Como si se tratara de un corrido
más, el líder de Los Tigres del Norte habla de
la ruptura de la apuesta de Vicente Fox por un gobierno de cambio.
A propósito de la aún candente polémica
acerca de la canción "La crónica de un cambio",
Jorge Hernández, acordeonista del grupo, afirma: "Sólo
estamos pidiendo que cumpla".
El anillo de 18 quilates
irradia intermitente, sometido a la cadencia de unas manos habituadas
a prolongarse en el acordeón. Es la sortija de Jorge Hernández,
el líder de la banda Los Tigres del Norte, que con la sencillez
de quien intercambia opiniones con una vieja amistad se entrega
a una breve charla e hila ideas acerca del inminente desmoronamiento
del sueño foxista.
Vaya si tiene algo
que decir acerca de las inconsistencias del autodenominado gobierno
del cambio. No sólo porque su tema "La crónica
de un cambio" fue censurado por la radio mexicana sino porque
el carácter popular de su música le ha permitido tomarle
el pulso al México olvidado durante tres décadas.
Y porque Los Tigres
del Norte son, pues, los juglares de la epopeya nacional tan en
boga. Género que a causa de haber inspirado su reciente novela
La Reina del sur -motivada por un narco corrido de este grupo- Arturo
Pérez-Reverte ha definido del siguiente modo:
"Nueva épica
de esa frontera que sigue estando, como dijo no sé quién,
tan lejos de Dios y tan cerca de los pinches Estados Unidos. Allí
las canciones populares hablaban antes de Pancho Villa, de la Cucaracha
y de Adelita; ahora hablan de avionetas Cessna y cuernos de chivo,
de perico y de mota, de cargas de la fina en llantas de coches rumbo
a la Unión Americana. Veinte mujeres de negro al panteón
van a llegar, dice una canción. La lealtad de un pistolero
se respeta y se le admira, dice otra. Aquello es un mundo fascinante
y terrible: el México duro, la violencia, la raya del Bravo,
la marihuana de la sierra y todo eso."
Hoy, el espectacular
traje norteño cedió el paso al traje de diseñador,
a la corbata de seda y la camisa del mismo morado tenue que viste
durante la entrevista. Paradójicamente El Tigre Mayor despliega
una humildad que emerge de sus ojos, pues es cuando hurga en la
mirada de sus interlocutores, que sus palabras cobran sentido.
"Entre más
nos censuren -dice- trataremos de decir cosas interesantes. La situación
por la que atraviesa el país entero está cada vez
más difícil y se lo diremos al pueblo, al gobierno
y a esas clases sociales que no quieren que lo hagamos."
Jorge Hernández
se refiere a lo sucedido con el tema "La crónica de
un cambio". A principios de 2002, la canción fue liberada
por el sello discográfico Fonovisa para promocionarlo a través
de las radiodifusoras como uno más de los sencillos del disco
Uniendo Fronteras (2001).
En lo que Fonovisa
catalogó como autocensura de los programadores, de los grupos
radiofónicos que operan más de mil 500 radioemisoras
de la República mexicana, éstos se negaron a difundir
el tema. Recientemente la agencia de noticias AP retomó el
tema a propósito de las discusiones alrededor del narcocorrido
y su difusión radiofónica.
El tema volvió
a la mesa de discusión cuando el grupo recibió a la
prensa en el Palacio de Bellas Artes para hablar de su participación
en el XXX Festival Internacional Cervantino; según se dice
el único concierto de La Yerbabuena se llevará a cabo
el 19 de octubre; consistirá en un homenaje al grupo sinaloense
a cargo de Molotov y La Barranca, así como Julieta Venegas.
Hernández
explica que la frontera entre las canciones "El circo"
y "La crónica de un cambio", esta última
compuesta por Paulino Vargas, es un México de esperanza.
"La primera dedicada a los hermanos Salinas, despedía
un sexenio, pero guardaba la ilusión de que las cosas fueran
diferentes".
"La gente está
más desesperada que hace dos años. Al principio creía
que era normal, pero en esta gira por el país, que terminamos
en julio, notamos que la gente está más desesperada;
que se desahoga más con nuestras canciones.
"Recuerdo un
detalle del viaje a San Luis Potosí que hicimos en junio,
vi algo que no había visto, la gente se arrimaba a saludarnos
pero la mayoría se acercaba para pedirnos ayuda a través
de la fundación que tenemos, porque el gobierno no les resolvió
algo o porque simplemente no les hacen caso."
El acordeonista detalla
que, desgraciadamente, hasta ahora la Fundación Los Tigres
del Norte sólo cuenta con un fideicomiso para generar, apoyar
y difundir programas de rescate fonográfico, becas para estudiantes
de la UCLA; gestiona conferencias y otras actividades en Estados
Unidos y el resto del mundo, acerca de la música mexicana.
"También
vi -abunda en la estampa-que la gente tira toda su basura en la
calle, eso se ve tan mal, me pregunto qué sucede con la gente
a la que ya no le importa nada".
Por eso, "La
crónica de un cambio" no ha perdido su vigencia y los
narcocorridos, como todo compositor e intérprete que se dedique
a ellos ha dicho: no los pueden detener.
El narcocorrido -como
lo explica el músico que arrancó su proyecto artístico
en 1972, con la pieza "Contrabando y traición"-
"expresa la necesidad de un grupo de gente u organizaciones
completas, que han logrado una influencia económica y control
de personas en todo el mundo. Ahora esas personas de alguna manera
tienen que hacer su vida como todos los que luchamos en diferentes
cosas.
ambién pienso
que el estar arriesgando su vida cada segundo que pasa, es algo
que ha de ser muy difícil y tiene un valor muy grande, no
son personas normales, son tan fuertes que tienen una tensión
nerviosa mucho más exaltada que la nuestra".
-O eres tan buen narrador como Pérez-Reverte o conoces a
algún narcotraficante.
-No. Los he conocido
por las canciones que canto, por las miles y miles más que
me ofrecen y por amigos que me hablan de ellos.
Finalmente, Jorge
Hernández habla sólo como un canal difusor de esa
subcultura del narco, donde se aprecia el valor de arriesgar la
vida, pues morir asesinado es la forma más natural. Que lo
digan sus protagonistas, entre ellos "Camelia la Tejana",
que dio vida a Teresa Mendoza, un personaje al límite -mujer,
migrante y narcotraficante- de la novela La reina del sur, de Arturo
Pérez-Reverte, que se perfila para saltar a la pantalla grande,
cuya banda sonora será responsabilidad de Los Tigres del
Norte.
Por lo pronto, el
grupo está por lanzar su nuevo disco donde se incluye el
tema "La reina del sur", donde dicen narran en poco más
de 30 segundos lo que al escritor español le llevó
casi treinta meses de trabajo.
Letra de la canción:
Llegó una cuerda bien torcida y trajo el cambio
Y es que al obrero no le alcanza ya el salario
Al campesino siempre lo han bocabagiado
Unos señores que con trolan el agrario
Vamos a ver introductores de ganado
A cómo venden y a le están pagando
Porque de plano me vuelvo vegetariano
Me tienen harto con su carne de caballo
Ay si la suerte te protege y compras coche,
Los tecolotes no te dejan pa´l cigarro
Y el Fobaproa se lo están cobrando al pueblo
Que poca enjundia de todos los diputados
Los carros chuecos un respiro al marginado
porque los nuevos jamás podrán alcanzarlos
Las armadoras ponen el grito en el cielo
Porque sus lujos es urgente devaluarlos
Los que controlan a Petróleos Mexicanos
Van a Las Vegas como ricos potentados
Se lo merecen, ¿la plaza la compraron?
Ora, mi zorro, ¿cuándo aplicamos el cambio?
En los teléfonos es grave el espionaje
Los celulares más
piratas que un tal
Morgan
Y esas tarjetas que bien
clonan esos
tranzas
Pasan la cuenta al
anuncio más cercano.
Hoy se dio el cambio,
brindemos con Coca cola porque los buenos ahora son
de azul y blanco
Si calzas botas y ate agencias
a un establo
Sigue la flecha y
llegarás
a diputado.