Cada día,
cuatro hogares en Colombia sufren el secuestro de un ser querido,
colocando a este país como el lugar en donde más
secuestros se cometen en el mundo.
Sabedora del valor de la información,
la administración Bush retomó la célebre
frase de Winston Churchill: la verdad es tan preciosa que
debe ser protegida por un cortejo de mentirosos