Contralínea  

El virus Hildebrando o el Hacker-Cracker del cuñadísimo

Álvaro Cepeda Neri
Por lo que hace al Programa de Resultados Preliminares (PREP), la elección fue secuestrada cuando “infló” cuantitativamente el resultado para favorecer, intencionalmente, a Calderón. Veamos. 

 

 

 


Publicidad

No uno, sino varios fantasmas, síntomas, hechos y escenarios han sitiado la elección presidencial que las vísperas, todavía al anochecer del sábado 1 de julio de un verano mexicano sentado sobre un volcán de múltiples crisis, en las encuestas, tierra adentro del foxismo (Gobernación, Los Pinos, Educación Pública, Sedesol, Defensa, Hacienda, etc.), daban una ventaja no menor de cinco puntos a López Obrador. Y que antes del medio día del domingo, desde las fuentes del PAN manejadas por el neofascista Manuel Espino, empezaron a divulgar que Calderón “aventajaba” al perredista por más de un punto. Desde las oficinas de Tamez Guerra a los panistas de Nuevo León, esa mentira se triangulaba, supuestamente con base en la información de urnas que abortaban, por filtraciones de presidentes de casillas de corazón blanquiazul y otros sobornados previamente, que anunciaban (como los gurús de Televisa, que calificaron el “triunfo” calderonista como la victoria por una nariz, muy al estilo de una carrera del hipódromo), la delantera del panista.

El PREP escondió la cara a las 20 y a las 23 horas para salir después con la historieta de que Calderón-PAN se perfilaban encabezando la suma de votos a su favor, a tal grado que, “apenas computado el uno por ciento de las actas”, era ya el puntero de una carrera que, no obstante el simple muestreo, apenas comenzaba, en un escenario de casillas donde se “acabaron” las boletas, cientos de miles no estaban en las listas y tardanzas para la apertura de las casillas. Lo cierto es que el PREP iniciaba, al anochecer-amanecer del domingo al lunes, lo que se llama “tantear el terreno” de la opinión pública a través de los electores, al dar a conocer al “ganador provisional”: Calderón, quien así llegaba como empezó su promoción, en el sentido de lo que se ha dado en llamar una “elección de gobierno”, para diferenciarla de las “elecciones de Estado” y que para efectos del fraude disfrazado de secuestro de la elección, es más de lo mismo: el golpismo desde el abuso del poder presidencial en turno para imponer sucesor y así, como lo propuso el fascismo de Jorge Castañeda, “detener a cualquier costo” a López Obrador... al costo mismo de sabotear la democracia, es decir, la voluntad popular del pueblo como individuos y sociedad; cuestionar la soberanía nacional, practicar “la violación del voto público (para) poner en duda la legalidad de todo el proceso de elección de alguno de los Poderes de la Unión” (Artículo 97, párrafo tercero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos). Y, finalmente, impugnar los fundamentos que constituyen la República, llevando hasta sus últimas consecuencias lo que representa la derecha con sus asesores (Enrique Krauze declarando falso mesías a López Obrador) y que es el neoliberalismo económico y el neoliberalismo político, cuyos colmillos quiso limar el discurso republicano lópezobradorista (Nuevas ideas republicanas: Autogobierno y libertad. Ediciones Paidós).

En la página: http://em.fis.unam.mx/public/mochan/elecciones, con fecha del 4 de julio pasado, se inició una investigación-interpretación con el título: Elecciones presidenciales, México 2006 y un subtítulo e hilo conductor: ¿Anomalías en el PREP? Su autor puso a disposición pública cinco gráficas con sus respectivas explicaciones y que este columnista contribuye, agregando los versos de Goethe: “de suerte que la fiesta, se trueca en funeral”, ya que convocados los ciudadanos, en más de 70 millones, para la fiesta electoral, “pasmados nos quedamos” (Johann Wolfgang Goethe: Fausto) de los resultados preliminares, introducción al entierro de la democracia y la República, al burlar la voluntad de las individualidades que sufragaron para ejercer su derecho y obligación para “alterar o modificar la forma de su gobierno” (artículo 39 constitucional) e imprimirle un giro de centro-izquierda a la presidencia derechista foxista y un giro republicano de bienestar social a los neoliberalismos económico y político del PAN y sus complicidades empresariales, financieras y antiobreras que sacrificaron el crecimiento económico, promovieron el desempleo más allá de la receta fondomonetarista de la “tasa natural” y generaron un empobrecimiento masivo, al mismo tiempo que dejaron aumentar la inseguridad para mantener entretenido al pueblo en la defensa de su vida, mientras sobrevive con una inflación aparentemente reprimida, pero realmente reptante con alzas disimuladas, con un consumo mínimo y víctima del desmantelamiento del gasto social, los restos de las agonizantes instituciones de salud, el abandono del campo (mientras la agricultura estadounidense, que nos inunda de productos, está súpersubsidiada y mientras en la reunión de ginebra de la OMC la administración de Bush solamente se compromete a rebajarlos en un 60 por ciento: El País, 29 de junio de 2006).

De la lectura de la página citada, trabajada por un investigador universitario, queda claro que el PREP inició anunciando una votación aplastante para Calderón, mientras las computadoras intervenidas por el virus Hildebrando y las intromisiones del Hacker-Cracker del cuñadismo, secuestraban la información sobre los votos a López Obrador. La primera gráfica muestra un “aterrizaje” calderonista siempre por arriba del porcentaje a duras penas aumentando el PRD casi como la “pista” donde las cifras panistas se sobreponen para presentarse como el partido ganador de los resultados preliminares. Se trató, con el PREP, de proyectar la victoria de Calderón y así mostrar que “hay un ganador establecido desde el inicio del conteo. De hecho, desde la noche de la elección, el candidato del PAN argumentó que había estado arriba de su contrincante durante todo el conteo, como si esa información (en todo caso agrega el columnista) sirviera para establecer su triunfo de manera irrebatible. Dicha implicación es, desde luego, falaz”.

Obviamente, para adelantar el “triunfo de Calderón-PAN, el PREP dejó de lado, secuestró, la información que llegaba a favor del PRD-AMLO, para así empujar al panista en los términos que coincidieran con los deseos del foxismo, El Yunque, Manuel Espino, Vázquez Mota y la elite del dinero y el poder desaforado y desbordado del duopolio televisivo. El mismo ex empleado de Salinas, Ulises Beltrán, se atrevió a decir por la radio que lo contrató, que el PREP, según él lo analizaba, arrojaba cifras favorables a uno de los candidatos, como dejando entrever que ya sabía de antemano esos resultados o que es un mago que “adivinaba” lo que el zedillista Liébano Sáenz (adorador, dice, de la institución presidencial, poniendo cara de cínico en la televisión), también anticipó en sus encuestas de “empate” favorable a la derecha.

El PREP secuestró la elección presidencial (mientras días antes, para distraer la atención de los ciudadanos, la PGR, con la anuencia de Fox y su equipo, ordenaba que la denuncia contra Echeverría procediera judicialmente). Al esconder la votación a favor de López Obrador y no darla simultáneamente, generó lo que el Hacker-Cracker del cuñadismo y el “virus de Hildebrando” tenían previsto que las gráficas no mostraran fluctuaciones y la tendencia preliminar a favor de Calderón fuera de “terciopelo”. Se había consumado el primer golpe de la “elección de gobierno” para preparar el golpismo de imponerlo como el candidato triunfador en elecciones “limpias” y cumplir con el compromiso de Fox-Abascal de “entregar el poder presidencial a quien resulte victorioso”.

¿Qué pasó en el PREP cuando inició el cómputo de las actas-muestras? No hay duda de que, al secuestrar información, metiendo bajo la alfombra los votos a favor de AMLO, se daba curso a lo previamente diseñado por el “virus Hildebrando” manipulado por el Hacker-Cracker del cuñadismo y cuyas intervenciones en el sistema de cómputo fueron exhibidas por la información sobre todo de la prensa escrita y la oral, mientras la televisión privada y la pública guardaron silencio. La seguridad informática del PREP fue penetrada, con o sin autorización, por un atacante para manipular los datos preliminares y al estilo de los crackers, modificar, secuestrando, los votos lópezobradoristas y solamente permitir la llegada de los sufragios calderonistas. Así el cuñadismo calderonista, de probarse su intervención tras una investigación judicial, rompió y penetró la seguridad informática y, por ende, es probable responsable de delitos (Sebastián J. Firtman: Seguridad Informática. MP ediciones. Gabriel Andrés Cámpoli: Delitos informáticos en la legislación mexicana. Y de Marc Goodman: Cibercriminalidad. Ambos ediciones del Instituto Nacional de Ciencias Penales).

La pregunta es, como Goethe en el Fausto: “¿Ha de quedar impune tamaño crimen?”. Y del mismo autor la respuesta, mientras eso queda sin castigo: “la ilegalidad legalmente impera”.

Así que en cuanto al PREP, no hay duda, la elección fue secuestrada por más de 48 horas, hasta que empezó el cómputo del IFE, arrojando una ligera ventaja panista. El cómputo distrital del IFE, por décimos otorgó mayoría al PAN, pero ésta es otra historia.

 

 

Publicado: Julio 2a quincena de 2006 | Año 4 | No. 60



Tu opinión:

Tu nombre:
E-mail

Escribe tu mensaje aquí:

Publicidad

ÍNDICE Julio 2a quincena 2006
Enviar a un amigo
Opina sobre este texto
Página de inicio


Publicidad

 

Humor
 

 

Avance Contralínea

 

Números atrasados

 

Publicidad

 

Números atrasados

 

 

 

 

Suscríbete


En la República:  

De actualidad  


 




Baja California Chiapas Chihuahua Coahuila Estado de México Guanajuato
Oaxaca Sinaloa Sonora Hidalgo Michoacán NacionalTamaulipas Veracruz Zacatecas
Revista Contralínea
Av. Juárez 88, primero piso, desp. 110 y 111. Col. Centro, México D.F.
Tels: 9149-9808 /30 /07
La otra campaña, el Ejército Zapatista y el Subcomandante Marcos
Sitios Recomendados:
| Oficio de Papel | Revista Fortuna | Los periodistas | Fraternidad de Reporteros de México |

Responsable del sitio: Gonzalo Monterrosa Galindo