Diversos estudios indican que el sueldo del presidente Vicente Fox —y por lo tanto su pensión si se la conceden al concluir el sexenio— es tan solo 20 por ciento inferior al del presidente de Estados Unidos.
Asimismo, su sueldo mensual de 221 mil 765 pesos es mayor al de los presidentes de Francia (95 mil 658), Reino Unido (211 mil 434) y Canadá (75 mil 582 pesos).
Al final del sexenio, Fox habrá ganado 21 millones 240 mil pesos de sueldo bruto, es decir casi 2 millones de dólares, según especialistas, a pesar de que en los primeros cinco años de su sexenio la economía creció menos del 2 por ciento.
El de Fox “es un salario de príncipe, mientras la mitad de la población mexicana permanece en la pobreza y un millón se va cada año a buscar trabajo a los Estados Unidos”, asegura el académico norteamericano George W. Grayson.
Pero en el gobierno de Vicente Fox los funcionarios de primer, segundo y hasta tercer nivel tienen remuneraciones superiores a las del primer mundo, en un 40 por ciento más que los Estados Unidos, por ejemplo.
Para el 2006 estas percepciones tuvieron un incremento de siete por ciento, mientras los salarios mínimos -2 millones de mexicanos ganan un salario mínimo y 15 millones dos salarios- subieron apenas cuatro por ciento, para quedar en 48.67 pesos diarios.
O sea, el presidente de México tuvo un aumento salarial de 12 mil 213 pesos mensuales, mientras que un trabajador de salario mínimo sólo de 1.87 pesos, que no alcanza ni para comprar un boleto del Metro.
Asimismo, en el país hay un millón 400 mil desempleados abiertos y la población subocupada -que labora un número reducido de horas- asciende a 2.7 millones. Asimismo, 12.2 millones trabajan en la economía informal, es decir, con ingresos irregulares y sin prestaciones sociales, según el INEGI.
De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación del 2006, el ingreso bruto del presidente de México, antes de impuestos, es de 232 mil 431 pesos o 21 mil 130 dólares al mes.
Esta cantidad se eleva a 295 mil pesos (27 mil dólares) con las prestaciones: prima vacacional, aguinaldo y aportaciones al ISSSTE, Fovissste, seguro institucional y SAR; seguros de gastos médicos privados y de separación individualizada, y apoyos económicos para vehículos y gastos de gasolina y de celular, entre otros.
De esta manera, el presidente de México tiene al año un sueldo bruto de 3 millones 540 pesos o 321 mil 818 dólares, es decir, está a solo 78 mil 182 dólares de ganar lo mismo que el presidente de Estados Unidos, o sea 400 mil dólares.
Hasta el 2005 el salario neto del mandatario mexicano, después de impuestos y sin prestaciones, era de 155 mil al mes o un millón 860 mil 507 pesos al año.
Para 2006, el sueldo neto subió a 167 mil 255 pesos, no por un aumento en su percepción bruta, que permaneció igual, sino por efecto de una reducción del Impuesto Sobre la Renta que lo benefició con otros 12 mil 213 pesos en su bolsillo. En la práctica, un aumento del 7 por ciento.
Al final de su sexenio, Fox habrá ganado 21 millones 240 mil pesos o casi 2 millones de dólares brutos. Netos, sin prebendas, 11 millones 309 mil 609 pesos o un millón 28 mil 146 dólares.
Prácticamente habrá ahorrado estos ingresos, pues las prestaciones permiten esta ventaja a los ex mandatarios, según informó el presidente Ernesto Zedillo.
Además, cuando Vicente Fox se vaya, recibiría otras prebendas que tienen los ex mandatarios mexicanos, como efectivos militares, servidores públicos civiles, además de pensiones que incluyen sueldo bruto, bonos, reconocimientos, estímulos y aguinaldo.
También gastos de funcionamiento y operación por concepto de inmuebles, equipo de oficina y transporte, viajes y servicios, además de seguros de vida y gastos médicos.
Los salarios en México y EU
Arturo Herrera Gutiérrez, secretario de Finanzas del gobierno del D.F., ha realizado un análisis comparativo de los salarios de funcionarios de México y de Estados Unidos, y encuentra diferencias sustanciales de más de 40 por ciento.
Maestro en economía por el Colegio de México y candidato al doctorado en economía por el New York University, saca algunos ejemplos al azar. Elige el sueldo de un subsecretario de Estado para ilustrar que aun en este nivel el salario es superior al de cualquier funcionario de Estados Unidos, a excepción del presidente norteamericano.
Para un subsecretario de Estado en México el salario mensual bruto -antes de impuestos- más alto es de 229 mil 583 pesos. Son 2 millones 754 mil 996 pesos al año. A esto hay que sumar 40 días de aguinaldo, esto es, 306 mil 110 pesos. Da un total de 3 millones 61 mil pesos.
Al tipo de cambio de 10.68 pesos, un subsecretario mexicano gana 286 mil dólares al año.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos —país que tiene una economía 15 veces más grande que la mexicana y está más desarrollado que el nuestro— gana bastante menos: 129 mil dólares brutos, es decir, 65 por ciento de lo que obtiene un subsecretario mexicano.
Un funcionario mexicano de este nivel gana más inclusive que el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, o el presidente de la Suprema Corte de Estados Unidos, John Roberts, quienes perciben 208 mil dólares al mes.
Arturo Herrera hace la comparación a un nivel aún más bajo, con el de un director general que obtiene un salario bruto de 192 mil 529 pesos al mes. Al año son 2 millones 310 mil 342 pesos. Sube a 2 millones 567 mil 53 pesos con el aguinaldo.
Es decir, son 240 mil 360 dólares, más que el secretario del Tesoro de los Estados Unidos y poco menos que el vicepresidente norteamericano.
Y aun descendiendo al siguiente nivel de director adjunto, da el mismo resultado. El salario de este puesto es de 150 mil 220 pesos. Al año, con el aguinaldo, son casi 2 millones de pesos. Es decir, 187 mil 540 dólares. Más que el secretario del Tesoro de Estados Unidos y un poco menos que el vicepresidente de Estados Unidos.
Arturo Herrera sostiene que los salarios de los funcionarios en México son mayores que los de un país del primer mundo, 40 por ciento más, aunque aquí tengamos menos posibilidades económicas, pues los recursos son menores por la baja recaudación.
“Es, por tanto, un abuso tener esos salarios y es falso que si se reducen los salarios de los altos funcionarios, no vas a poder contratar a gente de primer nivel. Si se reducen, como Andrés Manuel López Obrador lo propone, se le estaría poniendo a niveles muy cercanos a los estándares internacionales. Nada más”.
Considera desafortunado que el presidente Vicente Fox diga que necesita su pensión vitalicia porque está difícil encontrar trabajo fuera, “cuando en realidad el que debería haber propiciado que estuviera sencillo encontrar trabajo afuera es él, o sea, si hubiera empleo, no podría decir eso”.
-Pero él tiene ranchos, cultivos, empresas.
-Por supuesto y en medio de una discusión en donde se acusa a sus familiares políticos de enriquecimiento. No es que se estén muriendo de hambre, pues tienen departamentos en Houston. No es para pensar que va a estar desahuciado.
Arturo Herreras dice que también hay derroche en salarios y prestaciones en los poderes Legislativo y Judicial, y los organismos autónomos, como el Instituto Federal Electoral, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación o la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
En la Suprema Corte de Justicia el sueldo neto al año de un ministro es de un millón 792 mil pesos, más prestaciones por un millón de pesos y apoyos para el ahorro por 647 mil pesos. En total, 3 millones 439 mil al año, es decir, 286 mil 583 pesos mensuales. Al año son 322 mil dólares.
“Es un sueldo superior al del presidente de México y un poco menos que el de Estados Unidos”.
Un senador, por ejemplo, tiene un salario neto de 116 mil pesos mensuales. Tiene ayudas en sus viajes y aguinaldo de 40 días. Una prima vacacional de 10 días, dos vehículos asignados, seguros de retiro y de gastos médicos por 140 días.
En el IFAI la consejera presidente tiene un sueldo bruto de 217 mil pesos y neto de 145 mil. Tiene, aparte, el seguro individualizado (10 días de salario mensual), prima vacacional, 3 mil pesos de celular, 6 mil 500 pesos de notas de restaurante, vehículo o 6 mil pesos mensuales si usa el suyo propio.
“También gana más que el vicepresidente de Estados Unidos, el secretario del Tesoro y cualquier otro funcionario norteamericano, excepto el presidente”.
Arturo Herrera dice que como secretario de Finanzas del Gobierno del Distrito Federal gana mucho menos que el secretario de Hacienda: 74 mil pesos contra 150 mil pesos netos. Asimismo, menos que un director general (130 mil netos), un Jefe de Unidad (120 mil), un director general (110 mil pesos) y un director de área (90 mil pesos) del gobierno federal.
Por eso, dice, a los niños de Estados Unidos les preguntan: “¿quieres ser presidente de los Estados Unidos?”, y el niño contesta: “No, quiero ser presidente de la Corte en México”. “¿Quieres ser secretario del Tesoro?”. “No, quiero ser director general adjunto en México”.
Sueldos y prebendas
Juan Moreno Pérez, doctor en historia económica por la Universidad de California, Los Ángeles, asegura que el ingreso bruto de los funcionarios públicos está compuesto de un sueldo base y una compensación garantizada.
“Es una vieja perversión del gobierno federal”, sostiene.
Hasta el nivel de “enlace”, todo el personal del gobierno federal sólo tiene sueldo base. De ahí en adelante, empieza la compensación garantizada de los funcionarios públicos. “En la medida en que tienes un nivel más alto en el gobierno, la proporción de compensación garantizada es mucho más grande”.
De esta manera, el presidente de México gana 40 mil 766 pesos de sueldo base, más 191 mil pesos de compensación garantizada. Esto le da una percepción bruta de 232 mil pesos. Con las prestaciones, sostiene, sube a 295 mil pesos.
Lo mismo sería con un secretario de Estado. Su percepción bruta es de 224 mil pesos, pero con todas sus prestaciones es de 292 mil pesos.
En el 2004, de acuerdo con el último estudio que hizo al respecto, había 59 mil 110 funcionarios en el gobierno federal, entre mandos superiores y medios (presidente, secretarios, subsecretarios, jefes de unidad, directores, etcétera), con un costo salarial de 35 mil millones de pesos.
Juan Moreno asegura que el excesivo gasto corriente del gobierno es causado por el aumento de la burocracia de alto nivel y que perciben altos salarios. Se crearon 19 subsecretarías y un alto número de plazas no son estrictamente necesarias.
Dice que la Ley señala que sólo puede haber tres subsecretarías por cada dependencia y que con sólo tres direcciones generales se puede atender el trabajo en cada dependencia. La mayoría de las oficinas de los secretarios de Estado ha crecido en más del doble.
La Auditoría Superior de la Federación, al analizar la Cuenta Pública de 2003, detectó 10 casos de mandos superiores que rebasaron la percepción del titular del Ejecutivo Federal; cinco casos en los que el pago por riesgo superó los niveles autorizados, y dos casos en los que el pago del aguinaldo rebasó también los niveles aprobados.
Encontró un régimen de pensiones en los servidores públicos federales con importantes diferencias que han provocado, entre ellos, un trato inequitativo, ya que en algunos casos se incluyen no sólo la percepción mensual neta, sino también percepciones extraordinarias y prestaciones, y en otros casos apenas alcanzan a cubrir el 13 por ciento de sueldo base y compensación garantizada que los servidores públicos se encuentran percibiendo antes de jubilarse.
Juan Moreno dice que al costo salarial de 35 mil millones de pesos de los mandos altos y medios, hay que sumar 18 mil millones de pesos por las prestaciones sociales, como prima vacacional, aguinaldo y aportaciones al ISSSTE, Fovissste, seguro institucional y SAR.
Otras dos prebendas de los funcionarios públicos son los seguros de gastos médicos privados y de separación individualizada, en donde si ahorran el 10 por ciento de su salario, el gobierno les pone otro tanto. Ese dinero genera intereses y se entrega al término de su gestión.
Hay otros beneficios que no aplican a todos, pero a muchos funcionarios sí, como apoyo económico para vehículos y gastos de gasolina y de celular, entre otros.
Para los presupuestos de 2004, 2005 y 2006, la fracción parlamentaria del PRD propuso eliminar dos prebendas: el seguro de gastos médicos privados y el seguro de separación individualizada. “Derivan de normas internas, pero son ilegales”, asegura Juan Moreno.
Tan sólo esos dos seguros representan al erario un gasto de 6 mil 200 millones de pesos, que “bien se pueden meter al fondo para los damnificados de los desastres naturales”.
En contraste, dice, el sueldo del presidente de México representa unos 120 salarios mínimos.
“Durante mucho tiempo, el salario mínimo se usó como instrumento para ir empujando los salarios hacia arriba. A partir de la crisis de 1982, se usó al revés, para bajar los salarios medios. Sin embargo, los salarios medios de la economía no dependen de los mínimos. El salario mínimo empuja en alguna dirección, pero no determina”.
Continúa: “¿Por qué los salarios en Estados Unidos son 10 veces más altos que en México? Porque aquí hay mucha mano de obra y poco capital y allá tienen una inversión de capital impresionante, y eso hace dos mundos diferentes. En Los Ángeles, el mexicano más analfabeta gana 5 dólares la hora. En México, los salarios van a subir en la medida en que haya crecimiento económico. No lo van a hacer porque el gobierno lo decida”.
Los salarios mínimos, dice, representaban el 60 por ciento del salario promedio que había en la economía y ahora es del 20 por ciento. Sin embargo, “el nivel de ingresos promedio es bien jodido, muy malo, porque tenemos ya un periodo largo sin crecimiento”.
Dice que en cualquier fábrica, nadie paga el salario mínimo. “En lugares muy marginados o muy jodidos sí te lo pagan. Desafortunadamente, hay millones de mexicanos que aún ganan el mínimo, sobre todo en el campo”.
Juan Moreno asegura que los sueldos de los altos funcionarios en México son elevados, incluso en estándares internacionales. En países con una democracia que se está consolidando, como Brasil o Chile, ganan menos.
Sin embargo, no cree que la salida sea bajar el sueldo a los funcionarios, pues sería gravísimo hacerlo en áreas sensibles como hacienda y seguridad. Además, sostiene, sólo se obtendrían ahorros de 10 mil millones de pesos y no 100 mil como sostiene López Obrador. “La única forma para ahorrar los otros 90 mil millones es desmantelando áreas, pero realmente no sé cómo lo plantea”.
Lo que se requiere, dice, es un esfuerzo de transparencia y que todo esté de acuerdo con la ley, y se aplique el servicio civil de carrera.
Considera que se ha avanzado en la transparencia de las percepciones de los funcionarios públicos, aunque no al ciento por ciento, “pero donde yo creo que falta mucho por hacer es en los poderes Legislativo y Judicial. Ahí sí hay una discrecionalidad impresionante”.
Publicado: Julio 1a quincena de 2006 | Año 4 | No. 59
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