La cultura: sin cambios

Por Julio A. Quijano
Erika Quintana

Foto: Julio César Hernández

Con la premisa de ciudadanizar la cultura, Fox lo prometió todo. En un par de años el presupuesto sólo aumentó 9.6% y el balance de los artistas, los directamente afectados, muestra un detrimento

En 2000, todos, desde el presidente Vicente Fox hasta Sari Bermúdez, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), se comprometieron a remediar el rezago cultural de México. A 25 meses de los discursos, el presupuesto de este rubro todavía no alcanza 0.1 del PIB y está muy lejos de 0.5 que recomienda la UNESCO. Peor aún, el dinero asignado no totaliza ni siquiera los 600 mil millones que exigió la comunidad cultural en la consulta nacional realizada hace dos años.

La realidad es que para 2003 la cultura ejercerá apenas 5 mil 300 millones de pesos, 0.09% del Producto Interno Bruto (PIB). En esa misma realidad, un locutor de Radio Educación gana 250 pesos por programa, un guionista gana 200 y, en el más alentador de los casos, los trabajadores de planta tienen un sueldo de 4 mil pesos mensuales. Es fácil entenderlo, pues Radio Educación es el último en la escala del presupuesto, le tocan 42 mil millones de pesos anuales.

Tampoco han cambiado los tiempos en la Sección de Enseñanzas Artísticas del INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes). Para atender 28 mil 399 alumnos de primaria hay 102 maestros, por cierto sin basificación salarial la mayoría. Esa jefatura nació con más de 800 maestros, pero con el tiempo la burocracia del instituto se ha apoderado de las plazas, según documentos en poder de Víctor

Aurelio Ruelas, jefe de la sección.
Casi condenada a desaparecer, esta sección ha optado por la vía legal. Los profesores levantaron una demanda laboral contra el INBA hace un año, luego de no recibir respuestas de Ignacio Toscano ni de Saúl Juárez, quienes han dirigido Bellas Artes en lo que va del sexenio.
Las promesas tampoco han aterrizado en el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia). Y con la propuesta de Ley de Cultura, las cosas podrían empeorar, según la visión de Lourdes Arizpe, arqueóloga que fuera considerada entre los candidatos a presidir Conaculta.
En su opinión esta ley creará, a futuro, una estructura aún más burocrática y marginará a los profesionales de la cultura y a la ciudadanía. Y en el presente el INAH trabaja "como puede, con bajo presupuesto, bajos salarios, personal insuficiente…".
Finalmente, en las escuelas de danza clásica y folclórica el problema son los hoyos. Las duelas están agujeradas y los alumnos dicen que tienen que bañarse con agua fría. El problema siempre es la falta de presupuesto.

Arcas vacías
En los albores del sexenio de Vicente Fox hubo un consenso en las promesas de ciudadanizar la cultura, incrementar el presupuesto y erradicar vicios en el otorgamiento de becas y la asignación de puestos.

La administración de Sari Bermúdez operó su primer año con un presupuesto heredado de 4 mil 800 millones de pesos. En 2002, la cifra creció prácticamente nada. Para el año que empieza el presupuesto subió hasta los 5 mil 330 millones de pesos.
No obstante, la mayoría de los sectores ejercerán un monto similar al del año pasado. En realidad, Imcine es el gran beneficiado, pues su presupuesto crecerá 117%, en gran medida por el peso aplicado a taquilla. En cambio, los dineros del INAH crecerán apenas 3.8%, lo mismo que en el INBA.

Foto: Miriam Sánchez

El escritor Juan García Ponce y Sari Bermúdez, titular de CONACULTA

Canal 22 será el sector con menor crecimiento, 0.02%. Aunque el subdirector Ernesto Velásquez considera que los resultados han sido positivos en estos dos años, puesto que aumentó 42% la programación con producción nacional, en comparación de 2000, cuando se contaba con sólo 17%.

El segundo presupuesto que más aumentará es el de Radio Educación: 16%. De hecho, en el plano tecnológico han sido dos buenos años para la estación. Su estudio D ya es totalmente digital y este año también lo será el C.
Además, probablemente los trabajadores dejarán de cobrar con plazas de oficinistas y al fin serán reconocidos como locutores, productores, guionistas, técnicos, aunque el cambio de nombre no implica un aumento sustantivo de su salario.

Otro logro que se resalta en los indicadores del Informe 2002 de Conaculta es la creación de salas de lectura, cuyo número aumentó más del doble, así como la instalación de 300 nuevas bibliotecas.
La cifra, sin embargo, omite un problema de fondo, de acuerdo con el análisis del crítico de arte Alberto Híjar: "La ciudadanización ha resultado un fiasco. Se creó una oficina con este nombre que no hace sino cosas muy rutinarias como la creación de bibliotecas, cuando en México no existen lectores y por el contrario se reprimen las publicaciones culturales".

Sin calidad
Concebidas como argumento sustancial del cambio en la política cultural de este sexenio, las acciones para ciudadanizar la cultura no convencen a casi nadie. El músico Eduardo Soto Millán es de la idea de que se trata de un término típico de la demagogia.

"Si significaba que la gente recibiera todas las ofertas que genera el arte mexicano, pues esto no ocurre. Si se trataba de que los creadores establecieran criterios para producir el arte y difundirlo al máximo de gente posible, pues tampoco ocurre."

Tampoco se han dado los cambios prometidos a la hora de entregar becas. Al menos no de manera suficiente para alejar entre los creadores el sentimiento de parcialidad. Javier Robles, guionista de cine, dice que el año pasado sólo cuatro becas fueron para cineastas, y de éstas sólo una para un guionista.

En la estadística del Informe Conaculta los estímulos a la creación contemporánea suman mil 125, apenas 61 más que el año pasado. El pintor Luis Nishisawa avala la actividad del Fonca: “Conaculta apoya tanto a los pintores consagrados y a las nuevas generaciones”.

Sin embargo, en el extremo opuesto, Gerardo Cantú, pintor también, sigue acumulando años en busca de un apoyo institucional para difundir su obra. "Reina –asegura-- la facilidad para gente como José Luis Cuevas, quienes imponen lo que ellos consideran bueno, pero nosotros batallamos para obtener una oportunidad”.

Y en el fondo, una consideración que siempre se olvida a la hora de dar becas a músicos: de nada sirve apoyar a un músico para que escriba, si esas composiciones no se tocan, ni se graban ni se publican. "Es --dice Eduardo Soto Millán-- cultura que nace muerta”.

Foto: Miriam Sánchez

A la hora del balance general parece que las demandas de la comunidad cultural hacia el gobierno de Fox son las mismas que hacían a los sexenios priistas. Para Alberto Híjar no hay tal cambio: “Conaculta sigue sirviendo como aparato de propaganda para el Estado globalizador, de modo que se preparan las giras de Fox para consolidar acuerdos comerciales mediante exposiciones. Sari Bermúdez es experta en relaciones públicas y hace lo que hizo en el gobierno de Veracruz, sólo que amplificado a nivel nacional”.

Incluso se percibe cierta resignación. Por ejemplo, Lourdes Arizpe piensa: "Ya sabemos que el gobierno no dará nunca el presupuesto necesario, aun si tuviera un verdadero conocimiento e interés en la cultura y el patrimonio. Entonces, hay que generar recursos de otras maneras, innovadoras, ágiles".
Y también datos desalentadores porque en su Informe 2002, Conaculta consigna la atención de 20 mil alumnos, cuando en realidad la Sección de Enseñanzas Artísticas atiende 28 mil. La cifra no coincide porque, afirma Víctor Ruelas, es como si no existiéramos. La cuenta del consejo corresponde a las clases que imparten los maestros normalistas.

De manera que luego de dos años en la presidencia de Conaculta, Sari Bermúdez sigue gozando del apoyo de los mismos que creyeron en su proyecto desde un principio, pero también conserva intactas las dudas e impugnaciones de sus detractores. En otras palabras, nada ha cambiado para la cultura en México.

Denuncia laboral contra INBA, SEP y SNTE
Luego de años de gestiones administrativas sin resultados, los maestros de la Sección de Enseñanzas Artísticas de Bellas Artes decidieron interponer una denuncia laboral contra Saúl Juárez, director del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), y Reyes Tamez Guerra, secretario de Educación Pública, por violación de sus derechos como trabajadores al servicio del Estado.

Víctor Aurelio Ruelas, jefe de la sección, asegura que el INBA pretende desaparecerlos: "Cuando un maestro se retira o muere nadie lo reemplaza, porque el instituto le otorga su plaza a un burócrata. Hoy sólo quedan 102 profesores a cargo de todas las escuelas primarias del DF".

De acuerdo con la acusación, presentada el 18 de junio de 2001 ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, plazas y recursos materiales y financieros que corresponden a los maestros han sido transferidos de manera ilegal a la Secretaría de Servicios Educativos para el Distrito Federal. Su intención, explica Ruelas, es que la educación artística quede a cargo de la SEP.

El jefe de la sección ha reunido, incluso, los nombres de quienes ocupan hoy las plazas que fueron de maestros y llegaron a ser más de 800. Según la denuncia, las autoridades del INBA y de la SEP acordaron la transferencia de maestros y recursos de manera ilegal, pues implica renuncia de derechos laborales. Al pasar a la SEP, los maestros perderían los derechos acumulados en el INBA

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