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Hace meses tres camiones de línea fueron rafagueados en la carretera de Ciudad Victoria a Monterrey; las lesiones o la muerte de los usuarios ocasionadas por delincuentes no está contemplada en el seguro que se obtiene al pagar el boleto.
 
Marilú Oviedo
Monterrey, Nuevo León
 
Ante los asaltos y robos que se realizan a los automovilistas en las carreteras del noreste del país, viajar en autobús era considerada la mejor solución para sentirse seguro… pero ya no. Primero fueron los secuestros a pasajeros que iban con rumbo a Matamoros –en su mayoría personas con intenciones de cruzar hacia los Estados Unidos–, y ahora simplemente el hecho de rafaguear por gusto camiones de línea que pasan por territorio tamaulipeco.
Ante esta situación, los pasajeros no tienen a quién acudir, pues las rutas de autobuses no se hacen responsables por accidente derivados de la delincuencia organizada, como el que ocurrió en el municipio de Hidalgo, Tamaulipas, donde tres camiones fueron baleados con saldo de tres personas heridas, uno de ellos muerto días después.
Imelda Corona Benítez es una de las víctimas. Ella viajaba en la línea Futura, con destino a Monterrey.
Otro de los afectados fue José de Jesús Espinoza de León, quien después de 8 días de estar hospitalizado, perdió la batalla contra la muerte a consecuencia de las lesiones provocadas por una bala que recibió en la cabeza.
La tercera usuaria afectada fue Alejandra Lugo Smith, quien viajaba en otro autobús con destino a la capital nuevoleonesa, pero es reportada fuera de peligro.
 
 

EMPRESAS NO ESTÁN OBLIGADAS A PAGAR SEGUROS

 
Édgar Mejía Bravo, gerente general de la Central de Autobuses en Monterrey, informó que el seguro que se paga en las líneas no abarca el tipo de incidente como el registrado en Hidalgo, Tamaulipas.
Lo que sí se cubre son aquellos relacionados con accidentes viales, como choques, pero no los ocasionados por la delincuencia organizada; aunque resaltó que por humanidad las empresas deberían de atender el problema.
“Son hechos delictivos que suceden en carreteras federales, obviamente la central no (se hace cargo) porque si se dan los hechos dentro de la central ahí sí. Aquí el hecho le compete a la autoridad federal. Si quieren pagar o no, depende de las empresas transportistas dar apoyo, que lo deberían de hacer por humanidad en una situación así, de quien haya sido la línea, pero no están obligadas”, comentó.
El directivo señaló que lo que se puede hacer es trabajar de manera coordinada con las autoridades federales para prevenir este tipo de incidentes.
“En este punto se buscaría tratar de recopilar la información de todo lo que ha pasado y reunir fuerzas con las autoridades federales para establecer que no vuelva a suceder otro caso como estos; debemos de tener reuniones periódicas, para platicar de las situaciones que se han vivido en temporadas vacacionales y en un momento dado es prevenir, son cuestiones preventivas”, dijo.
Además, recomendó que es preferible que las empresas vayan cambiando las capacitaciones de los operadores, ya que por lo pronto sólo tienen el acceso para llamar a los números de emergencia como el 089 y no para enfrentarse o tratar un asunto similar al sucedido el pasado mes de abril.
“Las empresas certificadas deben de ir cambiando las capacitaciones debido a los incidentes que se dan en las carreteras; lo que puedo decir es que en la central contamos con dispositivos de circuitos cerrados y en las puertas no se permite acceso a personas sin boleto, aunque en muchas ocasiones se molesten.
“Cada empresa le da capacitaciones a los operadores, deben de tener el registro por año y las capacitaciones certificadas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes”, explicó Mejía Bravo.
Los ataques a los que están expuestos las unidades pueden prevenirse y si se actúa coordinadamente con la Policía Federal, pero lo que sí está controlado, aseguró el gerente, son los robos en la Central de Autobuses.
“Han disminuido en un 100 por ciento y se cuenta con el apoyo de las autoridades estatales, municipales y federales para evitar incluso que se suban a las unidades personas con algún arma o sin boleto”, dijo.
 

LESIONADA, SIN EQUIPAJE Y SIN APOYO

 
Luego del incidente registrado en la carretera Ciudad Victoria-Monterrey, Imelda Corona Benítez, una usuaria de 40 años de edad, se encuentra lesionada de su columna y los pronósticos de que tenga la movilidad de sus piernas no son buenos. Aunque los familiares ya se han acercado a la empresa de autobuses, no han tenido respuesta favorable, sus argumentos son: no cubrir ese tipo de accidentes.
“En esa ocasión, como fue balacera en la carretera, la empresa dijo que de plano no iban a dar ayuda, porque si hubiese sido asalto o accidente ahí sí, pero en este caso no, para ellos no ha pasado nada, los municipios y la empresa se echan la pelotita; el seguro de los cuatro o cinco pesos que te cobran no cubre nada y no sabemos qué va a pasar ahora”, dijo molesta.
Cinco días después del suceso, recibieron una llamada de la empresa Futura, pero únicamente fue para preguntar por la salud de Imelda.
El autobús salió de Tempoal, Veracruz, con destino a Monterrey; Imelda regresaba de las vacaciones de Semana Santa de Ciudad Mante, Tamaulipas, a donde había ido con unos amigos, pero desafortunadamente fue alcanzada por una bala que la lesionó en la columna vertebral.
 “Le pusieron una válvula del lado derecho, porque la bala se expandió y se le puso la válvula para extraerle los líquidos del sangrado, ahorita le han hecho estudios y va evolucionando muy bien, pero aún no se llega a la cirugía, porque mientras haya un metal, la resonancia magnética no permite que se verifique bien la columna”, dijo su hermana.
“Tiene la bala y estamos en espera de radiografías y tac, nos han dado la esperanza de que va a poder caminar; ahorita, como está reciente, sus músculos están estropeados, pero le hemos estado dando terapias y tiene sensibilidad de un 10 por ciento de movilidad y sensibilidad, y esperemos en Dios que favorezca y salga bien. El médico especialista nos dice que la lucha se va a hacer, pero también depende de las ganas que le eche mi hermana”, comentó.
Cristina aseguró que su hermana está optimista y nunca perdió el conocimiento cuando gracias al celular de unas personas que la ayudaron logró comunicarse con su madre y le informó lo terrible del accidente.
 

LA AYUDA

 
La principal ayuda que solicita la familia Corona Benítez es apoyo económico, mismo que sería usado para los traslados a cuidar a Imelda, comidas y la rehabilitación de la misma.
Señaló que el gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú, ha estado preguntando por su cuñado, para ofrecerle el apoyo, pero nada en concreto.
Cristina dijo que el DIF de Guadalupe le ha estado entregando despensas a la familia.
Lo que más anhela la madre de familia es que su hermana vuelva a tener una vida normal, y pide a las autoridades y a la empresa Futura que se hagan responsable de los actos, que aunque no fueron provocados por ellos, tienen responsabilidades con los ciudadanos y usuarios, por lo que deben de cumplir con hechos  y no con palabras.
Por lo pronto le dan muchos ánimos a Imelda y gracias a Dios por dejarla vivir.
Esto es sólo una muestra de la gran injusticia que existe en el país y el total descontrol de la delincuencia, en donde las leyes y reglamentos tienen que cambiar en muchas áreas.