jueves 2, julio 2020

Autor:

El Centro de Estudios para el Desarrollo Rural; la Unión de Ejidos y Comunidades en Defensa de la Tierra, el Agua y la Vida, Atcolhua; el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario; y el Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación pidieron a las autoridades de Estados Unidos y Canadá investigar la actuación de la minera Almaden Minerals respecto a un proyecto extractivo que se desarrolla en México.

De acuerdo con la coalición de organizaciones civiles, la minera de origen canadiense habría infringido requisitos de divulgación a los que está obligada por las leyes de valores de ambos países “al no revelar información clave sobre el proyecto de exploración de oro y plata conocido como Depósito Ixtaca, en el municipio de Ixtacamaxtitlán, en la Sierra Norte de Puebla”.

La denuncia contra la compañía que cotiza en esos dos mercados de valores, interpuesta ante las agencias gubernamentales de Canadá y Estados Unidos que regulan los mercados de valores, refiere que las leyes de ambos países establecen que las empresas deben dar a conocer información de importancia para la toma de decisiones de los inversionistas. “No obstante, Almaden Minerals ha omitido informar en sus anuncios públicos sobre cuatro aspectos vitales para su proyecto Ixtaca”.

Por medio de un comunicado de prensa, la coalición señala que el primero de ellos es “la decisión de Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales [Semarnat] de que el proyecto no avance a la fase de explotación hasta que las comunidades indígenas afectadas expresen su consentimiento libre, previo e informado mediante una consulta que se ajuste al derecho internacional”.

El segundo, señala, es “el juicio de amparo presentado por una comunidad indígena nahua de Tecoltemic, afectada por el proyecto. La empresa declaró en una presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos que ‘no conoce de ningún procedimiento legal pendiente o activo en su contra’ a pesar de existir el amparo. Esta omisión puede llevar a cancelar las concesiones de la empresa”.

La tercera omisión informativa se refiere a “la suspensión del proyecto durante varios meses por parte de Semarnat, debido a la falta de observancia de los requerimientos medioambientales”.

Y la última, a “la oposición de las comunidades locales, la cual puede provocar que las autoridades municipales nieguen a la empresa el permiso de uso de suelo necesario para las actividades mineras, como sucedió recientemente en el municipio vecino de Zaútla, donde dicho permiso le fue negado a la empresa de origen chino JDC Minerals”.

“En documentos dirigidos a las agencias de valores en Columbia Británica –provincia sede de Almaden Minerals– y Washington, las organizaciones solicitan una investigación sobre la minera argumentando que esta empresa ha publicado que la exploración en Ixtaca ‘continúa a ritmo acelerado, sin ninguna mención a las recientes acciones federales regulatorias y judiciales que han demorado o amenazado la paralización de la actividad en el terreno’”.

Las organizaciones destacan en su comunicado que Almaden Minerals “ha manifestado en repetidas ocasiones la importancia de mantener relaciones positivas con las comunidades locales, pero omite mencionar que muchos residentes de las comunidades afectadas están trabajando activamente para detener el proyecto”.

De acuerdo con la coalición, con su proyecto Ixtaca, la trasnacional se propone procesar 7 mil 500 toneladas de minerales al día, “lo que significará que, luego de 13 años de vida de la mina, se extraerán cerca de 36 millones de toneladas de roca para conseguir, apenas, 49 millones de onzas de oro y plata, dejando un tajo de 1 mil metros de diámetro y cientos de metros de profundidad”.

Nancy Flores