El Comité de Protección de Periodistas (CPJ), con sede en Washington, ha lanzado una enésima alerta sobre los peligros que acechan a los periodistas mexicanos. Y es que no hay, salvo las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, a través de su órgano encargado de recibir las quejas y dar seguimiento a las agresiones a periodistas, un órgano eficaz para investigar esos delitos y consignar a los presuntos responsables ante los tribunales competentes. La Fiscalía de la PGR para atender las denuncias (FEADP: Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra Periodistas), desde la renuncia de su entonces titular, David Vega Vera, ha perdido totalmente su función y al permanecer acéfala se ha impedido que lleve a cabo su tarea.
El director del Grupo para América Latina, del Comité para Protección de Periodistas, Carlos Lauria, como lo escribe el reportero José Carreño (El Universal: 6/II/07), ha destacado “la falta de resolución, de investigación de casos” de tal manera que “la impunidad sigue siendo la regla”. Y es, apuntalando lo anterior, lo que se asienta en el párrafo anterior sobre que solamente haya recomendaciones de la CNDH, pero ninguna solución de la PGR. Esto hace que desde el poder público se ataquen las libertades de prensa y se agreda, hasta llegar al homicidio, a quienes ejercen ese trabajo, no solamente mal remunerado en sus empresas, sino dejados de la mano de la más mínima protección.
De aquí que sea bienvenida la iniciativa de la Comisión Especial para dar Seguimiento a las Agresiones a Periodistas y Medios de Comunicación, de la Cámara de Diputados federales, de elaborar una página de Internet “en la que se pueda dar seguimiento a las denuncias que se conozcan sobre ataques a comunicadores”.
La nota de Andrea Merlos, Ricardo Gómez y Silvia Otero (El Universal: 14/II/07) para dar a conocer a la opinión pública, ese propósito, viene a llenar un vacío al poner a disposición de autoridades judiciales, medios de comunicación y Organizaciones No Gubernamentales, una base de datos que contenga el catálogo de agresiones y nombres de los agredidos.
Esa Comisión legislativa del Congreso General también realizará “visitas de trabajo, durante todo el año, a los estados del país, en donde existan casos de periodistas y medios de comunicación agraviados. Esta inspección contribuirá para que los (des)gobernadores que abusan del poder reciban, al menos, con la presencia de los legisladores, notificaciones del más alto rango del Poder Legislativo Federal para que cesen sus ataques a quienes ejercen las libertades de prensa.
Una página de internet para exhibir toda clase de agresiones y las actuaciones de la Comisión Legislativa con las precisiones del Comité de Protección a los Periodistas, son contribuciones para reducir al mínimo los ataques que, casi siempre, vienen del abuso del poder político y no pocas veces económico. Y es que el periodismo, entre más informativo y más crítico, es blanco de quienes dirigen despóticamente a los gobiernos y no quieren ser objeto de las libertades de prensa y sus consecuencias ante la opinión pública, individual y colectiva, de la nación.
Publicado: Abril 1a quincena de 2007 | Año 5 | No. 76
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