|
De
ahí que dueños de negocios, bancos,
restaurantes y casas de cambio hayan puesto en marcha
medidas para asegurar la autenticidad del dinero.
Entre ellas, la utilización de cajas con luz
ultravioleta, el rayado de billetes y el tacto de
los mismos.
Jaime
Pacreu Vizcaya, a cuyo cargo está de la Dirección
de Emisión del Banco de México (Banxico),
dio a conocer que durante el 2000 el monto real de
las piezas falsas registradas por esta institución
fue de 63.7 pesos por cada millón que se mantuvo
en circulación a finales de ese año,
con 98 billetes apócrifos.
Este
número fue de 75 para el 2001.
Aunque los hubo de todas las denominaciones, los más
explotados por las bandas delictivas fueron de $50
y $100 pesos.
Esta
doble problemática no exclusiva de la Ciudad
de México. En los últimos años,
en diferentes estados de la república han sido
localizados billetes falsos de diferentes denominaciones.
De acuerdo con datos proporcionados por Banxico, tan
sólo en el Distrito Federal y Nuevo León
la cantidad recuperada ascendió a 18 millones
de pesos en el 2000.
Y si
bien los candados de seguridad que estableció
la institución tuvieron un impacto inmediato,
los datos que se tienen a este respecto para el 2002
obligan a mantener la guardia en alto.
A decir
del Departamento de Emisión de Banxico: El
número de piezas que circularon en nuestro
país fue pequeño en el 2002. Se detectaron
66.2 piezas de éstas.
Es
un problema cuya evolución debe vigilarse continuamente
para tomar las medidas pertinentes, como se hizo en
el año 2001, al encontrase un crecimiento importante.
Lo
anterior debe ser un procedimiento continuo ya que
la tecnología disponible al público
en general mejora rápidamente.
Sucede
que apenas iniciado el año, personal de la
Agencia Federal de Investigación (AFI) recuperó
en zonas aledañas al metro La Raza, en el Distrito
Federal, un total de 44 billetes de 200 pesos e incautó
el material y equipo con el que este dinero era fabricado.
Y hay
que decir que si bien esta corporación policíaca
no tiene conocimiento de alguna otra organización
criminal que opere la falsificación de dinero,
el delito despunta cada vez con mayor fuerza y es
cometido por grupos de fuerte poder económico
y una organización en redes que tiene acceso
a tecnología de vanguardia.
De
hecho, la nueva emisión de billetes fue decidida
a partir de una investigación del Banco de
México y de la Procuraduría General
de la República (PGR), después de que
se detectaron dos de estos grupos delictivos con base
de operaciones en el país.

Billetes de polímero |
De
acuerdo con la PGR, este delito ha tenido un incremento
vertiginoso de 1995 a la fecha. La dependencia dispone
ya de las averiguaciones que Banxico ha promovido
por este motivo.
Por
su parte, elementos de la Policía Judicial
Federal (PJF) y de Seguridad Pública y Tránsito
también han decomisado en distintos municipios
del estado de Quintana Roo (Felipe Carrillo Puerto,
José María Morelos y Othón P.
Blanco) cantidades de dinero falso que han sido reportadas
por los propios empleados de las gasolineras y tiendas
de autoservicios.
Los
grupos dedicados a la falsificación de billetes,
luego de que tienen en su poder cantidades de dinero
falso, se encargan de hacerlo circular en el mercado,
incluso en distintos países, por medio de la
compra-venta de mercancías en el comercio informal.
Cuando
se trata de tráfico internacional, estas bandas
tienen a su favor el hecho de que las autoridades
aduanales solamente supervisen movimientos superiores
a los 10 mil dólares.
Dice
Eduardo Turrent Díaz, gerente de Integración
Documental del Banco de México, que la
falsificación de billetes es un delito que
se conoce desde la década de los treinta y
determinó una modificación organizacional
y estructural del mismo.
Pero
de entonces a la fecha las cosas han cambiado, y hoy
por hoy la falsificación de billetes casi puede
hacerse desde Internet, pues algunas páginas
describen este proceso punto por punto, lo mismo en
cuanto a materiales que en cuanto a la tecnología
requerida, y además detallan distintas formas
de distribución y evasión.
A este
respecto, el investigador asegura que es más
fácil reproducir ilegalmente la impresión
que el papel, esto porque muchos elementos de seguridad
que tienen los billetes no están en la impresión
sino dentro del papel.
El
Código Penal establece sanciones por falsificación
de billetes que van desde la imposición de
multas equivalentes a 500 días de salario mínimo
hasta penas de 5 a 12 años de cárcel.
| Denominaciones |
Características
|
| $ 50 |
Nueva banda iridiscente color azul |
| $ 50 |
Banda color oro, además el numeral
en magenta-verde |
| $200 |
anda verde y la tinta del numeral cambia
de verde a oro |
| $500 |
Banda violeta y la tinta del numeral cambia
de magenta a verde Fuente: Banco de México |
Billetes
de polímero
El pasado 15 de octubre del 2001 el Banco de México
dio a conocer nuevas medidas de seguridad para billetes
de todas las denominaciones: hilos de micro-impresos
y magnéticos, marca de agua, impresiones fluorescentes,
papel especial (algodón de alta durabilidad)
y tintas especiales.
Una
de las novedades introducidas por el banco central
tendiente a disminuir los índices de
falsificación es la emisión de
billetes de polímero con sustrato de plástico.
Además
de que su ciclo de vida es cuatro veces mayor que
los de papel, el proceso de elaboración que
involucra supone una infraestructura y un proceso
más complejos, lo que dificulta su imitación
por parte de las bandas dedicadas a la falsificación.
Esta
práctica adoptada por Banxico ha tenido buenos
resultados en países como Nueva Zelanda, Brasil,
Tailandia y Australia.
México
es el primer país en América en fabricar
estos billetes, que por otra parte conservan las medidas
tradicionales de seguridad, como son los hilos magnéticos
y las imágenes sombreadas, aunque en este caso
en los billetes de 20 pesos el registro está
inscrito en una ventana transparente.
info@contralinea.com.mx
|