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El académico
Roberto Castañeda considera que los Estados Unidos nunca
han cancelado la doctrina del Destino Manifiesto, sigue vigente
su visión del mundo y bajo las mismas pautas: son un
pueblo muy religioso, que identifica su destino por la voluntad
divina y ve señales de la providencia hasta en los guajolotes.
Son una sociedad
que superó las limitaciones feudales de Europa y tuvo
muy claro sus objetivos: hacer dinero, mucho, rápido
y acomodar a las instituciones a ese fin. Pensaron en construir
no una nación, sino un lugar donde hacer negocios, no
tienen proyecto popular, sino instituciones para la expansión
imperialista.
Consideran que
el gobierno es un sirviente y que no tiene qué hacer
frente a los hombres del dinero, es un sheriff que pacifica
las calles para que puedan transitar y quieren hacer del planeta
una calle por la que puedan circular.
En esta guerra
contra el terrorismo, el futuro no va a ser unipolar como pretenden
(regresar al viejo imperialismo de fines del siglo XIX y principios
del XX, con protectorados y colonias). Será conflictivo
y contradictorio, con resistencia de todos. La oposición
de su propio pueblo y de su clase privilegiada --incluso George
Soros financia a un equipo de opositores y se habla de un Impeachment
contra George W. Bush).
La injerencia
militar en la política se preparó hace décadas
y se buscó la coyuntura para legitimarla. Su aparato
militar se exhibía como parte de las negociaciones políticas
internacionales y desde luego es más difícil discutir
con sensatez cuando se ven los misiles.

La llegada del terrorismo a Estados
Unidos |
Los EU recurren
a la agresión y al imperialismo por su severísima
crisis económica. Lo sucedido el 11-S disfrazó
en cierto modo los escándalos financieros, las tropelías
que cometidas con la legislación contable y bursátil
y las visiones color de rosa con que cometían fraudes
y vendían gato por liebre.
Norteamérica
es el brazo armado del capital mundial que encontró en
EU al sheriff del condado, y los capitales del planeta se refugian
ahí considerando que hay posibilidad de crecimiento,
cosa cada vez más remota.
Su crisis es
extraordinariamente profunda y la política del sistema
de la Reserva Federal y del Departamento del Tesoro carece de
la teoría y visiones de largo plazo necesarias para reorganizar
la economía mundial. Hacen política de muy corto
plazo.
En el caso de
la ofensiva contra Irak, se está resolviendo un lío
privado de unas cuantas compañías, casi todas
representadas en el gabinete de Bush, con Cheney, que viene
de dirigir Halliburton, de Condoleeza, de Wolfowitz, del propio
Bush y del papá de Bush.
Es un grupo pequeño
de la oligarquía estadounidense que ha privatizado la
política del Estado y que lo está metiendo en
honduras.
Esa nueva oligarquía
nace con dos defunciones: John Kennedy y Robert Kennedy, una
en Texas y otra en California. Luego habrá presidentes
norteamericanos de Texas y California, que con Nixon, Reagan,
Johnson, Bush padre y Bush hijo, proceden de las nuevas regiones
con una industria muy ligada a la tecnología militar,
son grupos con un propósito concreto: la expansión.
El petróleo
es la mercancía fundamental del mercado mundial e intentan
darle un respaldo con petróleo a su divisa, cosa un poco
descabellada porque una cosa es que controlen los recursos de
Irak y otra que manipulen el precio mundial del petróleo
y canalicen lo que el petróleo rinde a su Departamento
del Tesoro.
El 11-S
y el engaño
En gran medida, el estadounidense es un pueblo oprimido, muy
controlado, muy vigilado, muy mal informado, mal educado, mal
comido, superexplotado, sin derechos sociales o ciudadanos,
con una legislación cavernaria en la que votan y no les
hacen caso.
Formado
por inmigrantes de las zonas pobres de Inglaterra, Irlanda,
Gales, Escocia, Alemania, Italia y los Balcanes, ingresaron
en calidad de esclavos a esa sociedad. En la segunda mitad del
siglo XIX y la primera del XX, las luchas obreras y sindicales
fueron extraordinariamente reprimidas y no hay como en México
una conciencia de las masacres, ellos están orgullosos
de sus masacres.
El 11 de
septiembre les impacta tremendamente, porque con el pretexto
del terrorismo van sobre los críticos, los maestros,
los estudiantes, la gente que tiene opiniones radicales, libertarias,
socialistas.
Son vistos
como parte de la conspiración terrorista y necesitan
un fantasma: para justificar la guerra necesitan una dictadura
y para justificarla necesitan una guerra, para ambas fabrican
una amenaza.
El libro
de Thierry Meyssan desvela cada falsedad: desde el avión
que se estrelló en el Pentágono, hasta que la
prensa israelita estaba más enterada del atentado antes
que sucediera. Van a saberse muchas cosas: las relaciones de
los Bush con la familia de Bin Laden, las de Irán-contras
y la caída de Carter, del tráfico de enervantes
y de armas.
En Afganistán,
lo único que prospera es la heroína, todo el país
lo sembraron de amapola. Estamos en la guerra del opio del siglo
XIX, el modelo británico que descubrió que lo
único que les faltaba a los chinos era el opio y se los
dio.
El mundo
no está organizado para la vida sino para la codicia,
para todas las formas del abuso y de la explotación de
unos seres por otros. Sin embargo, una respuesta desde la academia
es triste, pues el sistema requiere que los muchachos sean optimistas
y con ello que no sepan ver, juzgar y analizar.
En las
universidades estadounidenses desapareció la carrera
de Economía, salvo en unas cuantas con fama de democráticas:
la Escuela de Ciencias Sociales de Nueva York y una o dos universidades
del noreste, en otras se sustituyó por Bussiness Administration.
En ese
país los economistas están engolosinados en sus
modelos e hipótesis fuera de la realidad, hay una patología
mental que se instaura en los medios académicos produciendo
una decadencia del conocimiento y de los valores.
Las armas
de destrucción masiva en Irak son el pretexto, pues no
aparecen y todo configura una mentira que no se sostendrá
cuando la evolución del pensamiento acabe con esa mitología
artificial.
Un día
la verdad sale y resulta que era lo que esperan todos, porque
las mentiras no duran. Como dijo Lincoln, se puede engañar
a todo el mundo un rato, pero no a todo el mundo todo el tiempo.
Por delante hay
un periodo de conflictos, de creciente inconformidad y de una
rebeldía que va tomando formas cada vez más organizadas,
mire de las manifestaciones por la paz en el mundo fueron una
maravilla.
Viene más
y es conforme el capitalismo entra en un periodo de estancamiento
y recesión. Se habla frecuentemente de la posibilidad
de deflación, con la competencia de la mano de obra más
barata del mundo: mil cien millones de seres. Se produce para
destruir y es que el capitalismo no es sensato y no tiene corazón.
Ese país
posee más de mil bases militares y navales por todo el
planeta, pretender un dominio imperial no pasa de ser eso, la
mejor época del capitalismo ya pasó hace dos generaciones,
no se volverán a tener las tasas de crecimiento de los
años 40.
El capital tiene
una limitación histórica y Marx suponía
que se pasaba a una sociedad distinta, pero el fascismo puede
ser un obstáculo de ese paso al socialismo, que se intenta
evitar por la enajenación, la represión, la drogadicción
y la corrupción, pues el control de la mente es el propósito
de cualquier política imperial.
Si no lo consiguen
por la vía de la Iglesia, lo buscan por la televisión,
con la colaboración de la derecha en la academia, los
militares, grupos fascistoides: la National Rifle Association,
las Hijas de la Revolución, las Hijas de la Patria, es
una colección de tribus primitivas, están en la
edad de las cavernas. Es una paradoja que el pueblo más
avanzado tecnológicamente es el más primitivo
culturalmente.
Ahí, la
complicidad de los medios es total. Desde que se fundó
la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), hace unos 60 años,
se decidió controlar los medios que hacían posible
la crítica y la movilización de la sociedad.
Los EU nacieron
con una prensa radical, Thomas Payne publicaba escritos muy
críticos y eso se trata de evitar. La última vez
que hubo un poco de libertad de prensa fue con Franklin D. Roosevelt,
hace ya dos generaciones pues en este país la persecución
es sintáctica, gramatical, semántica.
De ahí
los ataques contra la BBC, que es una paraestatal que no rinde
cuenta al gobierno porque vive de sus propios recursos. Lo mismo
les molesta la electricidad, la educación o carreteras
paraestatales. Todo lo que implique la posibilidad de que la
sociedad se dé a sí misma sus formas de defensa
es agresivo para su modelo.
Sin embargo,
el pueblo estadounidense va a madurar, sus mejores hombres ya
empezaron a tomar la pluma y el micrófono en cuanto pudieron.
Los artistas inmediatamente estuvieron alertas, Hollywood se
dividió y eso va a pasar. Escuela por escuela, estado
por estado y se va a revisar el pasado y la clase de sociedad.
Ésta no
es la última guerra imperial, tienen una rivalidad muy
grande con Asia y Europa pues pretenden convertirse en la fábrica,
el banco y la escuela del mundo, incluso en la academia de buenas
costumbres del mundo. Va a estar muy difícil.
Han agredido
los propósitos europeos de unificación de varias
formas: una con la guerra en Irak y la otra en la guerra de
desintegración en Yugoslavia; ambas tienen algo en común:
los dos eran regímenes de capitalismo de Estado o de
socialización de los medios de producción, y eso
es lo que les incomoda.
Que haya algo
que no sea IP, que los Estados y las sociedades controlen la
economía les duele. Consideran que los únicos
que saben qué hacer con la economía son los hombres
de negocios, los banqueros y cualquier cosa que tienda hacia
el socialismo hay que curarlo, y extirparlo.
México-EU
Desde hace siete sexenios, México es una gran catástrofe.
La política norteamericana se expresó claramente
el 2 de octubre del 68, también durante los años
setenta en la Guerra Sucia en la que todo lo que se movía
se le atribuía a Moscú y acabó con una
generación completa.
Hemos tenido
el pie de Estados Unidos en la política mexicana desde
la segunda guerra mundial: ellos diseñaron nuestro desarrollo,
planearon nuestra industria, nos dieron las instituciones que
necesitaban y orientaron los planes de estudio que no afectaran
sus mayores fuentes de riqueza.
Basta mencionar
que hoy no existe una escuela de metalurgia mexicana. Exportamos
metales en bruto, como una nación completamente subdesarrollada
y no sabemos para qué sirve el vanadio, plomo, zinc pero
tampoco lo investigamos ni le importa al CONACYT ni a la rectoría
de las universidades ni a la SEP.
En ese
sentido el país está tan invadido como Irak, con
la pequeña diferencia de que acá la invasión
la dirigen mexicanos.
No hay
fuerzas críticas en México para responder, pero
habrá. Europa es diferente, pues, va a reaccionar a la
crisis moviéndose y nos va a abrir una brecha hacia una
forma distinta de organización.
En conclusión,
la soberbia y arrogancia [de EU] junto a su inocencia, son difíciles
de explicar: al mismo tiempo que son unos niñotes son
unos léperos, pero sus concepciones y visiones del mundo
y de la historia son muy primitivas, rupestres, palurdas y con
ellas pretenden enfrentarse a la complejidad del mundo. ¡No
les va a ser fácil! ¡De ninguna manera!.
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