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En un largo trabajo de investigación periodística, hace seis años, el reportero José Reveles mostró a los lectores que los panistas que ganaron el gobierno federal –más que la Presidencia de la República– con el sorpresivo asalto del foxismo (ver el libro Asalto a palacio, las entrañas de una guerra, del empresario cocacolero Guillermo H Cantú), donde la cónyuge y sus hijos establecieron su madriguera para manejar los hilos de la corrupción e igualar la descomposición priísta del salinato-zedillismo; así, sumado el calderonismo, ya han superado a los 54 años del alemanismo al zedillismo (1946-2000); entonces José Reveles publicó el libro La manos sucias del PAN [Partido Acción Nacional], como réplica a Calderón que alegaba tener las manos limpias cuando, tras su paso por el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos y la Secretaría de Energía (con sus pilluelos Nava, Mouriño y su grupo “azul”) en el sexenio de Fox, se habían batido en el cochinero con sus tentáculos en Petróleos Mexicanos, el autopréstamo para comprarse una casa y, pillado en la maniobra, con el cinismo que lo caracteriza, Calderón justificó y dio el albazo para apoderarse de la candidatura e ilegítimamente agandallarse el cargo presidencial.
 
En una segunda edición, regresa José Reveles sobre los pasos de la señora Vázquez Mota quien hace seis años fondeó, con tremendo atraco, la campaña de Calderón y del PAN en su segunda y desperdiciada oportunidad que dejó inédita la alternancia y, en lugar de más democracia que exigía la transición, la irrupción de un autoritarismo militar y policiaco, desempleo y empobrecimiento masivos (50 millones de pobres, 20 millones sin empleo formal y 60 mil homicidios de una guerra fallida contra el narcotráfico, que según Calderón, ya sustituye funciones del Estado). Es “la crónica documentada de un atraco multimillonario con recursos de la Secretaría de Desarrollo Social”, cuya titular era Josefina y que muy probablemente hizo su “guardadito”, pues ya tenía sueños, ensueños y pesadillas para pelear la candidatura presidencial del PAN, que disputó a Calderón y Cordero en una desgastante precandidatura para ser ahora, con las manos sucias, una candidata en caída libre, demostrada su incompetencia política, sin el menor carisma, llevada por el calderonismo a un desastre electoral. Y tras haber perdido el gobierno durante 12 años, ser ahora la que pierda al PAN.
 
El “desvío de recursos, tráfico de influencias, ejercicio indebido del servicio público, abuso de autoridad, uso indebido de atribuciones y facultades, cohecho, delitos electorales y usurpación de funciones son algunos de los delitos por los que fueron acusadas en su momento Josefina Vázquez Mota, secretaria de Desarrollo Social, y su sucesora Ana Teresa Aranda, varios funcionarios de esa misma dependencia y diputados federales…”. Es la guía del trabajo de Reveles que exhibe las manos sucias de la candidata presidencial, como continuidad de la corrupción de Fox a Calderón. Y de un partido, sus integrantes afiliados, sus escasos militantes y desilusionados simpatizantes. La corrupción es el jabón, el agua y la toalla donde se lavan y secan las manos los panistas… Y también Josefina Vázquez Mota.
 
Ficha bibliográfica:
 
Autor: José Reveles
Título: Las manos sucias del PAN
Editorial: Planeta, Temas de Hoy, 2012
 
*Periodista
 
 
 

Revista Contralínea 285 / 20 de mayo de 2012
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