jueves 2, julio 2020

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El Ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, afirmó que el reconocimiento, defensa y protección de la dignidad humana no es negociable, ni puede ser materia de transacción o moneda de cambio en los ámbitos nacional o internacional. Subrayó que el paso de un país a otro no debe suponer la clandestinidad y el anonimato de las personas, que impide el ejercicio de sus derechos y los deja a merced de cualquier tipo de agresión o abuso.

 “Una condición migratoria irregular no debe volver inexistentes los derechos de las personas. La condición de persona no depende de requisitos legales o del cumplimiento de procedimientos administrativos para existir. Por encima de cualquier consideración migratoria, política, cultural, étnica, religiosa o de cualquier otra índole, está la dignidad humana. Actualmente los criterios de protección de los derechos humanos son de consenso internacional y de alcance universal, lo cual no excluye o exceptúa a las personas en contexto de migración”.

Ante ello, llamó a ver y atender los fenómenos migratorios con un enfoque multidisciplinario y desde una perspectiva de corresponsabilidad social, económica, multicultural e incluyente, que tenga como base el respeto a los derechos humanos y a la dignidad de la persona.

Al participar en la ceremonia inaugural de la Segunda Cumbre Iberoamericana “Migración y Derechos Humanos. Una nueva mirada”, organizada por la Federación Iberoamericana del Ombudsman (FIO), a través de la Red sobre Migrantes y Trata de Personas, de la Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ) y la CNDH, puntualizó que “en el caso específico de México, el respeto y condiciones dignas que exigimos en nuestra frontera norte, debe ser el mismo que rija nuestra actuación en materia migratoria en nuestra frontera sur”.