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La Paz, Bolivia. (PL) Una nueva modalidad de suicidios invade las redes sociales en los últimos días: el ciberjuego Ballena Azul o Blue Whale, un siniestro desafío que invita a niños y adolescentes a superar 50 pruebas (una por día) y termina con la muerte.

El reto de la ballena azul debe su nombre a una característica muy particular de la especie marina, que por voluntad propia se acerca a las costas para morir.

Blue Whale incita a los menores a superar 50 niveles que consisten en despertarse de madrugada a mirar videos o películas de terror, cortarse el brazo con una navaja y hacerse la silueta de una ballena.

Los jóvenes deben agujerearse, luego se hacen fotos y videos del acto para mostrárselo a un supuesto tutor, que amenaza con asesinar a la familia del jugador si no se cumplen esas peticiones.

A partir de una solicitud con el nombre “ALINE BEZERROS”, los creadores utilizan perfiles falsos en Facebook, WhatsApp, Twitter y otros sitios donde reparten los mensajes a sus seguidores.

El nivel 49 es matar a sus propios padres, el 50 saltar desde un balcón. Los primeros casos fueron reportados en Rusia cuando dos adolescentes, una de 15 años y otra de 16, se lanzaron al vacío desde un edificio de 14 pisos en la ciudad de Irkutsk.

Una de ellas había publicado una foto en las redes sociales de una ballena azul antes de su muerte.

Medios rusos informaron que luego de estos hechos fue detenido el joven de 21 años Philip Budeikin, quien empezó con este juego de torturas en la red social VKontakte, el equivalente de Facebook en esa nación.

Sin embargo, el juego se expandió este año por América Latina y puso en alarma a las autoridades de Bolivia, Uruguay, Brasil, Colombia, Chile y Paraguay.

Aunque aún no se reportan casos en Bolivia, el gobierno lanzó una alerta máxima e instruyó a la Policía Cibernética a rastrear las redes para identificar perfiles falsos, mediante los cuales se “reclute” a adolescentes para incorporarlos a ese entretenimiento u otros fines como la trata y tráfico de personas y la pornografía.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, informó que se constituyó un equipo para investigar el origen y conexiones relacionados con el juego.

Romero manifestó que el tema se coinvirtió en un problema para la nación andino-amazónica, porque se menciona al país “como el origen, como el liderazgo de esta red virtual que se dirige a captar adherentes con fines contrarios a los derechos humanos y al vivir en paz de una sociedad”.

El titular boliviano dijo que es “importante” el control de los padres sobre sus hijos, pues a veces se cree que el entorno y la curiosidad de los muchachos les llevan a conectarse con esas redes o juegos macabros.

En Paraguay un estudiante universitario de 22 años falleció a causa de una herida de arma blanca. Antes de morir culpó al “demonio” que habitaba en su computadora. Al parecer hacía referencia a la Ballena Azul.

Otros siete casos de niños que se auto infligieron heridas por participar en el peligroso juego fueron reportados por fuentes policiales y el Ministerio de Salud Pública de Uruguay.

Según las autoridades, existen en la nación seis departamentos implicados en los casos: Montevideo, Canelones, Colonia, Río Negro, Salto y en Rivera, y las edades de los menores oscilan entre 10 y 15 años.

Una adolescente de 13 años residente en la provincia de Rivera fue encontrada en un baño de su escuela y al ser interrogada contó que participaba en el ciberjuego.

Antídoto rosa

Como método para contrarrestar el peligroso efecto expansivo del juego, en Brasil surgió la propuesta de “La ballena rosa”, creada por un diseñador gráfico y un publicista, según destacan diversos medios.

Al igual que “La ballena azul” consiste en 50 pruebas, aunque su propósito es bien distinto. Los desafíos son: con un marcador, escribir en la piel de alguien cuánto usted lo ama o hablar con una persona a quien no ve hace mucho tiempo.

A ello se suma, pensar en la situación que lo ha hecho más feliz en su vida; mirarse en el espejo y dar gracias por todo lo que tiene en la vida. Además de pasar un día sin usar palabras negativas.

Este “antídoto” ya es seguido por más de 276 mil usuarios en Facebook y todas las tareas deben ser registradas en las redes sociales como #BallenaRosa.

Por Claudia Dupeirón*

*Corresponsal de Prensa Latina en Bolivia