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Nació
el 19 de julio de 1948, en Aguascalientes, en el seno
de una familia acomodada con hondas raíces
cristianas. Su infancia y adolescencia abrevó
de la doctrina católica, participó como
miembro de las Juventudes Católicas Mexicanas.
Como
miles de jóvenes participó en el movimiento
estudiantil de 1968l. En ese entonces Salas Obregón
dirigía la sociedad de alumnos de la carrera
de ingeniería civil del Instituto Tecnológico
de Estudios Superiores de Monterrey, junto con José
Luis Sierra (actual esposo de la expresidenta nacional
del PRI, María Dulce Sauri Riancho).
En
1969 encabezaron la única huelga estudiantil
del tecnológico, pero ambos fueron expulsados.
Al
fragor de la huelga estudiantil, creó en Nuevo
León el Movimiento Estudiantil Profesional
-con inspiración en la Teología de la
Liberación- entre sus militantes destacaban
Ignacio Olivares Torres y José Báez.
Según
el exdirector del desaparecido Centro de Investigaciones
Históricas de los Movimientos Armados, Juan
Fernando Reyes Peláez, el Movimiento Estudiantil
Profesional (MEP) retomó la máxima del
sacerdote colombiano Camilo Torres Restrepo, fundador
del Ejército Revolucionario del Pueblo, quien
decía el deber del verdadero cristiano
es ser revolucionario a favor de los explotados.
Los
integrantes del MEP eran miembros de Juventud Cristiana
Internacional, en el que participaron sacerdotes y
monjas que retomaron las experiencias de cristianos
en Colombia, Guatemala, Nicaragua, Brasil y Argentina.
Reyes
Peláez dice que Salas Obregón,
partía del análisis marxista y concluía
que los ideales cristianos no eran contradictorios
con la revolución civil insurreccional, dirigida
por el proletariado.
El
trabajo teórico de Raúl Ramos Zavala,
dirigente del grupo denominado Procesos y autor de
El proceso revolucionario, muerto el 6 de febrero
de 1972, fue la pauta para que Salas Obregón
elaborara el texto que sirvió como programa
político de la Liga: Cuestiones Fundamentales
del Movimiento Revolucionario.
José
Luis Moreno Borbolla, exmilitante de los Lacandones
-uno de los 15 grupos que integraran en marzo de 1973
la Liga-, afirma que Salas Obregón fue sin
lugar a dudas el líder natural del grupo guerrillero
por sus cualidades políticas y humanas, capacidad
de oratoria, formación teórica y su
prodigiosa memoria al citar párrafos completos
de Marx y Lenin.
Señala
que otra característica del líder era
un tic nervioso de voltear la cabeza,
lo cual significaba tomar distancia de todos y no
aceptar réplicas de nadie. Se distinguía
de igual manera por su forma de vestir de camisa y
saco, frente a los demás activistas formados
en la izquierda con ropa informal y de mezclilla.
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