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“La
política no es mi profesión”, dijo melancólico el
10 de enero al formalizar su renuncia. “He sido siempre
–añadió-- un miembro de la sociedad civil.
Me
parece evidente que aquellos objetivos que no logramos
alcanzar no podrán realizarse en esta etapa.”
El
mismo exsecretario se había puesto como meta el logro
de un acuerdo migratorio con Estados Unidos (EU),
así como “proyectar a México en el ámbito internacional”;
pero ni los 46 viajes al exterior organizados al mandatario,
de los cuales ocho tuvieron como destino 16 ciudades
de EU ni los recursos destinados para esta secretaría
rindieron lo esperado.
El
problema de Castañeda fue ser “demasiado ambicioso”,
de acuerdo con el maestro en relaciones internacionales
César Villalba Hidalgo. Para el especialista en política
exterior y catedrático de la Facultad de Ciencias
Políticas y Sociales de la UNAM, “el canciller intentó
poner en práctica una serie de políticas que el país
en su conjunto todavía rechaza.
Y una
política gubernamental que no cuente con el apoyo
de su pueblo es una política condenada al fracaso”.
Villalba advierte que la gestión de Castañeda no tendrá
repercusiones en el futuro de México: “La administración
de Castañeda no será trascendente, pues cada vez es
menor el margen de maniobra de los gobiernos para
hacer cambios drásticos en sus políticas”.
Según
el documento “Paquete Fiscal y Presupuesto de Egresos
de la Federación (PEF)” realizado por el Centro de
Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de
Diputados, el gasto neto ejercido por la SRE durante
2001 a pesos constantes 2003 fue de 4 mil 029.2 millones
de pesos (mdp) para 2001 y de 4 mil 024.6 mdp para
2002, lo que evidencia una disminución en el presupuesto
para esta dependencia de 580.4 mdp para el presente
año. “Su renuncia fue un error de cálculo del propio
canciller.
Sentía
que necesitaba más recursos, trató de obtenerlos y
la presidencia no tuvo la intención de dárselos”,
dice en entrevista el diputado de Acción Nacional
e integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores
José Luis Novales Arellano.
Aunque
el legislador señala que “la gestión de Jorge G. Castañeda
aportó mucho a la política internacional de México”,
reconoce que “hubo desavenencia entre Fox y Castañeda,
pues a éste no le fue suficiente el presupuesto”.
Víctor Díaz Palacios, priista y también miembro de
la Comisión de Relaciones Exteriores, especula que
“el ex secretario no se quedará en ‘la academia’ pues
regresará a la política bajo alguna fórmula como la
del grupo San Ángel”. Todavía a fin del año Castañeda
Gutman cobró puntualmente su sueldo de 149 mil 327
pesos mensuales más “estímulos de productividad y
eficiencia”.
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