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La impaciencia se desbordó en la familia Gallangos Cruz, que desde hace 28 años busca a cuatro familiares desaparecidos en la llamada “guerra sucia” de los años setenta y ya involucró al presidente de la República Vicente Fox.
En una carta fechada el pasado 30 de septiembre y sellada en Los Pinos el 3 de octubre, Quirina Cruz y sus hijos Rosa María y Manuel Marino Gallangos, se quejan ante el presidente de la inmovilidad de la Fiscalía Especial y le solicitan su “intervención urgente” para que se agilicen las investigaciones. Para que comentara al respecto se buscó al fiscal Ignacio Carrillo Prieto pero no fue localizado.
La familia Gallangos mantiene desde hace más de dos décadas una búsqueda frenética en archivos y testimonios que los lleve a alguna pista sobre el paradero de los cuatro integrantes de la familia, incluido Lucio Antonio, el niño herido y secuestrado por la policía en 1975.
El 28 de agosto de 2001, los Gallangos presentaron una denuncia ante la Procuraduría General de la República por la desaparición de los cuatro integrantes de la familia y se turnó el asunto a la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado.
A la fecha, la Fiscalía no ha iniciado una sola averiguación para investigar el paradero de los Gallangos. “La Fiscalía Especial no ha efectuado trabajo ministerial en el presente caso y la Procuraduría General de la República se ha desatendido del asunto”, se queja la familia en la carta enviada a Vicente Fox.
En la misiva, se le presentan al presidente los siguientes puntos: “Enterados que en el Archivo General de la Nación existen documentos relacionados con la guerra sucia, obtuvimos fotografías de Roberto Antonio, Francisco Avelino y Carmen, que fueron tomadas por los mismos agentes policiacos. Debidamente certificadas, constituyen prueba plena de que las organizaciones oficiales tienen en su poder a nuestros familiares y deben presentarlos con vida”.
La denuncia
En la denuncia que presentó la familia Gallangos ante la PGR el 28 de agosto de 2001, se relatan los siguientes hechos:
“El 26 de julio de 1968, fue detenido Roberto Antonio Gallangos Cruz, cuando era estudiante del Instituto Politécnico Nacional. Se le mantuvo preso en la cárcel de Lecumberri por algunos meses y después en el Consejo Tutelar para Menores hasta fines de septiembre, cuando fue liberado. En Lecumberri lo tuvieron en las celdas destinadas a los presos políticos.
“Alrededor de julio de 1969, la familia, incluyendo a Roberto Antonio, retornó a Jamiltepec, Oaxaca, donde Ignacio Gallangos Bustos, ya finado, tenía una parcela en la que sembraba maíz. Se quedaron en la ciudad de México, José Ignacio, Rosa María y Francisco Avelino Gallangos Cruz.
“Roberto Antonio contrajo matrimonio con Carmen Vargas Pérez el 19 de junio de 1971. Procrearon dos hijos: Lucio Antonio y Aleida Gallangos Vargas.
“En 1973 regresaron a México Roberto Antonio, su esposa Carmen Vargas y los dos niños. Vivieron en la colonia Pantitlán, donde también vivió Francisco Avelino. Ahí fueron vistos por última vez por sus hermanos José Ignacio y Rosa María en 1975. Desde esa fecha, nada se ha vuelto a saber de ellos.
“En 1975, el jefe de la familia, Ignacio Gallangos Bustos, recibió un aviso del presidente municipal de Jamiltepec, Próspero Betanzos López, en el sentido de que el Ejército lo buscaba para detenerlo por ser el padre de Roberto Antonio.
“Francisco Avelino en 1975 era estudiante en la Escuela Preparatoria número cinco de la Universidad Nacional Autónoma de México, con beca debido a sus calificaciones de excelencia. En esa escuela, se informó a la señora Quirina Cruz viuda de Gallangos, que fue detenido por agentes de la Policía Judicial. La directora le mostró una fotografía de Francisco Avelino que le habían entregado los policías.
“Carmen Vargas Pérez es originaria de Río Santiago, municipio de Atoyac de Álvarez, Guerrero. Fue estudiante de la Escuela Normal de Atequiza, Jalisco. Vivía junto con los demás desaparecidos y no se sabe nada de ella desde 1975.
“La familia tiene información no confirmada de que Roberto Antonio fue visto en el estado de Puebla en 1979. También se menciona que apareció en un programa de noticias de televisión. Igualmente, que se entregó con el general Sosa o comandante Sosa en 1979, en un lugar conocido como Agua Fría en Jamiltepec, Oaxaca.
“Enterados de que una media hermana de Carmen Vargas, de nombre Julia Onofre, presentó una queja en la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Quirina Cruz viuda de Gallangos e Ignacio Gallangos Cruz acudieron a esa Comisión el 22 de octubre de 1992, a solicitar su intervención a fin de localizar a Roberto Antonio, Avelino Francisco, Carmen, Lucio Antonio y Aleida.”
En la denuncia ante la PGR, la familia Gallangos comenta:
“Los autores intelectuales son los dirigentes políticos del Estado mexicano, y los ejecutores forman parte de cuerpos regulares o irregulares que actúan bajo el manto de la impunidad.
“La desaparición forzada no es la mera ausencia de la víctima. Se trata de quebrar su voluntad, de vencer su resistencia, de anular su personalidad, para forzarla a declarar lo que al torturador le interesa. Es un crimen atroz porque se comete con alevosía, premeditación y ventaja. A eso se debe la exigencia de que no quede impune, que sus autores sean sancionados con rigor.”
Y solicitaba:
“Tenernos por presentados con este escrito y documentos anexos, formulando querella por desaparición forzada de personas o los delitos que resulten, en contra de quienes sean responsables.
“Consideramos que quienes cometieron este crimen de lesa humanidad son los cuerpos policíacos y militares y particularmente sus jefes.”
Quirina Cruz, Rosa María, Manuel Marino y José Ignacio Gallangos fueron claros en su demanda del 28 de agosto de 2001 ante el procurador general de la República: “Iniciar la averiguación previa que corresponda y, una vez concluida, ejercitar acción penal incluyendo la demanda de reparación del daño”.
A más de dos años de aquella denuncia, la familia Gallangos desborda su impaciencia ante la inmovilidad de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado y solicita la “intervención urgente” del presidente de la República para que se agilicen las investigaciones que no se han iniciado todavía sobre este caso, según se queja la familia.
Con base en que “la Fiscalía Especial no ha efectuado trabajo ministerial en el presente caso”, los Gallangos demandan una “comisión ciudadanizada e independiente del gobierno y de los partidos políticos que indague a fondo el asunto y produzca resultados inmediatos”.
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La Fiscalía, una gran descepción: Aleida Gallangos
La historia personal de Aleida Gallangos Vargas, refleja lo sorprendente que pueden resultar las investigaciones de la “guerra sucia”. Su nombre oficial es Luz Elba Gorostiola Toriz, pero desde que tenía dos años le hicieron abandonar el nombre de Aleida, que le había puesto su padre Antonio Gallangos en honor de la hija del Che Guervara. Aleida desapareció para la familia Gallangos en 1975 y al ser adoptada a los dos años de edad por la familia Gorostiola Toriz, le proporcionaron el nombre de Luz Elba.
Hace dos años Luz Elba se reunió con su familia biológica y desde entonces busca a sus padres Roberto Gallangos y Carmen Vargas, a su hermano Lucio Antonio y a su tío Francisco Avelino Gallangos. Aleida desde hace meses forma parte del Comité Ciudadano de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado.
¿Que ha pasado con las investigaciones en torno a la desaparición de tu familia?
Hasta ahora no hemos tenido respuesta. Yo le comentaba al fiscal que el caso de Lucio Antonio, es totalmente diferente al de mis papás. En el caso de mis papás estamos reclamando detenidos, porque se tienen antecedentes de que ellos estuvieron detenidos y no se tiene un informe sobre qué fue lo que pasó después.
¿Pero está investigando la Fiscalía?
La respuesta que a mí me han dado es que han girado memos solicitando que se revisen archivos de algunas instituciones públicas. En el caso de Lucio Antonio fue un secuestro de la Dirección Federal de Seguridad; dentro de los archivos debe de haber informes sobre quiénes fueron los que se lo llevaron.
¿Y no se tiene esta información?
No se puede hacer una investigación y andar de institución en institución pidiendo informes.
¿No se ha citado a nadie en este caso?
No, hasta ahora no.
Había un expediente en el hospital del Imán, que es adonde se tiene información llevaron herido a tu hermano Lucio Antonio. ¿Ya lo solicitó la Fiscalía?
La respuesta que me dieron en la Fiscalía es que ese expediente no existe.
Pero fue un expediente que la familia Gallangos localizó
Unos dicen que no existió y otros que ya lo destruyeron. Se tiene una ficha de ingreso del 17 de junio de 1975 y sólo aparece el nombre de Samuel. No trae fecha de nacimiento y todas las fichas tienen este dato y curiosamente esta es la única de las fichas que no tiene ni apellidos ni fecha de nacimiento.
Y curiosamente no aparece este expediente
Hasta ahora la única respuesta que hemos tenido es esa: el expediente fue destruido o no existió.
¿En el caso de tus padres qué ha ocurrido con las investigaciones?
Hasta ahora no se tiene nada
¿Pero se ha investigado?
Hasta ahora no me han dado siquiera el nombre de algún ministerio público que esté investigando. Cuando pregunto qué se ha hecho, sólo me dicen que sí se ha trabajado, pero no me han dado ninguna evidencia de ese trabajo.
¿Qué te dice el fiscal Ignacio Carrillo Prieto sobre esto?
Que se está trabajando
¿Nada más?
Nada más
¿Cuándo fue la última vez que viste al Fiscal Carrillo Prieto?
El 18 de septiembre pasado
¿Apoyas la carta que envía tu familia al presidente Vicente Fox para que agilice las investigaciones?
Sí, porque ya ha sido mucho tiempo y no se ha resuelto ningún caso.
¿Por qué aceptaste ser parte del Comité Ciudadano de la Fiscalía?
Porque soy una de las más interesadas en que se resuelvan las desapariciones. Porque quiero que se castigue a los culpables y qué nos digan qué fue lo que pasó, que nos digan qué fue lo que hicieron con ellos, dónde están.
¿Te decepciona la Fiscalía Especial?
Sí, es una decepción muy grande.
¿No parece una contradicción estar decepcionada con la Fiscalía y ser al mismo tiempo integrante de su Comité Ciudadano?
Sí; por un lado me mueve el interés por saber qué fue lo que pasó y estar enterada, con información más cercana. Pero si no se logran los resultados que se esperan pues simple y sencillamente va a haber una renuncia.
¿Renunciarías al Comité Ciudadano?
Sí, porque no voy a prestarme a un juego, nada más quizá para que sea un maquillaje la Fiscalía, pero por lo pronto vamos a ver si se empiezan a agilizar las cosas, si se empieza a trabajar, y si no, pues entonces renunciaré.
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