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I. En anterior Ex libris di noticia del libro que causó gran impacto editorial: La Crisis del Capital en el Siglo XXI: Crónicas de los años que el capitalismo se volvió loco. Así como de su segundo texto: La economía de las desigualdades o cómo implantar una distribución justa y eficaz de la riqueza. Con ellos, Thomas Piketty arañó la fama de un teórico de la política económica contemporánea. O sea, de la nuestra globalizada más que nunca antes, con un factor común hasta en los dos o tres países-Estado que se dicen socialistas e incluso comunistas, como es el capitalismo con sus capitalistas, financieros, empresarios, bancos y “paraísos fiscales”, moviendo sus capitales y hasta de los narcotraficantes, para reactivar los capitalismos y sus diferencias de Europa, de Rusia, de China, del ensimismamiento de Gran Bretaña, el proteccionismo estadunidense trumpiano. Y los capitalismos oscilantes entre su subdesarrollo-dependiente, aún con sus riquezas naturales, de los Estados latinoamericanos, africanos. Arrastrados todos en la disputa por liderarlos entre Alemania, Inglaterra, Canadá, Estados Unidos, Rusia, China y Japón. El y los capitalismos han entrado en su enésima crisis de dominio mundial, ahora llamado globalización, en discusiones sin conclusión en Davos; quedando cada quien con su capitalismo y sus capitalistas gozando la pax del adormecimiento de los trabajadores resignados a sobrevivir con sus mil y una desgracias.

II.- El título: ¡Ciudadanos, a las urnas!, es, política y democráticamente, atinado y atractivo, porque los regímenes representativos han de convocar periódicamente a las urnas para renovar los cargos en los parlamentos o congresos; y sobre todo del presidente o primer ministro, para renovar o en su caso, rectificar al que debe ocupar este cargo. Pero, en el caso de estas crónicas, apuntan con certeras investigaciones para apuntalar la democracia representativa respecto a la Unión Europea, a su Parlamento Europeo y a su Comisión Europea. Era 2014. A partir de ese ensayo, Thomas Piketty fue publicando 33 crónicas-columnas, hasta la del 12 de noviembre de 2016. Dos años de sus reflexiones de política-económica, clasificadas por el autor en tres partes: Qué hay que aprender de las lecciones del pasado, y por qué los europeos no deberían olvidar cómo salieron de la crisis en la segunda posguerra. La segunda parte: La urgencia de acabar con la hipocresía ante las desigualdades y aplicar soluciones progresistas. Y, por último: Por otra globalización.

III. Sobresalen sus textos: Propagar la revolución democrática en el resto de Europa. Por una Europa abierta (en el sentido de las sociedades abiertas de Karl R. Popper, sin mencionarlo). Las reformas a la Ley del Trabajo: un gran desaguisado de improvisación y cinismo (texto muy apropiado para criticar e impugnar el reformismo contra los trabajadores, como es el caso de México-Peña y sus once “reformas estructurales”).¡Larga vida al populismo!, sobre cuyo tema Piketty dice: “El populismo no es otra cosa que una respuesta confusa (pero legítima) a la sensación de abandono de las clases populares de los países desarrollados (agreguémosle: subdesarrollados ante todo), ante la globalización y el auge de las desigualdades”. También nos ofrece su alegato basado en la investigación de Julia Cagé: Salvar los medios de comunicación (Anagrama, 2016) para abogar por los medios escritos, o sea el periodismo en diarios y revista, pero también en radio y televisión, que han ido cayendo en manos privadas o intereses al servicio del poder gubernamental. María de la Paz Georgiadis y Luciano Padilla López, logran una traducción al español de gran calidad.

Ficha  bibliográfica:

Autor:                  Thomas Piketty

Título:   ¡Ciudadanos, a las urnas!

Editorial:              Siglo Veintiuno editores, 2017

Álvaro Cepeda Neri

[BLOQUE: MISCELÁNEO][SECCIÓN: EX LIBRIS

 

Contralínea 578 / del 19 al 24 de Febrero 2018