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Al
cabo de varios años de su ingreso al Colegio
Militar de la Ciudad de México cumplió
uno de sus más grandes sueños: ser enviado
a un curso de especialización a
la Escuela de las Américas.
Aunque
tenía que trasladarse a Estados Unidos y el
entonces subteniente Gabriel Ramírez no dominaba
el inglés, ese no fue obstáculo, pues
los cursos eran especiales para oficiales latinos
y se impartían en completo español.
Recuerda
que sólo una vez había estado en Estados
Unidos, cuando tenía 10 años. Su madre
trabajaba como recamarera en un hotel de Los Ángeles,
California, y en aquel tiempo su abuela lo llevó
a visitarla.
La
obediencia, buena conducta y un desempeño excelente
lo llevaron a obtener su pase al mejor curso de contrainsurgencia.
Su
libro de cabecera fue un instructivo, el Manual de
terrorismo, que en once capítulos define el
significado de la palabra terrorismo; sus organizaciones,
operaciones y desarrollo; las armas utilizadas por
estos grupos; fases de un incidente terrorista,
y el apoyo de contrainteligencia en operaciones de
contrainsurgencia para contrarrestar la amenaza
terrorista.
La
primera lección para los oficiales como agentes
de inteligencia, señala el manual, es que ellos
(los oficiales), se familiaricen con el rol
que la inteligencia juega en combatir al terrorismo.
Así
describe el documento los orígenes y evolución
de estos movimientos: El terrorismo contemporáneo
y moderno evolucionó de los problemas políticos,
las necesidades para el cambio y las aspiraciones
de la población. Muchas de estas causas legítimas
han sido subvertidas en procesos legales no-violentos
a acciones violentas y terrorismo.
El
único ingrediente esencial es un líder
bien entrenado, dedicado y carismático para
cambiar la situación completamente. Muchas
personas patrióticas con buenas intenciones
han sido seducidas por movimientos populares que luego
han resultado ser lo opuesto de lo que en realidad
deseaban.
Los
estudiantes aprendieron que las causas radicales,
guerras de liberación y alianzas políticas
son los inicios del terrorismo en distintas partes
del mundo, y que sumadas las revueltas estudiantiles
de los sesenta y setenta produjeron un gran
número de radicales e idealistas, algunos de
los cuales permanecieron en movimientos disidentes
y cambiaban de un movimiento a otro.
La
parte más aleccionadora del texto señala:
Se dice que el terrorismo es el arma de los
débiles, los radicales y los psicópatas.
El
terrorismo puede ser visto como una etapa embriónica
de una insurgencia, un punto de partida. De hecho
un análisis de las insurgencias recientes de
las Américas, Francia, Rusia y Cuba demuestra
que el terrorismo jugó un papel importante
en los comienzos del movimiento.
En
muchos casos las tácticas terroristas fueron
utilizadas para obtener fondos, armas, municiones
y explosivos.
El
manual cataloga a Stalin, Lenin, Trotsky, Guevara
y Marighella como orquestadores de un legado
de violencia que en el nombre de las masas opresoras
y las causas justas están estremeciendo al
mundo.
El
advento del terrorismo internacional y trasnacional
ha traído consigo numerosos grupos de venganza
y odio a países de tercer mundo, mercenarios
ideológicos que han prestado su experiencia
y conocimientos, bombas y armamentos a sus aliados
políticos e ideológicos en cualquier
parte del mundo.

Manual de Terrorismo
(Clic para agrandar)
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Lo
primero que deben hacer los futuros agentes de inteligencia
para identificar al enemigo es formar un perfil general
del terrorista: Para efectos de esta clase -dicta
el manual-, estudiaremos una compilación y
análisis de... (palabra ilegible)... sobre
350 organizaciones terroristas de 11 naciones que
comprenden la época desde 1966-76 para tratar
de dibujar un retrato sociológico
del perfil de un terrorista urbano moderno.
He
aquí el perfil. Edad: entre los 22-25 años.
Sexo: el terrorismo urbano continúa siendo
predominantemente un fenómeno mayormente masculino.
La membresía femenina constituye menos de 16
por ciento (basado en arrestos/identificación
de personal terrorista).
El
papel que desempeñan es mayormente confinado
a la recolección de inteligencia, mensajeros,
enfermeras o personal médico, y en el mantenimiento
de las casas de albergue terroristas.
En
cuanto al estado civil se refiere que el terrorista
por lo general es soltero, ya que su actividad evita
su preocupación por responsabilidades familiares:
las estadísticas indican que 75-80 por
ciento de los terroristas capturados eran solteros.
Por último, sobre el origen rural o urbano
se aclara que se trata de alguien relacionado con
el terreno de operación.
El
manual clasifica los grupos terroristas según
su motivación en grupos minoritarios y nacionalistas,
separatistas, terroristas marxistas_revolucionarios,
anarquistas, mercenarios ideológicos, terroristas_contraterroristas,
terroristas ultraderechistas, terroristas del establecimiento,
fanáticos religiosos y narcoterroristas. Y
según sus estrategias: políticos, sociales,
económicos, ideológicos, geopolíticos,
religiosos y por influencias extranjeras.
Entre
las tácticas utilizadas por los grupos menciona:
bombardeo, asesinatos, aéreo-secuestro, secuestro,
asaltos armados, emboscadas, tácticas de calle,
ocupaciones y selección de blancos.
Del
Manual de terrorismo destaca la amplia descripción
que hace de las armas utilizadas por estos grupos
de acuerdo con tres requerimientos esenciales: simplicidad,
eficiencia y disponibilidad.

El entrenamiento |
En
clases anteriores han sido introducidos al valor de
la inteligencia en la guerra contra el terrorismo.
En
esta clase reconocerán la mentalidad del terrorista,
el uso de las distintas armas por los terroristas:
cajetillas incendiarias, bombillas de luz, bombas
molotov, bombas de tanque de gasolina, bombas, coches-bomba,
bombas de tubo, cartas-bomba y, sobre todo, armas
y accesorios de distintos tipos y calibres:
Kalashnikov
o AK47, VZ58 Rifle de Asalto, Escorpión VZ61,
Heckler and Koch MP5, Armalite-AR-15, Ametralladora
Thompson, Ametralladora Sten, Ametralladora Berreta
Modelo 12, Astra Magnum .357, Browning Pistola de
Alto Poder, SAM-7 Strela (Flecha), Granada M26, RPG-7
Lanza Cohetes Portátil, Ametralladora M60 de
Propósito General, Ingram M-10, Armalite AR-18.
Terroristas
de América Latina
De México a Puerto Rico, el manual enlista
los grupos terroristas clasificados, entre ellos:
FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), EGP (Ejército
Guerrillero de los Pobres), ORPA (Organización
Revolucionaria del Pueblo Armado), FMLN (Farabundo
Martí para la Liberación Nacional),
FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas),
M-19 (Movimiento 19 de Abril), ELN (Ejército
de Liberación Nacional), SL (Sendero Luminoso),
MIR (Movimiento Izquierdista Revolucionario), FMR
(Frente Manuel Rodríguez), Los Montoneros,
ERP (Ejército Revolucionario Popular), MNL
(Movimiento Nacional de Liberación-Tupamaros),
ALN (Alianza de Liberación Nacional), FALN
(Fuerzas Armadas de Liberación Nacional), Alfa
68, Omega 7, Junta para la Coordinación Revolucionaria
(JCR).
Una
aclaración antecede el caso de México:
La actividad terrorista en México empezó
en 1968, cuando un paro de 150 mil estudiantes se
desarrolló en una revuelta que fue suprimida
por las fuerzas armadas, con pérdidas sustanciales
de vidas y cientos de arrestos. Casi todos los grupos
terroristas-guerrilleros pueden rastrear sus orígenes
a los eventos de 1968.
1.
MAR (Movimiento de Acción Revolucionaria. Este
movimiento, que surgió después de un
asalto a un banco, consistió de alrededor de
60 hombres y mujeres entrenados en ideología
comunista. Algunos de ellos habían formado
el MAR cuando ellos atendieron la Universidad Patrice
Lumumba en Moscú. En 1974 el grupo fue casi
completamente destruido por las autoridades mejicanas
(sic).
2.
Liga Comunista 23 de Septiembre. Un grupo extremadamente
violento compuesto por elementos del MAR y del Partido
Popular de los Pobres. Responsable por ataques a policías
y soldados, el grupo terminó de funcionar en
1968, cuando su jefe Carlos Jiménez Sarmiento
fue matado por la policía. El alto nivel de
entrenamiento de este grupo es atribuido al entrenamiento
dado por los miembros del MAR entrenados en Moscú.
El
apartado titulado Contrarrestando la amenaza
terrorista menciona cuatro elementos básicos
que debe contener todo programa antiterrorista: prevención,
impedimento, reacción y predicción.
Debido
a que las organizaciones terroristas son clandestinas,
la identificación y predicción son los
factores más complicados: Informaciones
del terrorismo, las tácticas, las estrategias,
el método de operación y las historias
de diferentes grupos son de importancia primordial
en contrarrestar el terrorismo.
Para
manejar un programa exitoso antiterrorista es necesario
tener un conocimiento total de los factores políticos,
económicos, sociales, psicológicos e
ideológicos que motivan al terrorista individual
o al grupo de terroristas. La inteligencia sirve como
la base de todo programa antiterrorista, y el manejo
de crisis depende directamente de la inteligencia
precisa y oportuna.
En
este punto el Manual reafirma que la misión
esencial de la inteligencia es proveer de información
que satisface los interrogatorios básicos,
con las mismas preguntas sustanciales de una nota
periodística: quién, qué, dónde,
cuándo, cómo y por qué.
Pero
acota: En muchos casos, métodos tradicionales
de inteligencia como la penetración, la infiltración
y la vigilancia no son prácticos porque muchas
organizaciones terroristas operan en células
de tres a seis miembros. Entonces, la habilidad de
proveer inteligencia para prevenir o impedir ataques
disminuye.
En
el capítulo Apoyo de contrainteligencia
en operaciones de contrainsurgencia, el manual recomienda
encaminar toda acción de contrainsurgencia
hacia la población civil, ya que los
insurgentes y el gobierno establecido están
compitiendo por el apoyo de la población indígena
(sic).
Dentro
de las funciones del agente de contrainsurgencia,
al que ubica con las siglas CI, anota que éste
deberá estar completamente familiarizado con
la identificación de indicios de una insurgencia,
pues al igual que una guerra convencional, la
inteligencia para una insurrección es colectada,
procesada, integrada y diseminada.
El
agente CI deberá formar su propia base de datos
y documentarla a diario, para mantenerse al corriente
de actividades subversivas y su desarrollo. Otra
función de los agentes de CI es recomendar
blancos de CI para neutralización. Los agentes
también tienen que poder explotar blancos que
se conoce o sospecha que tengan documentos, equipo
o materiales de valor de inteligencia.
Los
archivos, aclara, son los que mantienen las bases
de operaciones insurgentes; manuales de guerrillas,
o documentos que den claves sobre las bases de entrenamiento
de estos grupos.
También
se analizan los recursos humanos utilizados por los
terroristas: reclutas, inteligencia, trabajo
manual, correos y guías. Los recursos materiales:
comida, sal, ropa, armas, municiones y explosivos,
equipo de transportación, equipo de reproducción,
fondos y suministros médicos.
Por
último, medidas de control y restricción
por parte del agente CI: vigilancia, elaboración
de tarjetas de identificación, registro, control
por cuadras, patrullas de policía, controles
de viajes y transportación, toque de queda
y puntos revisados.
Maestría
en contrainsurgencia
El curso de combate al terrorismo que se impartía
en la universidad estadounidense era muy popular entre
los jóvenes militares mexicanos, aunque no
todos podían aspirar a tener acceso a él,
únicamente los mejores estudiantes.
Se
trataba de una escuela de élite, fundada en
Panamá, en 1946, y luego trasladada a Fort
Benning, Georgia, en 1984. La SOA (School of the Americas)
entrenó a más de 61 mil soldados latinoamericanos
en tácticas de comando, técnicas de
combate e inteligencia militar.
Al
difundirse el tipo de enseñanza que en ella
se impartía, en 1990 comenzaron las protestas
que pedían el cierre de la institución,
hasta que el 17 de enero de 2001 el gobierno estadounidense
decidió cambiarle el nombre por el de Instituto
del Hemisferio Occidental para la Cooperación
en Aspectos de Seguridad (Western Hemisphere Institute
for Security Cooperation). Quienes ahora reclaman
la clausura de este instituto argumentan que mantiene
las mismas prácticas que su antecesora.
Diversas
organizaciones de derechos humanos señalan
a los egresados de la SOA como ejecutores de torturas
y otro tipo de prácticas que atentan contra
los derechos humanos de disidentes, simpatizantes
o bases de apoyo de grupos guerrilleros en países
de Centro y América Latina, entre ellos México.
En
un informe dado a conocer en febrero pasado, Amnistía
Internacional refuta que el Instituto del Hemisferio
Occidental para la Cooperación en Aspectos
de Seguridad sea una nueva institución, como
insisten en calificarlo las autoridades militares
estadounidenses, y sostiene que fundamentalmente
tiene la misma misión de la SOA.
En
octubre de 1997 el subteniente Gabriel Ramírez
terminó el curso. Fue trasladado a la Ciudad
de México y luego incorporado a la 31 Zona
Militar, a las afueras de San Cristóbal de
las Casas, en el sureño estado de Chiapas.
Con el mutismo característico de los militares,
prefiere guardar silencio sobre la efectividad de
las instrucciones del manual.
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