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De
acuerdo con información proporcionada por el
propio IPAB, durante ese año el organismo encargado
a Julio César Méndez, secretario ejecutivo,
firmó contratos de adquisiciones y servicios
profesionales por 171 millones de pesos, entre los
que destacan los de asesoría legal y financiera,
de adquisición de vehículos y de vales
de despensa y restaurantes.
Contrató
los servicios del despacho jurídico Montes
y Montes Asociados, cuyos honorarios se pactaron
en 690 mil pesos, para la defensa, hasta el 2004,
de su exsecretario adjunto jurídico Eugenio
González, quien enfrenta cargos por enriquecimiento
ilícito y lavado de dinero.
Adicionalmente,
y como resultado del amparo que interpusieron los
bancos para evitar las auditorías ordenadas
por la Cámara de Diputados con el objeto de
dar cumplimiento al artículo quinto transitorio
de la Ley del IPAB -referente a las compras de cartera
crediticia por parte del Fobaproa-, se celebraron
dos contratos con el despacho jurídico Montoya
Rivero, S. C. por un total de 51 millones 750
mil pesos.
Para
la venta de las acciones de Scottiabank, el IPAB contrató
los servicios del despacho NM Rotschild and Son, que
cobró honorarios por 5 millones 692 mil pesos.
Y respecto de la celebración de contratos anuales,
durante el 2002 el IPAB negoció varios de adquisición
de bienes y servicios por un monto de 66 millones
545 mil pesos.
Sobresalen
los relativos a la recepción y entrega de vehículos
a funcionarios, por los que pagó al año
1 millón 690 mil pesos; los que se acordaron
con Inmobiliaria Hotelera y SL Corporación,
y con Viajes Kokai y Viajes Premier por compra de
pasajes y servicios de agencia de viajes, mismos que
ascendieron a 1 millón 230 mil pesos.
Para
vales de despensa, de restaurante y de gasolina para
sus funcionarios, el IPAB cerró dos contratos
con la empresa Impulsora de Mercados de México
S. A. de C. V. y uno con Efectivale, por un monto
de casi 30 millones de pesos.
Por
material de papelería y mobiliario para oficina
se elaboraron diversos contratos por 3 millones 831
mil pesos. Entre ellos destaca el de Instrumentación
Científica del Sur, por 731 mil pesos.
En
equipo de telefonía y cómputo se erogaron
4 millones 219 mil pesos. En este caso llama la atención
el acuerdo por 2 millones de pesos con la empresa
Tridex de México. Además de las campañas
institucionales, el IPAB gastó en publicidad
y comunicación social 2 millones 445 mil pesos.
En
materia de asesoría financiera y de banca de
inversión sobresale la cuenta de la empresa
Goldman Sach, que compró a descuento cartera
al IPAB por 4 millones de pesos, lo que quiere decir
que su propio asesor financiero es cliente del organismo
en las operaciones de compra de activos.
Dice
el economista y consultor privado Mario Di Constanzo,
exsecretario técnico de la comisión
para investigar el funcionamiento del IPAB, que es
necesario que se revisen a fondo los contratos que
el instituto celebra, debido a que el monto de su
gasto corriente es muy elevado.
Afirma
que esas operaciones son violatorias a la Ley del
IPAB, sobre todo cuando se destinan recursos a la
defensa de Eugenio González y al pago de las
prebendas de sus funcionarios, como son
los servicios de estacionamiento, de vales de despensa,
restaurante y gasolina. 
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