Las universidades extranjeras ganan terreno y se establecen sigilosamente en México. No requieren de autorización de la Secretaría de Educación Pública (SEP), sino sólo el beneplácito de la Secretaría de Economía (SE). Vienen a competir en un mercado donde aproximadamente 20 millones de jóvenes se encuentran fuera del sistema educativo nacional. Algunas no ocultan su procedencia extranjera, pero otras la disimulan con topónimos del país.
No se trata de universidades como la Sorbonne, de París; ni como la Johan Wolfgang Goethe, de Frankfurt. Tampoco de las estadunidenses Harvard o Yale. Ni de las hispanas Autónoma y Complutense de Madrid. La mayoría de las “universidades” extranjeras que se han establecido en México son empresas cuyo único objetivo es el lucro, y lo que ofrecen es una educación de dudosa calidad.
De acuerdo con información de la Secretaría de Economía (SE) -obtenida mediante un tortuoso proceso a través del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI)–, 28 sociedades empresariales con capital de procedencia extranjera cuentan con la autorización para ofrecer servicios de educación superior.
Entre ellas se encuentran sociedades anónimas inmobiliarias; firmas que han sido acusadas de fraude en otros países; “universidades” que no cuentan con salones de clase porque sólo ofrecen cursos a través de Internet; colegios que se instalan en la frontera con el objetivo de dar educación a estadounidenses y no a mexicanos y, en general, negocios a los que ni siquiera les interesa obtener el Registro de Validez Oficial de Estudios (RVOE) o cualquier otro reconocimiento de la SEP.
También han llegado corporaciones transnacionales como el Sylvan Learning Systems, o “aristocráticas” como el Endicott College y hasta “virtuales” como la Universidad de Phoenix.
De estos centros, 16 se encuentran en el Distrito Federal, tres en el Estado de México, dos en Baja California, dos en Sonora, dos en Quintana Roo, uno en Jalisco, uno en Chiapas y uno en Chihuahua.
Educación S.A. de C. V.
El listado de “sociedades mexicanas con expediente en el Registro Nacional de Inversiones Extranjeras clasificadas en la prestación de servicios de educación superior”, es “una radiografía en donde podemos observar los canales por los que está llegando la inversión extranjera en la educación superior”, dice el doctor en educación Hugo Aboites.
El investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana identifica como empresas con un afán de lucro más que educativo a Globus Imobiliaria, Universidad Metropolitana del Noroeste, S.A. de C.V., Jeom y Sorago.
“El que tengan como razón social Sociedad Anónima ya vislumbra un interés muy distinto al que podrían tener como Asociación Civil o Sociedad Cooperativa.”
Mención aparte merece el Baja California Medical College, al cual el investigador universitario califica de maquiladora de médicos. Se trata de una institución establecida en Tijuana que busca formar a jóvenes estadounidenses que han quedado fuera del sistema educativo de Estados Unidos.
“Es interesante que al lado de las maquiladoras de televisores, en Tijuana, se inaugure la nueva línea de maquiladoras de médicos. Los estudiantes de este centro son, en su mayoría, estadounidenses que pueden pagar una colegiatura muy alta, la suficiente para generar grandes utilidades al Medical College, pero bastante inferiores a las que tendrían que pagar en Estados Unidos.”
También están las instituciones que ofrecen educación especializada, como la misma Globos Inmobiliaria, donde se capacitaría a los alumnos en ventas, y el Centro de Enseñanza Moderna, con sede en Chetumal, Quintana Roo, fundado por Juan Ramírez, contratista de la firma de laboratorios estadounidenses Sandia National Laboratories.
Otro tipo de instituciones de educación superior con capital de procedencia extranjera son las que ya tienen años en México pero que sólo ofrecían educación básica. En ese caso están el Montessori de la Condesa, el Colegio Pierre Faure y la escuela Florencia Nightingale. Las tres se encuentran en el Distrito Federal.
La firma Florencia Nightingale fue acusada en El Salvador por cientos de estudiantes de otorgarles títulos que no les permitían ejercer profesión alguna.
Asimismo hay otro grupo de universidades: las que se encuentran en la esfera del Sylvan Learning Systems o Laureate International Universities, que cotiza en el índice Nasdaq con un volumen de capitalización bursátil superior a los mil 600 millones de dólares.
El Diario Oficial de la Federación del 3 de octubre de 2001 publicó extractos de las resoluciones emitidas por el pleno de la Comisión Federal de Competencia, en las que se autoriza la compra de la mayoría de las acciones de la Universidad del Valle de México, del Grupo Educativo Potosino y de Estrategia Educativa y Cultural de Tabasco por la corporación Sylvan. A las anteriores se suma en 2005 la Universidad del Noroeste.
La Universidad del Valle del México sí cuenta con RVOE, otorgado por decreto presidencial y con autentificación de estudios de la SEP. Antes de que fuera adquirida por Sylvan, contaba ya con una tradición de más de 40 años y 17 planteles distribuidos en siete estados de la República y el Distrito Federal. De 2001 a la fecha ha inaugurado cuatro centros más.
La Universidad del Noroeste es otra institución privada que contaba con décadas de ofrecer servicios educativos antes de ser adquiridas por consorcios extranjeros. Se encuentra en Hermosillo, Sonora, y cuenta con RVOE del gobierno del estado.
El Endicott College abrió sus puertas en México en 1996. Ofrece licenciaturas que se cursan por dos años en el país y dos más en Estados Unidos. Es de las universidades “aristocráticas”, a decir de Hugo Aboites, porque es de las instituciones que exigen las colegiaturas más altas.
La Universidad de Phoenix es otra de las sociedades mercantiles que cotiza en bolsa. Su oferta educativa es exclusivamente de cursos por Internet.
El Instituto Centroamericano de Administración de Empresas, con sede en el Distrito Federal, ostenta su “relación” con Harvard. En su página electrónica señala que su creación, en Costa Rica en 1962, fue a iniciativa de la comunidad empresarial y los gobiernos centroamericanos y “desde entonces y hasta la fecha, cuenta con la asesoría de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard”.
La SEP ni enterada
De las 28 empresas con capitales de procedencia extranjera, sólo dos se encuentran en el directorio de instituciones de educación superior de la SEP: la Universidad del Valle de México y la Universidad del Noroeste. La primera cuenta con RVOE y certificado de Autenticación de Estudios de las autoridades educativas federales, mientas la segunda cuenta sólo con RVOE de las autoridades educativas estatales.
No hay registros en la SEP del Baja California Medical College, Endicott College, Universidad Metropolitana del Noroeste, Montessori ni de la Universidad de Phoenix, por citar sólo algunos ejemplos.
Y es que la SEP no tiene la facultad de otorgar o negar la autorización para impartir educación superior a las empresas extranjeras. En sintonía con la economía de mercado y después de la firma de tratados de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, y luego con más de 30 países, México no impone restricción alguna a la inversión en educación. Y la encargada dar el visto bueno a las universidades extranjeras es la Secretaría de Economía.
En el artículo 8, fracción IV, de la Ley de Inversión Extranjera, se establece que para que la inversión extranjera participe en un porcentaje mayor al 49 por ciento en una sociedad mercantil que brinde “servicios privados de educación preescolar, primaria, secundaria, media superior, superior y combinados”, requiere de una resolución favorable de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras.
Así, lo único que puede hacer la SEP es otorgar RVOE y otros certificados de estudios. Sin embargo, no puede intervenir en las instituciones aun y cuando se detecte que la educación que ofrecen sea de mala calidad ni, mucho menos, vetar su trabajo. Incluso, a la mayoría de los institutos de educación extranjeros les tiene sin cuidado que la SEP les niegue u otorgue reconocimiento alguno.
“Esto es terriblemente contradictorio. Es absurdo que la Secretaría de Economía intervenga en la educación al dar permiso a instituciones extranjeras y abrirles el paso sin que muchas veces la SEP tenga idea de lo que está pasando”, dice el investigador Hugo Aboites.
La legisladora federal del Partido Acción Nacional, Consuelo Camarena, secretaria de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, dice que el marco jurídico actual “está lleno de lagunas y, por ello, no existen los mecanismos para que las instituciones extranjeras cumplan con el espíritu del artículo tercero de la Constitución”.
La diputada, quien ha impulsado al menos dos iniciativas de reforma a la Ley de Educación sin el apoyo de su bancada, dice que es necesario que se regule la totalidad de la oferta educativa superior del país. Considera que son necesarios nuevos mecanismos para que las instituciones públicas rindan cuentas y para que las particulares ofrezcan educación de calidad.
De acuerdo con datos de la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP, en México hay 2 mil 413 instituciones de educación superior. De ellas, casi el 60 por ciento, mil 422 instituciones, son particulares. Cuentan con RVOE federal sólo 638, mientras que 495 con RVOE de gobiernos de los estados. Apenas 16 tienen Autenticación de Estudios de la SEP.
De los casi 20 millones de jóvenes de entre 17 y 26 años de edad, sólo 2 millones 200 mil estudian en alguna institución de educación superior, de acuerdo con cifras de la propia Subsecretaría.
Extranjeros, sin calidad para asociarse a la ANUIES
“No, definitivamente, no”, dice el doctor Rafael López Castañares, secretario general de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), al responder si las universidades extranjeras podrían ser aceptadas en la organización que encabeza.
Agrega: “es que, además, no podrían. Para ser asociadas de la ANUIES deben cumplir con requisitos muy estrictos”, dice en alusión a que la mayoría de las instituciones de educación superior con capital de procedencia extranjera no cuentan, a su juicio, con la calidad para pertenecer a la Asociación. “Muchas son patito, ¿no?”
López Castañares añade que “pueden ser aceptadas siempre y cuando cumplan con los requerimientos que la ANUIES exige para formar parte de esta asociación; principalmente que aporten al desarrollo tecnológico y científico para mejorar el nivel de vida de los estudiantes y de la sociedad en general mediante proyectos sociales”.
Reconoce que la globalización económica es irreversible “y la educación superior no puede estar al margen de este proceso”, pero no vislumbra, en el corto plazo, un desequilibrio en la estructura y la función de las instituciones mexicanas de educación superior.
“En todo caso, la llegada de empresas transnacionales sería una opción más de educación, principalmente para clases medias ilustradas, que de ninguna manera entrarían en competencia ni, mucho menos, desplazarían a las instituciones mexicanas de educación superior.”
A decir del doctor en química las instituciones mexicanas de educación superior, públicas y privadas, son resultado de la estructura económica, política y social del país, y tienen objetivos claros. Y no son los mismos que los de empresas transnacionales, “para quienes la educación es un negocio, más que un servicio social de trascendencia nacional”.
Rechaza que las universidades mexicanas se encuentren amenazadas por la llegada de las extranjeras, pues “las instituciones mexicanas, específicamente las públicas, tienen objetivos claros; además de ofrecer una opción de formación académica y profesional, están comprometidas con el desarrollo científico y tecnológico. La investigación en este país se hace principalmente en las instituciones públicas.
“Las instituciones extranjeras difícilmente invertirían en áreas como la ingeniería o la biotecnología, creo que estarían dirigidas más a las áreas sociales o administrativas y de negocios. En ese sentido, no habría un desplazamiento de las mexicanas por las extranjeras”. |
Sociedades mexicanas con expediente en el registro nacional de inversiones extranjeras clasificadas en la prestación de servicios de educación superior
Nombre de la sociedad Estado
Globus Inmobiliaria, S.A. Distrito Federal
Instituto Centroamericano de Administración de Empresas INCAE-México, A.C. Distrito Federal
Baja California Medical College, S.A. de C.V. Baja California
Tortosa, S.C. Distrito Federal
Endicott College, S.C. Distrito Federal
Estudios Superiores Proyecto Azul, S.C. Baja California
Universidad Metropolitana del Noroeste, S.A. de C.V. Sonora
Montessori de la Condesa, S.C. Distrito Federal
Escuela Florencia Nightingale, S.C. Distrito Federal
Centro de Enseñanza Moderna, S. C. Quintana Roo
Sylvan Learning Systems México, S. de R.L. de C.V. Distrito Federal
Jeom, S.A. de C.V. Distrito Federal
Estrategia Educativa y Cultural de Tabasco, S.C. Distrito Federal
Grupo Educativo Potosino, A.C. Distrito Federal
Universidad del Valle de México, A.C. Distrito Federal
Colegio Pierre Faure de México, S.C. Distrito Federal
Instituto Camino Maya, S.C. Quintana Roo
Centro de Estudios Interamericanos de México, A.C. Jalisco
Ik`tlan, S.C. Distrito Federal
Formación Completa, S.C. Estado de México
Grupo Educativo del Sureste, S.C. Chiapas
Hispanoamericana de Estudios Superiores, S.C. Distrito Federal
Universidad del Noroeste, A.C. Sonora
Universidad de Phoenix-México, S. de R.L. de C.V. Chihuahua
Proet Proyecto de Educación y Trabajo del D.F., S.C. Distrito Federal
Estimulación Temprana Shamrock, S.C. Estado de México
Universidad del Tercer Milenio, S.C. Estado de México
Sorago, S.C. Distrito Federal |