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El Instituto Nacional Electoral (INE) –que encabeza el doctor Lorenzo Córdova– suspendió temporalmente de su cargo, pero con goce de salario, al director del Secretariado Jorge Lavoignet.

La medida cautelar se da en el contexto del proceso interno que se inició por la denuncia de hostigamiento sexual que interpuso su subordinada Karla, a quien hostigó durante 2 años y después corrió injustificadamente.

Como lo reveló Contralínea, desde octubre pasado el consejero presidente del INE conoció de los abusos que padeció la joven de 33 años, sin proceder al respecto.

Para el abogado de Karla, Luis Hernández, el Instituto actúa demasiado tarde, pues no sólo han pasado 5 meses desde que la víctima que asesora denunció, sino 9 años desde que el INE tuvo conocimiento de que el alto funcionario tenía comportamientos vejatorios contra sus subordinadas.

“Hay una tercera persona denunciante que pidió el anonimato. Ella, a través de la entonces consejera electoral Margarita Elizondo, hizo del conocimiento del Secretario Ejecutivo [del INE] desde 2009 una conducta idéntica a la que se denunció en 2017 por parte de Karla.”

El jurista destaca que desde entonces se ha encubierto al servidor público ahora suspendido. “Lo único que hicieron con la persona agraviada fue cambiarla de puesto y ese oficio lo firmó precisamente Jorge Lavoignet. Por eso digo que el Instituto actúa demasiado tarde: 5 meses después de la denuncia de Karla y 9 años después de esa primera denuncia”.

Por la tolerancia a las conductas denunciadas por tres de sus subordinadas, otros funcionarios podrían ser sujetos a procesos de responsabilidad, considera el abogado; “porque hay servidores públicos que en su momento hicieron caso omiso”.

Para Luis Hernández, el encubrimiento de estos hechos no sólo revela la inutilidad del Protocolo para prevenir, atender y sancionar el hostigamiento y acoso sexual o laboral del INE, sino también de la Unidad Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación, “que gasta millones de pesos y no hace nada”.

De acuerdo con el Protocolo, “el hostigamiento sexual es el ejercicio del poder en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en los ámbitos laboral y/o escolar”. Se expresa en conductas verbales, físicas o ambas, relacionadas con la connotación lasciva”.

Pese a ello, Karla siempre encontró oídos sordos para su denuncia, pese a que el proceso de violencia fue escalando a tal grado que la joven de 33 años sufrió hasta una parálisis facial.

El abogado Luis Hernández explica que el caso abierto en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, por el despido injustificado con perspectiva de género, ya se cerró.

“Se llegó a un acuerdo con el área jurídica del Instituto, y se le reinstaló en un área distinta. Lo único que decidió el Tribunal fue la parte relacionada con su reincorporación”.

Actualmente, el único proceso abierto es precisamente el interno con base en el Protocolo, que ha derivado en la suspensión temporal de Lavoignet. Al respecto, el abogado dice a Contralínea que un perito de la Fiscalía Especial para Delitos de Violencia Contra las Mujeres y Trata de Personas, de la Procuraduría General de la República, determinó que Karla sí tiene un daño por la conducta cometida en su contra.

Ese peritaje no podrá ser desestimado por el INE, asegura el abogado, porque es dictado por una autoridad federal.

Ahora, con la separación temporal del licenciado Lavoignet, Luis Hernández espera que más víctimas estén en posibilidades de denunciar y se haga justicia en todos los casos.

Nancy Flores