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La
controversia surgida por la demolición del
antiguo palacio municipal de Los Reyes La Paz, en
el Estado de México, entre el Instituto Nacional
de Antropología e Historia (INAH) y las autoridades
municipales, ha dejado la duda sobre quién
dice la verdad respecto del carácter de monumento
histórico de la que fuera la sede municipal.
A dos
años de que Dino Ortiz Rodríguez, presidente
municipal de La Paz, instruyera la demolición
del inmueble, el INAH no ha podido demostrar que se
trata de una obra relevante, a pesar de haber denunciado
su destrucción ante la Procuraduría
General de la República (PGR) el 12 de febrero
de 2001, con base en un peritaje realizado por el
arquitecto Fernando Gálvez López.
El
dictamen pericial es la única evidencia que
el INAH ha presentado para sustentar su acusación
en contra de quien resulte responsable por la pérdida
del supuesto monumento histórico.
Las
pruebas
La información del dictamen del arquitecto
Gálvez López establece que "el
palacio municipal de Los Reyes La Paz inició
su construcción en 1899, cuando se llamaba
municipio de la Magdalena.
La
construcción dominante se realizó en
1902 y 1908. En 1940 se llevó a cabo una ampliación,
cuando ya presentaba problemas en la cubierta. Esto
se desprende de una solicitud hecha en ese año
por el presidente municipal al gobernador de aquel
entonces, y se puede confirmar que solicitó
varilla y bultos de cemento para los trabajos".
Según
el artículo 36, fracción I, de la Ley
Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas,
Artísticos e Históricos, son monumentos
históricos los inmuebles construidos entre
los siglos XVI y XIX. Sin embargo, el INAH no ha podido
demostrar que el antiguo palacio municipal se construyó
en esa época.
Las
autoridades del municipio han aportado al expediente
de la averiguación previa copia de un oficio
fechado el 27 de julio de 1943, con número
147, por medio del cual el presidente municipal, Malaquías
M. Palacios, solicita al gobierno estatal ayuda para
la construcción de una nueva sede para el gobierno
municipal.
"El
suscrito presidente municipal del Municipio La Paz,
Méx., ante usted muy respetuosamente comparece
a exponer: que estando completamente ruinoso y en
peligro de caerse el techo y las paredes del actual
palacio municipal, el H.
Ayuntamiento
que me honro en presidir acordó la construcción
de un nuevo palacio municipal que tan necesario es,
habiéndose iniciado desde luego los trabajos
con fecha 16 de julio del año próximo
pasado", refiere el documento.
Algunos
vecinos coinciden en que el primer palacio municipal
se encontraba a un costado del inmueble demolido,
en donde actualmente existe una zapatería.
El recinto, según sus dichos, fue destruido
en 1950. Hoy en día una zona de comercios ocupa
el lugar.
Incongruencias
jurídicas
El peritaje del INAH indica que "las obras de
demolición del palacio municipal se iniciaron
el lunes 29 de enero de 2001, sin la autorización
del instituto; el martes 30 se entregó por
parte del Jurídico del Centro INAH el citatorio
y se hizo la suspensión de esos trabajos. Sin
embargo, los trabajos no fueron suspendidos por parte
del Ayuntamiento de Los Reyes La Paz y continuaron
con la demolición".
En
el expediente se da cuenta de que el 2 de febrero
de 2001, José Antonio Flores Rodríguez,
secretario del Ayuntamiento de Los Reyes La Paz, solicitó
mediante el oficio S/A/450/02-2001 al director del
Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicas
del INAH, Pedro Francisco Sánchez Nava, la
valoración del inmueble.
El
documento dice a la letra: "Por este conducto,
solicito de la Dirección a su digno cargo,
se certifique a este H. Ayuntamiento que en el registro
de monumentos históricos, arqueológicos
o artísticos que existe en esa dependencia
del INAH no se encuentra considerado como monumento
histórico, arqueológico o artístico,
en el catálogo correspondiente, el edificio
que funcionó como Presidencia Municipal de
La Paz, Estado de México, toda vez que en dicho
lugar está aprobado por el cabildo se realice
la construcción de un nuevo edificio".
El
9 de febrero de ese año, justo enmedio del
conflicto jurídico, Sánchez Nava emitió
la respuesta que figura en el oficio número
401-27-21. "El suscrito certifica que habiéndose
consultado los catálogos correspondientes,
en este registro público no existe referencia
alguna ni está inscrito como monumento el edificio
ubicado frente a la plaza Luis Cerón Castañeda
sin número, de la ciudad de Los Reyes Acaquilpan,
cabecera de esa municipalidad".
Los
acuerdos
Con argumentos poco sólidos y la presión
de la ciudadanía que ya se había manifestado
para exigir que se quitaran los sellos de suspensión
de la obra, el 3 de abril de 2001 el INAH firmó
una minuta en que se acuerda la reanudación
de los trabajos: "Las partes se comprometen a
que no habrá denuncias ni represalias de carácter
jurídico, ya sea penales o de cualquier índole".
De esto se desprende que el peritaje del INAH pudo
haber sido equivocado.
De
comprobarse que el INAH incurrió en un error,
fuentes municipales aseguran que se estaría
evitando una futura contrademanda que le costaría
al instituto por lo menos los 40 millones de pesos
que el municipio invirtió en la obra.
Sin
embargo, en un acto catalogado como la aceptación
de su error, y en medio de la investigación
del Ministerio Público Federal, el 6 de septiembre
de 2001 el INAH, a través de la Coordinación
Nacional de Monumentos Históricos, otorgó
la licencia definitiva que autorizó al municipio
de La Paz la construcción del nuevo edificio.
Hasta el cierre de esta edición, los funcionarios
del INAH no respondieron a los cuestionamientos de
la reportera
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