Huesos en el desierto el más
reciente libro de Sergio González Rodríguez, es una
investigación de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez.
El periodista habla del papel de los medios en este triste episodio.
Los medios han sido
eco de la versión oficial no sólo en el caso de los
asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez sino de las declaraciones
de los funcionarios gubernamentales en general, afirma Sergio González
Rodríguez (ciudad de México, 1950), quien recientemente
publicó Huesos en el desierto (Anagrama, 2002), investigación
exhaustiva de los crímenes en esa zona fronteriza, que a
nueve años han sumado más de 300 muertes sin que hasta
la fecha se hayan resuelto y mucho menos frenado.
El más reciente volumen del columnista se suma a una serie
de libros que se han escrito acerca de "las muertas de Juárez",
pero con diferencias sustantivas: "Los libros publicados previamente
se enfocaron a la nota roja; menciono concretamente el de Víctor
Ronquillo y Gregorio Ortega. El libro Las chicas de Ciudad Juárez
es una recopilación de testimonios y sensibilidad en torno
de las víctimas pero es una denuncia, no una investigación.
Comento estos casos porque se cree que al abordar el tema de los
homicidios en serie contra mujeres en Ciudad Juárez sólo
estamos reiterando lo mismo. En el periódico Reforma se publicó
antes que ningún otro medio la demostración de las
falsedades de las versiones oficiales, la existencia de una red
de protección en torno de los homicidas y la vinculación
de un grupo de poder detrás de los homicidas y su nexo con
el narcotráfico.
En ese sentido, ¿qué aporta Huesos en el desierto
al lector?: "Es una investigación alternativa, que busca
poner los datos específicos de lo que ha sido este largísimo
proceso de los homicidios contra las mujeres en Ciudad Juárez".
Foto: David Jaramillo
El libro ofrece un
contexto laboral, sociológico, cultural, económico,
histórico, de lo que es Ciudad Juárez, eso le da un
sustento profundo más allá del rigor informativo,
González Rodríguez señala que:
"El contexto expone lo que está pasando en el país
y que, lamentablemente, por la misma impunidad frente a estos homicidios,
corre el riesgo de expandirse a todo el país. El contexto
es importante tenerlo claro pero no explica por sí mismo
los homicidios, los hace más problemáticos. A la fecha,
no existe ningún acusado a quien se le haya comprobado plenamente
su culpabilidad. Vivimos en un Estado de derecho que no es tal;
la corrupción ha arrasado todo el sistema político.
En Huesos en el desierto, el autor documenta una serie de contradicciones
en los procesos judiciales de los supuestos homicidas, y la exhibición
de la ineficacia de las autoridades locales para resolver los asesinato.
Ante esto, se echabá mano de una argucia judicial propagandística:
"A falta de resultados, se recurría al espectáculo
en la prensa. Su finalidad era acallar, o al menos reducir, el impacto
en el público del hallazgo de nuevos cuerpos de mujeres asesinadas
en Ciudad Juárez", precisa Sergio González en
su investigación.
¿Ha contribuido negativamente la prensa a ese recurso del
gobierno estatal?, el escritor responde: "En la medida que
ha comprado la versión oficial, que es un problema consustancial
a la subcultura política en México. Como vivimos en
un régimen presidencialista y de partido único durante
siete décadas, en ese tiempo la versión oficial fue
inapelable, nunca se cuestionó.
En México hemos confiado continuamente en la versión
oficial, es una inercia que sigue reinando en muchos medios, sobre
todo en los electrónicos, dado que tienen mayor alcance y
penetración; suelen repetir la versión oficial sin
cuestionamiento alguno. Nadie está auditando la versión
del gobierno, generalmente se reproducen tal cual las declaraciones,
porque en este país es más importantes la declaración
de un funcionario que la investigación de lo que dice.
González Rodríguez agrega que nadie cuestiona
a los hombres del sistema hasta que el problema está encima.
Recordemos los casos escandalosos del Fobaproa y sus derivaciones.
Se defendió a ultranza la postura oficial en la mayoría
de los medios salvo excepciones muy honrosas. Confiar en la versión
oficial es un problema consustancial a la subcultura política.
La PGR es la verdadera escuela de escritores y novelistas de este
país, inventan cantidad de versiones para no hacer su trabajo
porque protegen a los verdaderos culpables.
¿Qué tanto ha funcionado como memoria crítica
la prensa escrita en relación con los medios electrónicos,
que tienden a la nota amarilla, la prensa también recurre
a este recurso pero es más visible en radio y televisión
por su capacidad de penetración, pues los medios escritos
han puesto el dedo en la llaga con los asesinatos de Ciudad Juárez?,
el escritor dice que afortunadamente la prensa escrita es
la única instancia que no ha seguido el esquema noticioso
que predomina en todos los medios masivos no sólo de México
sino del mundo.
Donde la mercancía principal de la información es
la noticia, así se aniquila la capacidad informativa, porque
la noticia en cuanto la das a conocer se oxida. La exigencia es
tener noticias nuevas pero no se está investigando nada,
no hay un contexto ni se está analizando, no hay búsqueda
de líneas alternativas a la explicación oficial. Es
muy importante destacarlo y que quede claro como enseñanza
sin futuro.
Sergio González señala que la prensa en México,
la letra impresa, los libros, lo que va quedando con mayor capacidad
de memoria es el único valladar frente a la disolución
integral, la confusión y el caos de lo noticioso como el
gran ídolo de la información, insisto, no sólo
en México sino en el mundo.
En ese sentido, Huesos en el desierto, pretende conservar esa memoria.
"La letra impresa tiene mayor amplitud con el libro, incluso,
más que el propio periódico, lo menciono porque se
tiende a confundir.
En este capítulo negro de la historia reciente de México,
el autor manifestó que la responsabilidad de los medios ha
sido muy importante, pues no ha tenido una continuidad informativa.
Se han hecho eco de la versión oficial sin cuestionarla,
y al paso del tiempo han incurrido en la indiferencia de estos crímenes.
Estos elementos serían dignos de ser reflexionados pero estamos
en una etapa en México de disolución institucional
en todos los ámbitos y debemos ser muy críticos frente
a nuestras carencias como medios.
El autor sostiene que: Con la mitad de información
que hay en mi libro cualquier investigador con experiencia y probidad
resolvería estos homicidios en un lapso muy breve, es decir,
ahí están las claves para comprender y resolver los
homicidios.
El periodista nunca debe perder de vista cuál es su papel,
porque se tiende a pedirle a pruebas, cuando se olvida que éstas,
en términos jurídicos, solamente pueden ser aportadas
por la autoridad, lo que nos toca a los medios es poner el conjunto
informativo, para que las autoridades abran una investigación
seria. Están obligados a aportar las pruebas, nosotros, a
hacer el trabajo de informar.