|
¿Qué
espacios le estamos dejando a la política?,
se pregunta el coordinador de la carrera de Derecho
en el Instituto Tecnológico Autónomo
de México (ITAM) al hacer un balance de los
foros sobre la reforma del Estado, en los cuales ha
participado activamente con temas relacionados al
equilibrio de poderes.
Pretender
que en la Constitución deben estar todos lo
elementos de la construcción y las políticas
públicas sostiene, me parece muy
complicado porque vamos a caer e una dificultad enorme
que es que las decisiones del presente van prácticamente
a acotar o a vincular la totalidad de las visiones
futuras.
Si
eso ocurre, estaríamos plateando dos cosas:
que este presidente y este Congreso y los que vengan,
tendrían que estar sometidos necesariamente
a esa camisa de fuerza que se hubiera establecido
por legislaciones pasadas.
Cosio
refiere que este escenario no es bueno para una transición
democrática tan dinámica como
la que estamos viviendo, sobre todo cuando tampoco
se tiene una certeza sobre cuáles son las condiciones
futuras del país y las del mundo.
Ante
esta incertidumbre subraya-- es mejor simplemente
partir de lo estructural y debemos acostumbrarnos
a que deben ser los arreglos políticos (cotidianos,
históricos y contingentes, así es la
vida misma) los que van ir armando, rescatando y construyendo
la propia dinámica de la política nacional.
Especialista
en el tema del sistema de equilibrio de poderes, el
catedrático opina que no es arrancando facultades
al Ejecutivo como se avanzaría hacia un sistema
democrático, porque se correría el riesgo
de cargar la balanza a cualquiera de los otros dos
poderes: Legislativo o Judicial.
Durante
mucho tiempo la lógica fue que todo lo que
golpeara al presidente era democrático porque
se creía que él encarnaba el mal nacional,
pero con el tiempo nos fuimos dando cuenta con más
sutileza que no era el presidente solo sino también
un sistema corporativo complejo y que lo que verdaderamente
importa es que los órganos del Estado funcionen.
Esto
es parte de las lecciones que hemos ido aprendiendo,
de tal forma que no es bueno ni conveniente dejar
un presidente sumamente debilitado y un congreso superfortalecido,
o un Ejecutivo y Legislativo debilitados y un Poder
Judicial superdortalecido, porque esto genera una
atrofia en el sistema de equilibrio de poderes,
apunta.
¿Existe
el riesgo de que vayamos al autoritarismo?
Afortunadamente
hemos ido adoptando un sistema en el que por más
ánimos autoritarios que muestre el presidente
de la república, existen los controles constitucionales
necesarios para frenarlo.
Recordemos
cuando el Ejecutivo pretendió modificar el
esquema de la inversión de la energía
eléctrica y no se lo permitieron Legislativo
y Judicial porque resultó inconstitucional.
En
su opinión, las iniciativas de reforma del
Estado que el PAN busca discutir y aprobar en un periodo
extraordinario en la Cámara de Diputados son
suficientes para el momento político que vive
el país.
Yo
no creo que la totalidad del proyecto político
deba pasar por la Constitución. En el texto
supremo deben estar los mínimos de convivencia,
de racionalidad política y se deben delegar
a los órganos del estado (el Ejecutivo, Legislativo
y Judicial), con mucha discreción, los elementos
de la construcción de políticas públicas.
Estamos
viviendo un momento con muchas complicaciones, de
desarrollo de la política, desarrollo de los
partidos, de la actuación del Congreso y es
conveniente mantener un adecuado equilibrio de lo
que es propio de la política y lo que es propio
de la Constitución, apunta. 
info@contralinea.com.mx
|