entidad a la capital del país. Y otra cosa es que como desgobernador se siga haciendo pato en la investigación de su fiscalía por el homicidio de la reportera Miroslova Breach que –según dicen los hermanos de ella y otras informaciones– en la artera privación de su vida, al parecer, algo o mucho tuvieron que ver el expresidente municipal Hugo Schultz y el actual vocero de Corral: Alfredo Piñera. Y quienes ni siquiera han sido molestados para solicitarles su declaración ante el ministerio público de la entidad.

Panista y seguidor de Ricardo Anaya –asesorado por el furioso de Santiago Creel– Javier Corral Jurado ya fue diputado en Chihuahua, federal y senador; es un personaje que a pesar de que presume haber sido periodista, ha sido enemigo de la prensa en lo que lleva ejerciendo el poder en un Estado que sigue siendo un infierno de secuestros, fosas clandestinas, desapariciones forzadas, torturas judiciales, feminicidios, etcétera. Porque en lo que a él le obligan sus funciones, no ha podido atender la violencia sangrienta; y el gobierno federal ha aprovechado la que se deriva del narcotráfico y es de su competencia, para encerrar más al desgobernador y no ha hecho lo que le corresponde.

Y es que Corral Jurado, con todos sus alardes para hacerse del gobierno de Chihuahua, no ha sabido cómo resolver los problemas para los que se dijo –igual que todos los politiquillos en campaña electoral– estaba preparado. Y ha resultado que no. Encima de todo ese desastre se dice que intereses de su partido, por lo que sabe hasta hoy, fueron los que decidieron asesinar a la periodista Miroslova Breach, cuando el 23 de marzo de 2017 le asestaron ocho disparos para silenciarla. Las averiguaciones del fiscal César Augusto Peniche, que depende de Javier Corral, ha querido cerrar el caso achacándole el crimen al grupo de los Salazar, que están ligados al cártel de Sinaloa. Para esto han detenido y encarcelado a tres presuntos responsables, uno de los cuales fue asesinado por que sabía demasiado; sin que hasta la fecha haya resultados claros de la investigación.

Y es que Corral sigue siendo tapadera de sus correligionarios a quienes han señalado de haber ordenado el homicidio de Miroslava. Existen pruebas sobre que los panistas Alfredo Piñera y Hugo Schultz están implicados en el homicidio. Y que Corral Jurado, actuando como desgobernador-tapadera que raya en la complicidad, se ha negado a que los interroguen y se ha dedicado a querer dejar el homicidio como una venganza de narcotraficantes, cuando existen grabaciones donde los dos panistas aparecen como mensajeros de los narcotraficantes a quienes el desgobernador quiere hacer responsables.

Estos, al parecer, fueron los que ejecutaron el crimen; pero los autores intelectuales de esa barbarie son quienes eran objeto de las informaciones de la reportera que publicaba en el diario de la capital del país La Jornada. Era Miroslava una periodista implacable en sus investigaciones sobre los panistas; quienes se han aprovechado de que tienen una tapadera como desgobernador, por lo que están confiados en que saldrán impunes. Todo lo que existe en torno a la muerte de Miroslava conduce a que su homicidio fue resultado directo de que ella seguía las huelas del panismo en la entidad, porque varios de sus militantes de la élite están metidos en hechos más que presuntamente ajustados a delitos y que Corral Jurado no quiere que se sepan porque demostrarían que no es cierto que gobierna con transparencia y honradez.

El reportero David Saúl Vela (El Financiero, 6 de febrero de 2018), recién acaba de publicar una completísima información del caso Miroslava que el desgobernador no quiere que se aclare porque hay panistas metidos hasta el cuello. Corral Jurado vino al Ángel de la Independencia y, contra su PAN y sus convicciones, hasta rindió honores a Juárez, en el Hemiciclo al ilustre estadista. Pero no mueve ni remueve sus intereses partidistas para agotar la investigación de Miroslava, donde hay, pues, “gatos y ratas panistas encerrados” para no ser descubiertos.

Álvaro Cepeda Neri

[BLOQUE: OPINIÓN][SECCIÓN: DEFENSOR DEL PERIODISTA]