Incrustado en el poder desde los 80,
Emilio Gamboa ha sorteado acusaciones de corrupción. Hoy, la
Contraloría revive una acusación en su contra por desvío
de fondos públicos y lo involucra, dentro del proceso penal
del Pemexgate.
Si el contralor Francisco
Barrio cumple su compromiso de atrapar a todos los peces gordos
sin excepción, caiga quien caiga, el senador priista Emilio
Gamboa Patrón sería el próximo funcionario
a investigar penalmente por su presunta participación en
el desvío de más de 58 millones de pesos cuando encabezó
la subsecretaría de Comunicación Social de la Secretaría
de Gobernación (Segob) en 1998.
Desde mediados del 2001 la Secretaría de la Contraloría
y Desarrollo Administrativo (Secodam) tiene pruebas que implican
a Gamboa Patrón en irregularidades presupuestarias sobre
la contratación simulada de servicios de transmisión
con las empresas Televisa, Televisión Azteca y Tele Rey-Multivisión.
La investigación se sustenta en tres auditorías practicadas
a las últimas semanas de la administración de Ernesto
Zedillo, mismas que concluyeron a mediados del 2001 y arrojaron
datos que hacen presumir que los recursos fueron a parar a la campaña
del priista Francisco Labastida Ochoa, de la cual Gamboa Patrón
fungió como coordinador general.
Las auditorías se anexan al tomo VII del expediente clasificado
como Pemexgate en la Unidad Especializada en Delincuencia Organizada
(UEDO). Además de Gamboa Patrón figuran también
como responsables de estos hechos Jorge Cárdenas Elizondo
y Alonso Bretón Figueroa exoficial mayor y exdirector
de Programación, Organización y Presupuesto de Gobernación,
respectivamente, quienes se dieron a la fuga tras ordenarse
su detención por el presunto financiamiento irregular para
la campaña de Labastida Ochoa en el 2000.
Los resultados de la primera incursión de la Secodam se entregaron
el 6 de agosto del 2001 al director del órgano de Control
Interno de la Segob, Raúl R. Medina, quien recibió
el oficio 05/DGA-078/2001 con las conclusiones de la auditoría
40/99 levantada a la Dirección General de Información
y Difusión.
En el documento, los auditores internos Edgar Arturo García
Pérez, Francisco Gómez Villa y Manuel Rueda Reyes
informan que indebidamente y con cargo al presupuesto de esta dirección
se realizó el pago de 22 millones 990 mil 800 pesos por concepto
de gastos de difusión relativos a la trasmisión
de la sesión ordinaria del Congreso de la Unión
previo al informe presidencial de 1998. El servicio habría
sido contratado de las 17:00 a las 19:00 horas para que el programa
de la sesión fuera trasmitido en el canal 5 de Televisa.
Francisco Barrio, silencio sospechoso
Sin embargo, el Centro de Producción de Programas Informativos
y Especiales de Radio, Televisión y Cinematografía
(RTC) reportó a los auditores que el debate del Congreso
sólo fue trasmitido por los canales 11 y 40, lo que
demuestra que la Segob no recibió el servicio de trasmisión.
La programación de canal 5 sólo preveía la
trasmisión del informe presidencial de las 18:50 a las 20:55
horas.
Los auditores refieren que para pagar el servicio, Gamboa Patrón
realizó una enredosa triangulación de recursos. De
acuerdo con la factura A-293983 del 21 de septiembre de 1998 expedida
a Televisa, el gasto se sufragó con recursos de la partida
3601.
De entrada se encontraron con la sorpresa de que era la primera
vez que el Ejecutivo solicitaba servicio para trasmitir una simple
sesión ordinaria del Congreso y también les causó
sospecha que en todo caso la subsecretaría de Comunicación
Social no requiriera a RTC para que el servicio fuera con cargo
al tiempo aire de trasmisión oficial a título gratuito
a favor del Estado. En este caso se utilizó la figura de
una reducción compensada a la partida 2100 para dar suficiencia
presupuestal al concepto 3601 con una ampliación compensada.
Inclusive, la afectación presupuestal en la que indebidamente
se aceptó una nueva figura jurídica de pago, la
dación en pago, fue hecha con posterioridad el
6 de octubre de 1998 a la contratación del servicio
proporcionado por Televisa, según la cuenta por liquidar
certificada número 00115212.
Otras de las irregularidades reportadas fue aceptar la afectación
presupuestal para cubrir un concepto de gasto no contemplado en
la Ley de Egresos de la Federación y por aceptar servicios
de trasmisión televisiva como dación en pago
sin comprobar que se cumplieron los requisitos y procedimientos
establecidos en la Ley del Servicio de Tesorería de la Federación
y en su reglamento.
La auditoría no encontró evidencias del procedimiento
oficial para que la Secretaría de Gobernación aceptara
el servicio como dación en pago con cargos a su presupuesto,
además de que al momento de contratar el servicio no se contaba
con recursos disponibles y la alternativa era el empleo del tiempo
oficial gratuito.
Los auditores consideraron a Emilio Gamboa Patrón como presunto
responsable debido a que en su carácter de titular de la
subsecretaría de Comunicación Social solicitó,
sin tener facultades, la contratación del servicio con Televisa
de toda la sesión ordinaria del Congreso. Asimismo, por tramitar,
gestionar y ordenar el pago bajo la figura de dación en pago
por la cantidad de 22 millones 990 mil 800.
Elementos adicionales para esta imputación son haber propiciado
una reducción al presupuesto de la dependencia y haber omitido
solicitar la opinión de las direcciones generales de Información
y Difusión y de RTC, las competentes para determinar la contratación
y el uso de tiempos oficiales. De igual forma se cuenta haber pagado
por un servicio no recibido y haber hecho la adjudicación
directa del mismo.
Operación presupuesto
Dos días después de recibir el primer caso de irregularidades,
el contralor de la Secretaría de Gobernación Raúl
Medina Rodríguez recibió un nuevo oficio, el 05/DGA/116,
en el cual de nueva cuenta los auditores internos le detallaban
otros fallos.
La auditoria 64/2001 ordenada en el oficio 05/C1/484/2001 el 22
de junio del 2001 confirma que de manera indebida se cargó
al presupuesto de la Segob un gasto de 33 millones 810 mil pesos
por la difusión y trasmisión del Plan Nacional contra
la Delincuencia los días 27, 28 y 30 de agosto de 1998, por
medio de canales de Televisa y de acuerdo con las solicitudes de
servicio números 658489, 658492, 658490 y 658491.
Se pasó por alto pedir a la Dirección General de Información
y Difusión su autorización respecto de la conveniencia
de realizar la trasmisión en los costos, horarios y canales
de televisión, pues a esta área le compete dirigir
y ejecutar las políticas de información y difusión
con cargo al presupuesto de la Segob.
Los auditores concluyen que no se obtuvo la opinión de la
Dirección General de Información y Difusión
respecto del medio de transmisión idóneo ni tampoco
se consultó a la Dirección General de RTC para explorar
la posibilidad de realizar la transmisión a título
gratuito, conforme lo permitía el tiempo aire oficial de
que dispone el Estado mexicano.
De la investigación se desprende que el gasto se hizo de
partidas presupuestales de comunicación social restringidas
y no previstas en el presupuesto de las secretarías. Adicionalmente
se constató que no existió la suficiencia presupuestal
necesaria para solicitar los servicios y costos de trasmisión
del Plan Nacional contra la Delincuencia.
El reporte de los auditores corrobora el hecho de que el presupuesto
original de la Segob, disponible y autorizado para 1998, fue violado
al entrar a claves restringidas: 3601 Gastos de Difusión
e Información, disminuyendo el concepto 2100 Materiales
y Útiles de Administración, y con otra baja
externa del ramo 23 de la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público (SHCP) en el concepto 7400 Erogaciones Especiales.
De igual forma que el caso anterior, no se cumplió con el
procedimiento de aceptación formal de la Segob para la adquisición
de los servicios de trasmisión bajo la modalidad de dación
en pago y tampoco se convocó al comité de adquisiciones,
arrendamiento y servicios de esa dependencia para analizar y dictaminar
la adjudicación directa de la contratación del servicio
aludido y obtener las mejores condiciones.
Los auditores denuncian que el entonces subsecretario Gamboa Patrón
asumió atribuciones para las que no estaba facultado al solicitar
y autorizar el pago de los servicios de trasmisión multicitados.
Finalmente, aseguran que la Segob, vía la Dirección
General de RTC, no tiene evidencia alguna del total de minutos facturados
en los canales y los horarios solicitados.
Así, en la revisión se encontraron cuatro cuentas
por liquidar certificadas para el pago de servicios de trasmisión
de televisión, las dos primeras con los números 17858
y 17859 para liquidar la trasmisión del Plan Nacional contra
la Delincuencia bajo la figura de dación en pago por un monto
de 27 millones 484 mil 992 pesos.
Existen otras dos cuentas certificadas por saldar, suscritas el
28 de diciembre de 1998, por un monto de 6 millones 325 mil 007
pesos cuya finalidad también fue pagar la trasmisión
de este programa. Las cuatro cuentas se realizaron bajo la figura
de dación en pago y fueron expedidas a Televisa
S. A. de C. V. por un total de 33 millones 810 mil pesos.
Otra cosa que se logró descubrir fue que el servicio se contrató
por un tiempo de 144 minutos (36 minutos por canal: 2, 5, 4 y 9).
Sin embargo, los auditores no localizaron evidencia alguna en el
registro del RTC de que Televisa realizara la transmisión
del programa en los horarios señalados.
De lo único que sí hay evidencia en la ficha técnica
de la Dirección de Información y Análisis de
RTC del 27 de agosto de 1998 es de que la trasmisión se llevó
a cabo sólo por el canal 2 de las 15:00 a las 15:12 horas
con una duración de 12 minutos.
Otros exfuncionarios en que recae responsabilidad en este caso son
Jorge Cárdenas Elizondo, Alonso Bretón Figueroa, Héctor
Contreras Rodríguez, Manuel Suárez Ríos, exdirector
de Programación, Organización y Presupuesto.
También TV-Azteca
La tercera auditoría practicada a la subsecretaría
de Comunicación Social, número 64/2001, refiere que
indebidamente se cargaron al presupuesto de la Segob gastos de difusión
por la producción y edición del IV informe presidencial
del 1 de septiembre de 1998, contratados con las empresas TV Azteca
y Tele Rey-MVS, según oficio 05/DGA /115/2001 de los auditores
internos.
La investigación permitió localizar dos cuentas certificadas
(17857 y 18326), con fecha de emisión de 24 de noviembre
de 1998, por medio de las cuales se realizó el pago de servicios
de producción y edición del IV informe presidencial
de 1 de septiembre de 1998 a favor de las empresas TV Azteca, por
la cantidad de 5 millones 750 mil pesos, y Tele Rey-MVS, por 575
mil pesos.
Según los auditores los pagos están soportados con
las facturas AA10217, de TV Azteca, y 2693, de Tele Rey-MVS. El
análisis de estas facturas comprobó que los servicios
de producción, edición y trasmisión del IV
informe presidencial afectaron el presupuesto de la Segob por
la cantidad de 6 millones 325 mil pesos bajo el esquema de dación
en pago debido a que la cobertura nacional en medios
masivos de televisión privada debe considerarse como un servicio
a título gratuito.
En términos de las disposiciones legales sobre licitaciones
públicas que obligan al Estado a contratar los servicios
con las mejores condiciones, los auditores consideran que no se
justificó el pago a TV Azteca y a Tele Rey-MVS, pues por
norma todo esto se debe licitar o en su caso adjudicar en forma
directa.
Con estas evidencias en la mano, el contralor Barrio ha preferido
guardar silencio, quizás ante la proximidad del calendario
electoral.
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Asunto muerto
Entrevistado sobre el particular, Gamboa Patron asegura que se trata
de un asunto muerto desde hace ocho meses en que tanto la Secretaría
de Gobernacion como la Contraloria determinaron que no habia pruebas
suficientemente fundamentadas y motivandas.
Tiene
alguna resolucion official que demuestre lo que nos dice Por
supuesto, eso es un asunto viejo del cual no tengo mas que agregar. No debe
ni teme nada No tengo
nada de que temer. Mi vida es publica y transparente.