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Dos años de terrorismo
Nydia Egremy

Tras el 11-S, la invasión a Afganistán y la ofensiva contra Irak, el pueblo estadounidense es rehén de la estrategia de terror y contrainformación que tejió su Estado en la lucha contra el terrorismo.

Pozos incendados
Pozos incendados

 

La Tercera Guerra mundial comenzó el martes 11 de septiembre en la costa este de los Estados Unidos y se libra de modo inédito en la historia: el enemigo expreso es el terrorismo y tácitamente, un combate entre el Islam y Occidente. En medio, el rehén necesario es la sociedad civil.

El paisaje geopolítico posterior al otoño del 2001 mutó las relaciones internacionales. El nuevo paradigma de política exterior se anunció antes, en un artículo de Condoleezza Rice (Foreign Affairs, enero de 2001) y proponía "asegurar que las Fuerzas Armadas de América puedan disuadir de la guerra, proyectar su poder y defender nuestros intereses si falla la disuasión".

En la Estrategia Nacional de Seguridad -septiembre de 2002-, el interés nacional ya no es la base de la política exterior, sino el mercado. Ahí se lee: "el concepto de libre comercio surgió como principio moral antes de ser pilar de la economía".

Ataque nocturno
Ataque nocturno

Y esa estrategia incluye el concepto de ataque preventivo (preemptive attack) en su capítulo V: “debemos utilizar cada herramienta de nuestro arsenal: el poderío militar, la defensa mejorada de nuestro territorio nacional… la recopilación de inteligencia, y gestiones para cortar el financiamiento a los terroristas ..”

Nunca en su historia la superpotencia había subordinado tanto su política exterior al plano militar. Según Bob Woodward en Bush en guerra, el ataque a Irak fue a instancia de Donald Rumsfeld y Paul Wolfowitz; y constituyó el primer acto de la estrategia orientada a imponer un orden mundial directamente emanado del poder militar estadounidense.

Lo que cambió

Saddam Hussein
Post Saddam Hussein

Dos años después de los atentados, de la invasión a Afganistán y de la ofensiva contra Irak, la sociedad estadounidense es aún rehén de la estrategia de terror que tejió su Estado en la lucha contra el terrorismo que nutre la xenofobia, la censura o contrainformación mediática y la violación a los derechos civiles apelando a la Ley Patriótica.

A los atentados del 11-S se sumaron los ataques con ántrax, la pandemia del SARS y otras amenazas, por lo que esa sociedad, ya paranoica, reaccionó con pánico ante la interrupción en el suministro eléctrico en Nueva York, Detroit, Cleveland y otras ciudades del país y Canadá. El temor es el arma ideal de la manipulación y la desinformación su instrumento.

Niña en Basora
Niña huyendo en Basora

Sobre la censura en la academia estadounidense, Jorge Mariscal académico de la Universidad de California, opina que aunque la Ley Patriótica propone que las bibliotecas deben entregar nombres y listas de lectura al FBI, muchos bibliotecarios afirman que no van a cumplir.

“Poco después del 11-S hubo un clima bastante represivo; una censura implícita o auto-censura por el etnocentrismo tan fuerte en los medios, pero ahora que las mentiras de la administración se revelan, hay menos temor de criticar la política de Bush”.

Estima que el impacto sobre los programas latinos proviene no del Acta Patriótica sino de los cortes masivos a presupuestos estatales (resultado de la super-militarización) “En California, las universidades han perdido millones de dólares en programas cuya meta es atraer y educar a estudiantes minoritarios entre ellos los latinos”.

Angustia
Angustia

En torno a la restricción de las libertades individuales que denuncia la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), el académico expresa: “Muchos aspectos del Acta Patriótica [sic] no buscan responder al terrorismo sino establecer un sistema para destruir cualquier movimiento político doméstico que se atreva cuestionar la política de los republicanos radicales. Ya veremos cómo funciona cuando el régimen Bush esté en peligro de caer”.

A su vez, el doctor Steven Aftergood, Presidente de la Federación de Científicos Americanos (FAS), opina que “ha habido algunos cambios significativos en la práctica científica en los Estados Unidos, particularmente entre aquellos científicos que trabajan en las ciencias biológicas y aquellos quienes trabajan con socios internacionales.

“Algunas personas dentro y fuera del gobierno han expresado preocupación sobre los peligros de cierta clase de investigación en biología, se preocupan de que pueda ser usada para apoyar no sólo avances médicos, sino para desarrollar nuevas armas biológicas.

“En consecuencia, muchos de los más importantes periódicos y medios de divulgación científica han adoptado nuevas políticas editoriales que consideran los riesgos a la seguridad que puedan crearse al publicar tales investigaciones.

“Otro problema que afecta la colaboración internacional es que el gobierno de Estados Unidos ha endurecido su política de visa y hace más difícil a los científicos extranjeros entrar al país para dictar conferencias y para los científicos estadounidenses compartir información”.

Soldado revisando  tanque
Soldado revisando tanque

Ante estas restricciones, Narcís Serra i Serra, diputado socialista que preside la Fundació Centre de Informació i Documentació Internacional en Barcelona y ex ministro de Defensa español, en La militarización de la política exterior de Bush, (El País, 7 de abril de 2003) opina que “el éxito de la lucha contra el terrorismo global depende del éxito de la cooperación civil en un doble frente: la lucha contra los grupos terroristas y resolver las condiciones que propician la aparición del terrorismo”.

En tal frente es fundamental una sociedad civil estadounidense que ataje esa tercera guerra mundial que libra su Estado rupestre de economía inane, en terrenos preconcebidos con estrategia y tácticas diseñadas por las trasnacionales contra las soberanías nacionales.

La agenda transcontinental de Bush

América Latina
Esta región volvió a cobrar interés y en octubre de 2002, Otto Reich, secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, ante la Cámara de Comercio Chileno Norteamericana resucitó la Doctrina del Destino Manifiesto:

“...El Presidente Bush cree que el siglo XXI será conocido como el siglo de las Américas. Estados Unidos está comprometido con América Latina, y está feliz que así sea. Enfrentamos desafíos. Pero también hay muchas oportunidades...

“Hoy, existe un consenso en las Américas a favor de los gobiernos democráticos… todas las naciones tienen gobiernos elegidos, a excepción de Cuba. Establecimos gobiernos democráticos para asegurar nuestros derechos y permitirnos explorar las oportunidades que nos ofrece este vasto y abundante hemisferio...”

Asia
Dos años después de los atentados, la confrontación entre India y Pakistán por Cachemira prosigue. A la luz de la cruzada contra el terrorismo, Pervez Musharraf tomó nuevos bríos y en los reacomodos regionales que Washington favorece en la región, Pakistán se perfiló como un aliado ideal, contrario a Nueva Delhi, y ello presagia nuevos desequilibrios en el sur de Asia.

África
En África subsahariana, una de cada cinco personas está infectada de SIDA; allí precisamente, a los niños les es más difícil acudir a la escuela, y las mujeres tienen 100 veces más posibilidades de morir durante el embarazo o parto que en Europa.

“Si la Agenda 2015 prevé reducir la pobreza a la mitad en quince años, a África le costará 150 años alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, expresó Álvaro Umaña, jefe del Grupo de Desarrollo Sostenible del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Atentados
Atentados

Persiste el conflicto entre el Sáhara Occidental y Marruecos, herencia colonial. La guerra contra el terrorismo no ha influido en la diplomacia para resolver el diferendo. Rabat, con apoyo de Francia, logró más ayuda --económica y militar-- de EU, país que ve a Marruecos como su aliado contra el fundamentalismo musulmán en el norte de África.

La salida del poder de Charles Taylor en Liberia, marca otro hito en la historia del continente, donde de nuevo hay fuerzas de pacificación estadounidenses y bajo su control hay el envío de ayuda humanitaria.

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