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Mientras
que en España continúan las investigaciones
por las irregularidades y el presunto lavado de dinero
que cometió el grupo Banco Bilbao Vizcaya Argentaria
(BBVA) en la compra de los bancos Mercantil Probursa
y Bancomer, en lo que está involucrado José
Madariaga Lomelín, aquí la Auditoría
Superior de la Federación exoneró prácticamente
al exbanquero mexicano.
Más
aún, según declaraciones de legisladores
de oposición, hay indicios de que el propio
secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz,
solicitó detener las indagaciones, versión
que de inmediato desmintió la dependencia.
De
acuerdo con el informe de la Cuenta Pública
del 2000, entregado por la Auditoría Superior
de la Federación, la operación de compra-venta
realizada en 1997 por José Madariaga Lomelín
del Multibanco Mercantil Probursa al gigante español
Bilbao Vizcaya no reportó irregularidades.
El
senador Jesús Ortega, principal impulsor de
las investigaciones en México sobre el BBVA,
afirma que la fiscalía española cuenta
con nuevas líneas de investigación que
se remontan al mes de abril del 2002, cuando se desató
en España el escándalo de los fondos
ocultos en paraísos fiscales de Banco
Bilbao Vizcaya Argentaria.
Recuerda
que en ese mismo mes Francisco Gil Díaz lanzó
una férrea defensa de José Madariaga
Lomelín, aun antes de que la fiscalía
española revelara la verdadera dimensión
de sus pesquisas e insistió en la pulcritud
de las operaciones financieras implicadas en la compra
de los bancos mexicanos.
Algunos
de esos datos fueron recogidos por Rafael Loret de
Mola en su libro Confidencias peligrosas (editorial
Océano). El periodista narra ahí que
fue durante un coctel en el lujoso Hotel Ritz de Madrid
cuando Francisco Gil Díaz dio el espaldarazo
tanto al BBVA como a Madariaga.
Una
reunión a la que por cierto asistía
el presidente José María Aznar. El secretario
de Estado mexicano se habría acercado a Francisco
González, presidente del Grupo Bilbao Vizcaya.
La
cita textual dice así: Usted esté
tranquilo don Francisco. Las cosas en México
son de otra manera y le aseguro que no habrá
ninguna investigación sobre el origen de la
compra de Bancomer.
El
desmentido llegó por conducto de Raúl
Martínez Ostos, vocero de la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
El secretario de Hacienda no está en
posibilidades de decir u ordenar que se cierre un
caso así. La versión es demasiado temeraria,
absurda y sacada de contexto, dice al reportero
el funcionario.
Y explica:
En España el secretario (Francisco Gil
Díaz), en el marco de su gira por ese país
el año pasado, se reunió con diversas
personalidades del sector financiero y les comentó
que en ninguna de las operaciones de compra de bancos
se había visto algo irregular. Nunca tuvo ese
tipo de pláticas ni de promesas.
En
abril del 2002 la propia SHCP hizo referencia al asunto
en un comunicado en el que destacó que las
investigaciones referidas tienen lugar en España:
En virtud de que las irregularidades que pudieran
haberse cometido se llevaron a cabo en aquel país
y fueron realizadas por una institución de
crédito española. Por tanto, es competencia
de las propias autoridades españolas determinar
las sanciones correspondientes.
Por
su parte, funcionarios del BBVA-Bancomer advirtieron
que el caso para el grupo financiero ya está
cerrado, al menos por lo que hace a la compra de Bancomer.
La operación fue totalmente transparente
y toda la documentación así lo acredita.
No
obstante, los legisladores están tomando como
punta de lanza los nuevos datos para impulsar las
investigaciones, porque para ellos éstas aún
no están cerradas.
Ese
es el dato que estamos investigando (el de la supuesta
charla entre Gil Díaz y Francisco González)
para demostrar que son las propias autoridades mexicanas
las que están encubriendo a José Madariaga
y a los banqueros españoles del BBVA,
esgrime el diputado José Antonio Magallanes,
secretario de la Comisión de Vigilancia de
la Contaduría Mayor de Hacienda de la Cámara
de Diputados.
A su
vez, el senador Jesús Ortega afirma que el
fiscal anticorrupción Jesús Cardenal
y el juez Baltazar Garzón, quienes presiden
desde España las indagatorias en contra de
Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, proporcionaron documentación
inédita sobre el caso, además de que
un testigo protegido reveló que en estas transacciones
hubo lavado de dinero e intervinieron varios prestanombres
(Probursa, 1995; Bancomer, 2000).
Ortega
se entrevistó con ambos funcionarios ibéricos
y plantea que si bien la Auditoría Superior
de la Federación ya rindió su informe
respecto del caso Probursa en la Cuenta Pública
del 2000, la documentación que intercambió
personalmente con Cardenal y Garzón permite
seguir con las investigaciones.
Los
papeles, indica, fueron remitidos ya a la Auditoría
Superior de la Federación y a la Comisión
Nacional Bancaria y de Valores mediante sus titulares
Arturo González de Aragón y Jonathan
Davis Arzac, respectivamente.
Oscura
compra
La primera etapa de esta operación se llevó
a cabo el 15 de agosto de 1997, cuando la SHCP autorizó
la integración para fusionarse a BBVA y Probursa
y constituirse como grupo financiero, cuya razón
social quedó establecida bajo el nombre de
Grupo Financiero BBVA-Probursa S. A. de C. V.
En
ese mismo año se resolvió que la sociedad
controladora filial tendría por objeto adquirir
y administrar acciones emitidas por los integrantes
del grupo financiero. Además, BBV International
Investment Corporation quedó como propietaria
de 51% de las acciones del grupo financiero.
Según
consta en el acuerdo, la sociedad controladora filial
sería propietaria, en todo tiempo, de acciones
que representaran por lo menos 51% del capital social
de cada uno de los integrantes del grupo financiero,
salvo en el caso de aquellas entidades para las que
la ley le impusiera ser propietaria de por lo menos
99% del capital social. Las averiguaciones incluyen
estas posiciones accionarias.
Jesús
Ortega agrega: En audiencia le dimos (al juez
Garzón) la información que nosotros
tenemos que puede ayudarle a la investigación
que él está haciendo en España
y que involucra a BBVA.
Concretamente,
que hubo lavado de dinero según uno de los
testigos protegidos, además de que hubo prestanombres
en los procesos de cambio de acciones en la venta
de Bancomer y de Probursa, y otros relacionados con
la normatividad bancaria y financiera.
Desde
ese año la asociación quedó integrada
por la administradora Sociedad Controladora Filial
constituida por las entidades financieras siguientes:
Banco Bilbao Vizcaya-México S. A. de C. V.,
Institución de Banca Múltiple; Casa
de Bolsa BBV-Probursa, S. A. de C. V.; Seguros BBV-Probursa,
S. A. de C. V.; Arrendadora BBV-Probursa, S. A. de
C. V.; Fianzas Probursa S. A. de C. V.; Factoraje
Probursa S. A. de C. V., y Promotora BBV-Probursa
S. A. de C. V.
En
la resolución de fusión quedó
plasmado el capital fijo sin derecho a retiro, cuyo
monto ascendió a 3,392,248,242.00 pesos, quedando
como domicilio de operación la Ciudad de México.
Incluso, en esa autorización quedaba asentado
que dicho capital sería intransmisible
a otra institución.
La
cláusula décima del acuerdo señala
a la letra: BBV International Investment Corporation
queda obligada a no trasmitir la propiedad, ni en
general a realizar operación alguna que le
prive del ejercicio de derechos patrimoniales o corporativos
de sus acciones en Grupo Financiero BBV-Probursa S.
A. de C. V., o de aquellas que suscriban en ejercicio
de un derecho de referencia o por pago de dividendos,
sin la previa autorización de esta dependencia
(SHCP).
Para
Jesús Ortega, esta situación no ha quedado
definitivamente clara, así como tampoco la
aprobación que dieron las autoridades en su
momento a Bancomer para fusionarse.
En
el documento consta que por ausencia del secretario
de Hacienda José Ángel Gurría
firmó como testigo el subsecretario Martín
Werner con fecha 23 de junio de 1997.
A pesar
de esto, y como segundo paso, en un programa de integración
gradual en noviembre de 2000, el grupo encabezado
por Banco Bilbao se anexó a Bancomer-Banca
Promex.
La
nueva institución bancaria fue denominada BBVA-Bancomer,
y su estructura quedó como sigue: Ricardo Guajardo
Touché, presidente; José Madariaga Lomelín,
vicepresidente primero; Juan Carlos Braniff, vicepresidente,
y como consejero delegado Vitalino Nafria Aznar.

José Madariaga y
Ricardo Guajardo, , fusión Bancomer-BBVA |
El
líder de la bancada del Sol Azteca en el Senado
de la República reconoció que de comprobarse
los ilícitos, el caso serviría de antecedente
a otra averiguación: la de Banamex, en su nada
clara integración con Citigroup.
Funcionarios
de la Auditoría Superior de la Federación
admitieron que está en proceso esta averiguación
--denominada número nueve-- solicitada
por la Comisión de Vigilancia de la Contaduría
Mayor de Hacienda en la Cámara de Diputados,
por medio del legislador José Antonio Magallanes,
secretario de la misma.
Dice
el senador Jesús Ortega que las indagatorias
no se quedarán ahí. Estamos exigiendo
a la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público y a la Comisión Nacional Bancaria
y de Valores que investigue lo de BanCrecer, que fue
prácticamente regalado en lo que se vendió,
no corresponde a lo que se invirtió con recursos
fiscales para su saneamiento, advierte.
capitales@contralinea.com.mx
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