Contralínea  

Se prepara la Otra Campaña ante el 2 de julio

Zósimo Camacho / David Cilia, fotos
El día en que todo debe estar tranquilo, nosotros no lo vamos a estar , anuncia el subcomandante Marcos. La Otra Campaña prepara acciones de dislocación y concentración para el 2 de julio, día de las elecciones presidenciales, en demanda de la libertad de los detenidos en San Salvador Atenco y como presentación del movimiento anticapitalista y de izquierda ante quienes no se sienten representados por los partidos

 

 


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Tenemos todo en contra: los medios, la clase política, el Ejército, la policía, la incomprensión de la gente. Eso es para no hacerlo. Para sí hacerlo sólo tenemos que es nuestro deber , dice con parquedad el subcomandante insurgente Marcos, del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), al proponer que La Otra Campaña realice acciones de dislocación y concentración para irrumpir en el proceso electoral y meterse el 2 de julio como aguafiestas .

Agrega que además de cobrarle caro al sistema los presos de San Salvador Atenco, los millones y millones que ese día van a abstenerse se darán cuenta de que hay otra cosa: una alternativa anticapitalista y de izquierda que no va contra un gobierno, sino contra el sistema .

Con la mira en el 2 de julio, que se vaya armando el calendario (el plan de acción) sabiendo a dónde va. Y a donde va es a cobrarle los presos y presas de Atenco al sistema, que es el responsable del dolor que tienen y la indignación que tenemos nosotros. Proponemos que la consulta que harán en los estados sea completa y cabal: que les informen que meterse con el 2 de julio es otra cosa de lo que hemos hecho hasta ahora.

Y que se diga completo, sin ediciones, los riesgos que se corren. Porque nos vamos a meter el día en que todo debe de estar tranquilo y nosotros estamos diciendo que no vamos a estar tranquilos.

En la Asamblea Nacional de Adherentes de La Otra Campaña, celebrada en el antiguo cine Venustiano Carranza de la capital de la República, a un costado de la delegación política que lleva el mismo nombre del político que fuera acérrimo enemigo de zapatistas y villistas durante la Revolución que se inició en 1910, el guerrillero dice que su propuesta debe ser analizada:

Piensen bien si le entramos o no le entramos, porque una cosa es hacer movilizaciones cualquier día del año y otra muy diferente es hacerla el 2 de julio. Cerrar calles, tomar presidencias municipales o puentes de peaje serán acciones distintas si se realizan el día en que se elegirá presidente de la República, diputados, senadores y gobernantes locales.

Y es que el Delegado Zero de la Comisión Sexta del EZLN dice que la marcha ocurrida el día anterior (28 de mayo), en la que participaron más de 60 mil personas de todos los estados de la República, y la del 19, demuestran que La Otra Campaña ya es un movimiento nacional que no depende ni de los zapatistas ni del subcomandante Marcos.

Ya tenemos una organización nacional de izquierda y anticapitalista subraya para recordar que tienen el compromiso de sacar a sus presos, pero que su lucha no se reduce a ello sino que busca derrocar al gobierno y echar del país o encarcelar a los ricos . Y es que en la reunión se había planteado por parte de algunos adherentes realizar acciones conjuntas con quienes se solidarizan con los detenidos en Atenco pero que no están en La Otra Campaña o que, incluso, son activistas de los partidos que participan en las elecciones.

Por abrumadora mayoría se reivindica la lucha por la liberación de los presos y el castigo a los represores, pero se establece que la lucha de La Otra Campaña es distinta de la que enarbolan quienes no suscribieron la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.

Son nuestros presos y los vamos a sacar, pero la lucha es contra el sistema , concluye un orador ante los aplausos de los más de mil 200 delegados de las 32 entidades de la República que se dan cita en la ciudad de México. No faltan representantes de ningún estado aunque el Delegado Zero no haya recorrido aún el norte del país.

A este respecto, el jefe militar del EZLN dice: es momento de que La Otra Campaña recuerde que no es un movimiento de solidaridad con los presos y las presas de Atenco, sino que es un movimiento anticapitalista y de izquierda que tiene ahora la bandera de los presos pero que no termina con la liberación de ellos; que termina cuando este sistema desaparezca .

La propuesta del subcomandante se discute por estados. Se ve a jóvenes y viejos, hombres y mujeres, agitar las manos y gritar el nombre de su entidad mientras se agrupan entre las butacas del auditorio. Cuando presentan sus conclusiones, las 33 representaciones estatales (17 de las entidades que ya recorrió la Comisión Sexta, 15 de las que faltan por recorrer y la combativa de California, Estados Unidos) respaldan la iniciativa del Delegado Zero y anuncian que la plantearán en las asambleas de sus lugares de origen.

La reunión de más de 10 horas concluye con la entonación del himno zapatista y la salida del subcomandante Marcos y de integrantes del Frente Popular Francisco Villa Independiente quienes, junto con él, habían presidido la mesa de discusión.

Si en 1914 Emiliano Zapata y el Ejército Libertador del Sur habían sido anfitriones en el Distrito Federal de Pancho Villa y la División del Norte; ahora los villistas son los huéspedes de los zapatistas. Y si en esa ocasión conferenciaron para acordar que iban contra Carranza, los que duermen en almohada blandita y son el azote del pueblo , ahora sólo agregaron: y por la liberación de los presos de Atenco .

El otro México

Cuando la vanguardia de la marcha del 28 de mayo -que exige la liberación de los presos y torturados del 3 y 4 del mismo mes en San Salvador Atenco- avanza por paseo de la Reforma y se incorpora a la avenida Juárez, la retaguardia aún no sale del ángel de la Independencia. Ahora no marchan sindicatos solidarios o simpatizantes de partidos políticos con registro. Son alrededor de 60 mil personas adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona provenientes de las 32 entidades de la República.

Los más numerosos son los del Distrito Federal y estados aledaños, como México, Morelos, Puebla, Guerrero, Oaxaca. Pero también Jalisco, Veracruz, Chiapas. Y no faltan representaciones incluso de Baja California, Sonora, Yucatán y Quintana Roo. Y todos los contingentes, sonriendo, se ufanan de que vienen sólo como representaciones de miles que no pudieron asistir porque el pasaje es muy caro o porque también realizan una marcha con la misma demanda en sus localidades.

Ahí se ven, con paso firme, a trabajadoras sexuales de Hidalgo, Veracruz, Jalisco; a transexuales, homosexuales y lesbianas del Distrito Federal y el Estado de México. Las sexoservidoras que vienen de Hidalgo, primero con timidez y luego con gallardía, gritan todas somos Atenco .

Pero también vienen indígenas de varios estados de la República; campesinos con sombrero, gabán y botines, estudiantes; punks, de grandes crestas y argollas en nariz y labios; darks, de terciopelo y negro intenso; libertarios, hippies. Y comunistas, socialistas, anarquistas, monjas, integrantes de comunidades eclesiales de base.

Un astroso niño limpiaparabrisas se recuesta boca arriba en una banqueta junto a su botella de agua con jabón. Se entretiene observando desfilar tenis, botas, huaraches, botines, zapatos, sillas de ruedas. No puede evitar abrir la boca ante la sorpresa que le causa ver a los contingentes de niños que avanzan con globos, pelotas, triciclos, bicicletas, patines y patinetas.

Y sobre las cabezas de los manifestantes ondean banderas y estandartes rojos, negros, blancos y multicolores. Los símbolos van desde la hoz y el martillo y la A anarquista, hasta la virgen de Guadalupe y santos de algunos pueblos adherentes a La Otra Campaña.

Somos el otro México, el honesto, anticapitalista y de verdadera izquierda. Los que vamos aquí somos diferentes, pero nos respetamos y nos reconocemos como compañeros; además, a todos nos oprimen los mismos: los grandes empresarios y los políticos , comenta Roberto Juárez, padre de familia quien carga sobre sus hombros a su niña de cinco años. Su esposa, Ximena Rosas, asiente las afirmaciones de su marido mientras lleva de la mano a su niño de siete años.

Se despliegan mantas artísticas alusivas a la represión en San Salvador Atenco; jóvenes universitarios realizan performance en zancos donde un policía , cuyo escudo dice PFP y violador , tunde a los manifestantes.

Mujeres estudiantes de la UNAM, la UAM y la ENAH avanzan con el torso desnudo. Se han cubierto el cuerpo de pintura roja y portan máscaras o antifaces. Con cadenas atadas a sus manos jalan una pesada cruz metálica que tiene como intersección una placa con decenas de clavos. Cada uno, en memoria de las asesinadas en Ciudad Juárez y, ahora, de las violadas de Atenco. En esta procesión de mujeres condenadas a manera de las que realizaría el Santo Oficio en la Edad Media, el verdugo es un policía de la PFP .

En la manifestación no sólo se escuchan consignas. Al menos ocho "batucadas" acompañan la marcha. Pero también viene un grupo de jazz y varios grupos de danzantes o mexicatiahuitl que avanza al ritmo de paso de camino y hacen sonar caracoles, sonajas y ayoyotes. Y se observan a varios Marcos flacos, gordos, altos, chaparros con pasamontañas y fumando pipa.

El subcomandante del EZLN avanza silencioso a la mitad de la marcha custodiado por el Frente Popular Francisco Villa Independiente (FPFVI). Se había incorporado a la manifestación en la avenida Reforma a la atura de La Palma. Como en las últimas manifestaciones de La Otra Campaña en el Distrito Federal, se cuida de no ser quien encabece la movilización y sumarse como uno más a las concentraciones.

A la vanguardia van campesinos del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra con el símbolo de su lucha en la mano, el machete, y los 121 presos que siguen su proceso en libertad. Visten los uniformes azules de reclusos que quemarán al final del mitin en el zócalo de la ciudad.

En la calle de Madero, antes de entrar en la plaza, sacan chispas a sus herramientas de trabajo al tallarlas contra el pavimento y vuelven a arrancarle rechinidos desafiantes. Esto no se ha acabado, no estamos derrotados , gritan los de San Salvador Atenco, en su mayoría mujeres.

Aunque los contingentes se agrupan por estados, se observa que entre las organizaciones participantes se encuentran el Partido de los Comunistas, el Frente Popular Revolucionario y el Partido Comunista de México, Bandera Negra, Asamblea Nacional de Ex Braceros, el Frente del Pueblo, el Partido Obrero Socialista, el Partido Revolucionario de los Trabajadores.

También el FPFVI y la Unidad Nacional de Organizaciones Populares de Izquierda Independiente, el Movimiento Mazahua, el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui, el Movimiento de Lucha Popular y el Congreso Nacional Indígena, entre muchos otros, además de miles de personas que no pertenecen a organización alguna.

Decenas de policías custodian sucursales bancarias y el hotel Sheraton de la avenida Juárez, frente al parque la Alameda. °Violadores! , °asesinos! les gritan. Algunos sonríen y entre dientes retan a los manifestantes.

Sin embargo, una joven mujer se acerca decididamente, pero con respeto, a ellos y les solicita por favor que vean su pancarta. Pocos son los que la ignoran y la mayoría de soslayo o directamente lee: ¿Fue justo lo que hicieron? ¿Si hubiera sido tu hermana o tu madre te quedarías con los brazos cruzados?

La mayoría de los uniformados no pronuncia palabra alguna. Uno de ellos, con verg¸enza, dice que no. Cierra los ojos y antes de agacharse, le dice que los manifestantes tienen razón. La mujer se retira y se dirige hacia otros policías. Así irá durante toda la marcha en donde observa gendarmes.

Todas somos Atenco

El elenco fue de Ofelia Medina y Ana Colchero a Julieta Venegas; de Jimena Giménez Cacho a Betsy Pecanins; de Rita Guerrero a Astrid Haddad. Alrededor de 100 mujeres en escena y tres hombres, entre ellos el subcomandante Marcos, el más ovacionado por los más de mil espectadores que acudieron al salón Los ángeles ante el llamado de las actrices, cantantes, concertistas, bailarinas, coreógrafas, poetas, escritoras, pintoras, escultoras.

Fue un grito contra las violaciones sexuales y torturas físicas y sicológicas cometidas contra las mujeres detenidas en San Salvador Atenco. Cada quien según su manera de expresarse: danza, teatro, música, pintura, literatura, videoarte. Cuando el público ingresa en el viejo salón de baile aún se observa correr presurosas a las artistas con vestuario entre las manos. Otras finalizan el ensayo general y se cercioran de que el sonido sea el óptimo para su participación.

Salón Los ángeles forma la luz de neón detrás de la barra donde se sirven cervezas, refrescos y vinos. Un estilista hace cortes de cabello cuyos ingresos serán también para fortalecer el plantón que los familiares de los detenidos sostienen afuera del penal de Santiaguito. El Delegado Zero se sienta en primera fila.

Una "batucada" con acróbatas y malabaristas que recorre el salón abre el espectáculo de reivindicación. La actriz Ofelia Medina dice que en esta ocasión los reúne el dolor, pero que éste se vuelve fuerza y harán que la justicia prive. Roto está el Estado de Derecho y sólo se recuperará cuando los culpables sean castigados .

También participan Carmen Huete, Leticia Huijara, Ana Ofelia Murguía, Julieta Egurrola, Elizabeth Aguilar, Dolores Heredia, Ximena Ayala, Selma Beraud, María Sorté, Mariana de Tavira, Jesusa Rodríguez, Regina Orozco, Liliana Felipe, las Licuadoras y las Ultrasónicas, entre muchas otras, se alternan las participaciones de las cantantes y bailarinas con los testimonios de las presas dramatizados por las actrices.

Se proyectan en las pantallas testimonios de la chilena, estudiante de cine, Valentina Palma. Narra la violencia de la que fue objeto y muestra las contusiones en su cuerpo.

Mientras se escuchan las palabras de Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México y Wilfredo Robledo, encargado de la policía, que justifican el papel de los granaderos, aseguran que se trató de un operativo limpio , y acusan a los del FPDT de violentos, se observan escenas de las golpizas propinadas por las policías Federal Preventiva y la estatal en Atenco. El contraste hace que el auditorio les grite violadores y malditos cobardes .

Jimena Giménez Cacho hurga en su violonchelo y extrae sonidos fúnebres. El arco roza las cuerdas y los rechinidos son de tristeza, dolor. Termina con oscilaciones en su silla y lágrimas a punto de salir de los ojos. En su turno, las rockeras Ultrasónicas cantan estoy panzona de un granadero. No quiero este bebé . Antes de cantar Esta Vez , Julieta Venegas dice que lo ocurrido en Atenco fue una ofensa para todas .

Al final, el Delegado Zero, en el escenario y frente a las artistas, dice que los malos gobiernos con sus acciones pretendían cosechar miedo, y ahora resulta que no, que están cosechando indignación y rabia . Las felicita y acompañado de una reverencia, les dice que las admira y respeta.

Critica que para este sistema las mujeres sólo sean máquinas de trabajo y de placer. En las instrucciones de ensamblaje de la mercancía 'Mujer' se explica que el modelo debe tener siempre la cabeza gacha; que su posición más productiva es de rodillas; que el cerebro es prescindible y, no pocas veces, su inclusión es contraproducente; que su corazón debe alimentarse con frivolidades [ä] que no sólo debe aprender a reducir su vocabulario al 'sí' y el 'no', sino, sobre todo, debe aprender cuándo debe decir estas palabras .

Pero saluda y agradece el ejemplo de las que, como las presas, en lugar de pedir permiso, imponen su propia existencia. Mujeres que en lugar de implorar perdón, exigen justicia. Porque las instrucciones de ensamblaje dicen que la mujer debe ser sumisa y andar de rodillas. Y, sin embargo, algunas mujeres hacen la travesura de caminar erguidas. Hay mujeres que rompen las instrucciones de ensamblado y se ponen de pie.

Hay mujeres sin miedo. Dicen que cuando una mujer avanza, no hay hombre que retroceda. Depende (ä). Depende, por ejemplo, si el hombre está frente a la mujer que avanza.

 


Lógica de Guerra

 

La represión en San Salvador Atenco es la respuesta del sistema a La Otra Campaña. Y el mensaje es que aunque el movimiento que se aglutina alrededor del EZLN diga que es civil y pacífico, el Estado se defenderá utilizando métodos que no son civiles ni pacíficos, coinciden científicos sociales.

Lo ocurrido en San Salvador Atenco responde a una lógica de guerra. Y es que La Otra Campaña ya libra una batalla contra el sistema. Y en una guerra las batallas se libran en todos los frentes: el político, el social y el militar. No es un secreto que en varios de los lugares en donde estuvo el subcomandante Marcos haya llegado la represión con distintos niveles de intensidad , dice el sociólogo y politólogo Valeriano Ramírez Medina.

Para el doctor Carlos Antonio Aguirre Rojas, historiador y economista, la detención y tortura contra integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra es la manera decir del grupo gobernante: vamos por todo y al precio que sea; si necesitamos reprimir, reprimimos; si necesitamos utilizar a la policía o al Ejército, lo haremos .

Pero Aguirre Rojas dice que el mensaje no sólo es para La Otra Campaña, sino incluso para toda la clase política dominante con la que se disputa el poder en las próximas elecciones. Por eso los hechos en Atenco no están separados de los de Sicartsa, ni de la manipulación de las encuestas .

El investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dice que el gobierno foxista -y particularmente los que son parte del grupo ultraderechistas del Yunque- deben estar preocupados porque aunque los medios hayan hecho una conspiración de silencio para que no se publicara lo que ocurría con la gira del Delegado Zero, la red que se está construyendo es muy sólida y cada vez es más grande .

Y cuando el subcomandante habla de que por la vía civil y pacífica se van a derrocar gobiernos y los trabajadores se van a apropiar de lo que les pertenece, el gobierno les dice que lo que van a encontrar no va a ser civil ni pacífico.

Por su parte Ramírez Medina, secretario técnico del Centro de Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, compara la estrategia de La Otra Campaña con la que llevó a la liberación de la India.

Cuando dicen que (Mahatma) Gandhi hizo la primera revolución pacífica, eso es muy relativo. Sí fue un movimiento en el que prevaleció la movilización y las acciones civiles; pero cuántos hindúes murieron en el camino, a cuántos mataron los Lanceros de Bengala. Que la huelga de hambre de Gandhi fue emblemática, sí; pero atrás de Gandhi había una sociedad organizada que lo cubría a él e, incluso, al movimiento armado. (ZC)


 

Publicado: Junio 2a quincena de 2006 | Año 4 | No. 58



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