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Daño patrimonial en viáticos de Pemex

Ana Lilia Pérez
El abuso de vuelos privados, viáticos en días no laborables y falta de comprobación en gastos son algunas de las irregularidades cometidas por funcionarios y trabajadores en Petróleos Mexicanos que dirige Luis Ramírez Corzo

 

 

 


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La evidencia de malos manejos en una administración de supuesta austeridad en Petróleos Mexicanos (Pemex) se comprueba con los resultados de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a la Cuenta Pública 2004, en donde se demuestran cómo los funcionarios de alto nivel de la paraestatal, a pesar de recibir onerosos salarios y jugosas prestaciones, son partícipes del saqueo a la paraestatal.

 

Un funcionario de alto nivel en Pemex recibe mensualmente una compensación garantizada que triplica su sueldo base, incentivos por productividad, tiempo extra ocasional y adicional, ayuda en canasta básica, gasolina, servicio médico integral, vivienda, préstamos administrativos, gastos funerarios –tanto de los funcionarios como de sus respectivas familias–, becas para sus hijos, jubilaciones, SAR, seguro de vida especial, vehículo, chofer, equipo de telefonía celular, radiolocalización, radiocomunicación, gastos de alimentación, sistema de préstamo y reembolso de transporte.

 

Pero todos estos incentivos no son suficientes para algunos “altos empleados públicos”, quienes de acuerdo con la ASF hicieron mal uso del erario de la paraestatal dentro del rubro “Viáticos, Gastos de Viaje y Representación”, del Capítulo 3000 “Servicios Generales”, tanto en Pemex Corporativo, Pemex Exploración y Producción (PEP) y Pemex Refinación durante la dirección general de Raúl Muñoz Leos, la dirección de Luis Ramírez Corzo en PEP y Juan Bueno Torio en Refinación.

 

Hoy día los resultados saltan cuando Ramírez Corzo ocupa el cargo máximo en Pemex y Bueno Torio camina rumbo al Senado, y la paraestatal va, según ha dicho Ramírez Corzo, hacia una quiebra técnica.

 

En caso de que no fueran resueltos los malos manejos detectados por la ASF, se procedería en algunos casos incluso a inhabilitaciones, según las recomendaciones asentadas en los resultados de la auditoría que hace unas semanas fue remitida por Arturo González de Aragón a la Cámara de Diputados.

 

Sobre el corporativo (durante el último año que estuvo bajo la dirección de Raúl Muños Leos) fue fiscalizado el rubro de Viáticos, Gastos de Viaje y Representación. La ASF (en la auditoría número 04-1-18T4I-2-525) indica que de la evaluación financiera y presupuestal del Detalle de Presupuesto de Egresos “Flujo de Efectivo” del 1 de enero de 2004 al 31 de diciembre de 2004, se auditó el rubro de Servicios Generales, con un importe ejercido de 2 mil 928 millones, 726 mil pesos, mismo que reportó un subejercicio de 475 millones 681, 700 pesos, y a su presupuesto original de 2 mil 657 millones 153 mil 300 pesos se le sumaron 747 millones 254 mil 400 pesos, es decir, 28.1 por ciento.

 

De forma general, indica la auditoría, “se tiene conocimiento de situaciones irregulares en el ejercicio de los recursos, principalmente en el pago de viáticos y pasajes”. Para revisar esta sección, la ASF eligió un importe de 58 millones 983 mil 400 pesos correspondientes a gastos por vuelos contratados, viáticos y gastos de viaje; y gastos generales pagados a terceros, tales como el consumo de alimentos.

 

Una de las irregularidades más palpables, a “ojos” de la ASF, es la discrecionalidad con que se elige a las compañías contratistas para el servicio de vuelos privados. La ASF auditó el 20 por ciento del gasto total de “Fletes Terrestres y Aéreos” que hizo el corporativo durante el 2004 (3 millones 476 mil pesos) y encontró que Pemex no cumplió con la Ley de Obra Pública en la contratación del servicio de transportación aérea tanto en Pemex como en los organismos subsidiarios y, por consecuencia, no se establecieron los sistemas de control necesarios para alcanzar las metas y objetivos sobre este tipo de servicios.

 

Sobre esta irregularidad, la ASF recomienda a Pemex agilizar la gestión para que el Consejo de Administración de la paraestatal apruebe la “Guía para el Uso del Servicio de Transportación Aérea de Petróleos Mexicanos y Organismos Subsidiarios”.

 

Aunado a la contratación discrecional de las compañías, la ASF encontró que los funcionarios de Pemex viajan en los aviones privados tanto por el interior del país como al extranjero a cuenta de la paraestatal, sin justificar los viajes.

 

La ASF auditó tan solo 28 vuelos del centenar que contratan, de forma privada, los funcionarios de Pemex, y en esos 28 vuelos que costaron a Pemex 3 millones 476 mil pesos descubrió que seis de ellos se efectuaron para servicios médicos de urgencias (para trasladar a pacientes a hospitales de Pemex), 14 fueron hechos por el director general y ocho por personal de organismos subsidiarios.

 

Dichos vuelos se sustentaron en los contratos abiertos SC-55-85-426/2003, SC-85-427/2003, SC-85-098/2004 y SC-85-199/2004, todos por adjudicación directa.

 

Respecto a los 14 vuelos privados que hizo el director general de Pemex, y que costaron a la empresa 2 millones 022 mil 100 pesos. Se descubrió que no hay evidencia documental del motivo de tales viajes, y que de éstos, sólo cinco fueron justificados “ya que los motivos para llevarlos a cabo fueron congruentes con los objetivos de la Dirección General”. El resto, nueve vuelos “no fueron justificados”, y de éstos, tres fueron solicitados con anticipación hasta de un mes antes de la salida programada para cada comisión.

Con este margen de tiempo, dice la Auditoría, el director de Pemex debió utilizar vuelos comerciales para disminuir costos en respuesta a la racionalidad con la que debe operar Pemex.

 

En seis de los vuelos, el director general de Pemex incluyó a personal ajeno a la paraestatal sin que mediara justificación alguna, lo que atenta contra los lineamientos generales en Materia de Racionalidad y Disciplina de Pemex.

 

De los 14 vuelos del director general, 11 de ellos –cuyo costo ascendió a 1 millón 345 mil 900 pesos– fueron autorizados por el director corporativo de Administración, y uno (que costó 55 mil 400 pesos) por el director corporativo de Ingeniería y Desarrollo de Proyecto, sin que ninguno de los dos funcionarios tuviera atribuciones legales para autorizar estos vuelos.

 

Respecto a los ocho vuelos privados realizados por funcionarios de los organismos subsidiarios (que costaron a Pemex 829 mil 300 pesos), fueron autorizados por el director general de cada subsidiaria, pero irregularmente se incluyó a personal ajenas a Pemex sin ningún fundamento válido.

 

Sobre estas irregularidades, la ASF recomienda a Pemex que contrate vuelos privados para sus funcionarios únicamente cuando la situación realmente lo amerite y que recurra a boletos con líneas aéreas comerciales a efecto de disminuir costos y que si se incluye a personal ajeno a Pemex se debe justificar, porque Pemex está pagando el vuelo para personas externas.

 

Daño patrimonial

 

Los 14 vuelos privados que durante el 2004 realizó el entonces director general de Pemex causó, de acuerdo a la ASF, un daño patrimonial contra la Hacienda Pública Federal de 2 millones 22 mil 138 pesos 95 centavos, por lo que Pemex deberá solventar este monto, además de que el órgano Interno de Control en Pemex deberá iniciar los procesos de responsabilidad administrativa contra todos los funcionarios que incurrieron en las irregularidades detalladas.

 

Las responsabilidades implican desde el director general de Pemex (durante el 2004) hasta el director corporativo de Administración, que en ese momento era Octavio Aguilar Valenzuela, hermano del vocero presidencial Rubén Aguilar, así como el director corporativo de Ingeniería y Desarrollo de Proyectos, Andrés Moreno, estos últimos por autorizar un total de 12 vuelos privados (11 el primero y uno el segundo) que sólo el director general de Pemex podía facultar.

 

En la auditoría al rubro (del gasto número 222) correspondiente a “Viáticos y Gastos de Viaje”, se seleccionó una muestra de 55 millones 507 mil 400 pesos, de los cuales 31 millones 385 mil 500 fueron erogados en viáticos en plataformas, pasajes y viáticos por comisión sindical a personal que presta servicios médicos y de comunicaciones en Ciudad del Carmen; 17 millones 963 mil 900 en boletos de avión en vuelos comerciales a servidores públicos con destinos nacional e internacional, y 6 millones 158 mil pesos en comisiones administrativas.

 

Respecto a este último gasto, de 6 millones de pesos, la ASF detectó que se trató de pagos de 765 comisiones administrativas, con irregularidades como, por ejemplo, que Pemex no tiene informes escritos de las actividades realizadas por personal de confianza al que se le pagó en este rubro.

 

Además, funcionarios asignados a tres comisiones internacionales de Pemex, que gastaron en viáticos 56 mil 700 pesos, cubrieron sus pagos con la tarjeta empresarial con anticipos que excedían las cuotas establecidas; otros 31 funcionarios del corporativo asignados a comisiones nacionales (que pagaron 55 mil 700 pesos) y tres funcionarios con comisiones internacionales (que erogaron 9 mil 800 pesos) excedieron las cuotas establecidas.

 

En comisiones administrativas internacionales de 66 funcionarios (que emplearon 898 mil pesos) en ninguna de ellas se justificó documentalmente ni los objetivos ni el resultado de sus viajes.

 

La ASF denuncia un faltante de 356 mil 39 dólares americanos que fueron cubiertos hasta febrero de 2006, es decir, dos años después de que fueron erogados.

 

De los resultados de la revisión a este rubro, la ASF indica que hay una daño patrimonial de 898 mil 54 pesos 86 centavos por las irregularidades en los 66 viajes de funcionarios al extranjero “en los que no se justificaron los beneficios esperados para Petróleos Mexicanos ni los obtenidos”.

 

Sobre las 183 comisiones de igual número de funcionarios de quienes Pemex no pudo justificar el motivo de sus viajes o comisiones, la ASF habla de un daño patrimonial de un millón 193 mil 968.68 pesos; respecto a ocho comisiones que no contaron con pliego de comisión, un daño patrimonial de 18 mil 96.26 pesos; y un daño patrimonial de mil 750 pesos 26 centavos de una comisión que se intentó justificar en un periodo que no correspondió al de la comisión.

 

Otros funcionarios de Pemex que viajaron a España para asistir a la reunión del Consejo de Administración de la petrolera Repsol YPF, S.A. (el 30 de junio de 2004), y a Argentina a otra comisión, partieron cuatro días antes de lo programado, lo que significó a Pemex erogaciones adicionales que no se justifican.

 

Otros tres escalafones de Pemex tienen los más altos privilegios, como contar con tarjeta dorada para pagar sus alimentos en exclusivos restaurantes del Distrito Federal, como el Club de Banqueros y el Club de Industriales, a cuenta de la paraestatal. Se trata del director general, los directores corporativos y los subdirectores corporativos, es decir del nivel 44 al 48.

 

Pero estos funcionarios también han abusado, de acuerdo con la auditoría, de este privilegio porque no les basta que en días hábiles Pemex pague sus lujosas comidas, sino que irregularmente invitan a personas familiares o amigos, también a cuenta de la paraestatal.

 

Para saber si estos viáticos se manejaron de forma transparente, la ASF tomó una muestra de 1 millón 813 mil 300 pesos correspondientes al pago de alimentos, de esta cantidad 1 millón 477 mil 400 pesos se comprobaron en el plazo establecido (15 días naturales después de la recepción del estado de cuenta mensual), pero 11 mil 600 pesos pagados con las tarjetas American Express y BBVA Bancomer no fueron comprobados, además, uno de estos funcionarios (o el director general de Pemex o los directores corporativos, no se aclara quien), pagó por consumo mil 200 pesos en el Club de Banqueros de México en un fin de semana, lo que está prohibido pues no era un día de trabajo.

 

En este rubro de gastos de alimentos por altos funcionarios de Pemex, la ASF detectó un daño patrimonial por 111 mil 568 pesos pagados con las tarjetas American Express y BBVA Bancomer en días fuera de la jornada laboral, es decir, en fines de semana, y mil 195 pesos gastados en el Club de Banqueros por un funcionario de Pemex, también fuera de norma.

 

Pero no sólo los funcionarios pagaron a cuenta de Pemex, sino que excedieron su cuota de alimentos autorizados y causaron un daño patrimonial de 78 mil 513 pesos por “exceso de gasto de alimentos en seis meses respecto a la cuota mensual autorizada”.

 

La ASF descubrió además malos manejos en la caja chica de la Dirección General de Pemex, es decir, que el dinero del fondo revolvente (caja chica) lo utilizan para artículos personales, como deducibles de seguros, propinas y algunos aditamentos para celulares, como fundas, antenas, memorias, audífonos, y los gastos de transporte de la escolta del director, entre otros. Esta erogación en el rubro “Gastos Generales Pagados a Terceros”, según la ASF se maneja de forma irregular. En estos rubros, fuera de norma, se gastaron 76 mil 600 pesos, los cuales no han sido justificados y son considerados por la ASF como un daño patrimonial por 76 mil 600 pesos.

 

Subsidio a extranjeros

 

Durante el 2004, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público asignó a PEP 6 mil 720 millones 748 mil pesos para “Servicios Generales” (capítulo 3000 del presupuesto), donde entra el rubro de viáticos. De dicho presupuesto, PEP ejerció un importe de 6 mil 666 millones 937 mil 100 pesos, lo que representó un subejercicio de 53 millones 810 mil 900 pesos del presupuesto total. Del monto ejercido, la ASF auditó una muestra de 3 mil 426 millones 913 mil 800 pesos.

 

Los resultados de la Auditoría Superior de la Federación revelan que no sólo los trabajadores de Cantarell cometieron el ilícito ese año, sino que el entonces titular de PEP, Luis Ramírez Corzo autorizó, ilegalmente, viáticos a un grupo de ingenieros españoles contratados por una compañía prestadora de servicios de la paraestatal, para el contrato de una plataforma.

 

Se trata del contrato número PEP-O-AD-343/00 (IPC-78A), asignado por la Subdirección de Ingeniería y Desarrollo de Obras Estratégicas (SIDOE), antes Cantarell, a la empresa Kvaerner, US, Inc., para trabajos de terminación de ingeniería, asistencia y elaboración de documentos de procura y asistencia técnica durante la fabricación, carga, amarre, transporte marítimo e instalación, interconexión, pruebas costa afuera y arranque de la plataforma de producción/compresión en Akal-L, en la sonda de Campeche.

 

El contrato original establecía que parte de los trabajos se harían en Estados Unidos, y todos y cada uno de los gastos del contrato se fijaron en la propuesta original; sin embargo, durante el desarrollo del contrato la subsidiaria encabezada entonces por Luis Ramírez Corzo autorizó “indebidamente”, según la ASF, una serie de gastos extraordinarios y viáticos para personal traído de Cádiz, España, que generó un pago excesivo de 2 millones 665 mil 200 pesos, por los viáticos a un ingeniero estructural, a un ingeniero de tuberías, a otro en instrumentación, a un operador y a un “especialista”.

 

Dichas erogaciones, cita la Auditoría, deberán ser comprobadas y justificadas por los funcionarios de PEP, pues “no hubo control adecuado” de la erogación.

 

 

Publicado: Mayo 1a quincena de 2006 | Año 4 | No.55



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