jueves 2, julio 2020

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Santiago de Chile, Chile. La reciente gira por Asia de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, reforzó el compromiso del país austral en su enfoque hacia el lejano oriente y la región del Pacífico.

Pero más allá, sirvió también para ratificar la vocación chilena hacia la integración global, además del enfoque consolidado en su relación privilegiada con China, junto con la mirada a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).

La Asean e Indonesia fueron los pasajes del comienzo del periplo, como para redondear todos los caminos posibles hacia mayor cooperación e intercambio con esa zona del mundo.

El punto esencial en cualquier caso, fue la inédita participación de Chile en la iniciativa china de La Franja y la Ruta, o por sus siglas en inglés OBOR (One Belt, One Route). Junto a Argentina, los dos latinoamericanos en este concierto.

En el análisis del significado de OBOR, el diplomático y académico Fernando Reyes Mata valoró la presencia de Chile en la nueva Ruta de la Seda, iniciativa de China que potencia la dinámica de las relaciones económicas internacionales.

Exembajador chileno en China y con larga trayectoria en los menesteres asiáticos, Reyes Mata dijo a Prensa Latina que el mundo mira con atención la idea de mecanismos novedosos para impulsar el comercio y la economía.

La Franja y la Ruta es una puerta de futuro, porque las conexiones ya no solo pasan como antaño por la comunicación terrestre y la marítima, sino también por las aéreas y digitales, reflexionó.

Como la antigua Ruta de la Seda se tomarán también los dominios de ferrocarriles y carreteras, y el transporte marítimo, “pero indudablemente el peso digital y aéreo plantean otros desafíos”.

“Entonces, cuando miras el proyecto chileno de tener un cable de fibra óptica entre Shindao y Valparaíso, lo que haría ahora es poner en marcha estudios de factibilidad. Implica que se abre un camino hacia conexiones entre dos países muy distantes”, consideró.

China transita hacia el dominio de la producción de autos eléctricos, por lo cual necesitará de las grandes reservas de litio de Chile, igual que las de Bolivia y del norte de Argentina, precisó Reyes Mata.

Bachelet y OBOR

OBOR es una estrategia de desarrollo lanzada por Xi Jinping en 2013, y espera abarcar a 65 países con 4 mil 400 millones de habitantes y el 40 por ciento del PIB mundial.

Durante la cita de Beijing, Chile reforzó su apuesta asiática con un discurso muy comprometido de su mandataria, Michelle Bachelet, quien asimismo realizó una visita de estado, con entrevistas con Xi y el primer ministro Li Keqiang.

“En tiempos de un creciente escepticismo sobre las economías abiertas, OBOR es una oportunidad más allá de las circunstancias para trabajar juntos hacia un desarrollo duradero”, recalcó la dignataria del país austral.

Bachelet señaló que ve en La Franja y la Ruta una iniciativa clave en el proceso de conectividad para el porvenir sostenible, en especial en la promoción de Acuerdos Regionales y mejora en los nexos Asia-Europa, y también con América Latina y el Caribe.

Una perspectiva de impulsar puertos, autopistas, terminales aéreas, túneles para dinamizar el comercio y al mismo tiempo la competitividad y la productividad, argumentó la estadista sudamericana.

Para Chile, OBOR está llamado a convertirse en el proyecto de cooperación económica más relevante del planeta, como evidencia el alto nivel del encuentro en esta capital, con un significativo poder de convocatoria.

De todas formas, la nación sudamericana aprovechó la ocasión para crear las bases de la ampliación de su Tratado de Libre Comercio con China, a partir de un exitoso intercambio comercial que supera los 31 mil millones de dólares anuales.

En ligas mayores, Chile consiguió el beneplácito para su ingreso al Banco Asiático de Inversiones e Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés), que posee activos por más de 100 mil millones de dólares.

Bachelet argumentó que con el concurso del poderoso grupo bancario chino se abren perspectivas de conectividad en varios dominios, entre ellos, el proyecto regional Atlántico-Pacífico de fibra óptica.

América del Sur y otras esferas con potencialidades dentro del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (Apec).

Fausto Triana/Prensa Latina