Casi 40 millones de pesos que la Cámara de Diputados debía destinar al Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria (CEDRSSA) acabaron en los bolsillos de los legisladores, revela la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en su Informe del Resultado de la Revisión y Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2004. La entidad fiscalizadora promueve que se finquen responsabilidades sancionatorias contra los responsables.
De acuerdo con la ASF, de los 45 millones de pesos designados originalmente al CEDRSSA, el centro de reciente creación sólo recibió 5 millones 749 mil pesos. Los 39 millones 251 mil pesos restantes se desviaron a “honorarios”, “primas de vacaciones y dominical”, “gratificación de fin de año”, “prestaciones de retiro” e “impuesto del aguinaldo” de los legisladores.
Por ello, en la acción promovida 04-9-01100-2-303-08-001, la Auditoría “solicita a la Contraloría Interna en la H. Cámara de Diputados que resuelva finque responsabilidades administrativas sancionatorias que pudieren derivarse de los actos u omisiones de los servidores públicos que durante su gestión autorizaron adecuaciones presupuestarias para ejercer recursos”. Asimismo la ASF solicita “que se tomen las medidas necesarias para que los recursos sean de aplicación estricta para el CEDRSSA”.
Y es que los 45 millones que originalmente serían destinados al Centro de Estudios eran “ampliaciones líquidas” al presupuesto de la Cámara provenientes del Ramo 23 “Provisiones salariales y económicas”. Es decir, los diputados solicitaron más recursos de los aprobados para el ejercicio de 2004 con el pretexto de que serían utilizados en el CEDRSSA. Por ello, se realizaron las “afectaciones presupuestarias externas” 315-A01-0021, 315-A-01-024, 315-A-01-025 y 315-A-01-026 con fecha del 21 de abril de 2004.
Los recursos se “etiquetaron” como parte del “Programa especial concurrente para el desarrollo rural sustentable” destinados al CEDRSSA. Sin embargo, terminaron por desviarse irregularmente a otras unidades administrativas de la Cámara de Diputados. De acuerdo con la ASF los legisladores violaron el artículo 18 transitorio del Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio fiscal 2004, así como el oficio 315-A-02570 con fecha del 16 de abril de 2004 emitido por las Comisiones Unidas de la propia Cámara.
“Nada irregular”
Con todo, para el diputado Víctor Suárez Carrera, presidente del Comité del Centro de Estudios para el Desarrollo Sustentable y la Soberanía Alimentaria, órgano de gobierno del Centro, nunca se perturbaron las labores del CEDRSSA.
“No se afectó en ningún momento la labor de los investigadores”, dice y descarta incluso que haya habido irregularidades en el manejo del Presupuesto. Explica que los recursos no se ejercieron por el retraso que implicó la puesta en marcha del Centro en su primer año.
“En el presupuesto del Centro teníamos lo que llamamos gasto corriente, que es el pago de sueldos, servicios generales, adquisición de bienes y equipo; después teníamos un aparte que tiene que ver con la posibilidad de hacer contrataciones o convenios para asesorías o investigaciones externas.
“Y teníamos una parte para inversión para la edificación (construcción de las instalaciones que albergarían al CEDRSSA). Una parte que ya estaba reservada para esta edificación no se ejerció por el retraso de la terminación del proyecto y la aprobación por la Junta de Coordinación Política y la Comisión de Administración de la Cámara, pero todo lo demás se ejerció correctamente sin obstaculizar el trabajo normal del Centro. Se trató de otro concepto de inversión.”
Justifica que los casi 40 millones de pesos originalmente asignados al Centro se hayan erogado en otros rubros pues, según el legislador que encabezara junto con otros dirigentes el movimiento El campo no aguanta más, el dinero se repuso en el ejercicio siguiente.
“Lo que únicamente pasó fue que el dinero que se utilizaría en 2004 se pasó a 2005. Y como la Cámara tenía otras necesidades en ese año, entonces se tomó el acuerdo de tomar este dinero, utilizarlo para sus necesidades inmediatas y para el año siguiente reintegrarlo al presupuesto del Centro. Y es que los 45 millones eran insuficientes para el edificio. Para 2005 se completó el presupuesto total para la construcción, que es de alrededor de 65 millones de pesos.”
Según el Informe de la Auditoría, de los 39 millones 251 mil pesos que los diputados desviaron del Centro de estudios para atender otras “necesidades”, 10 millones 244 mil 300 pesos se destinaron a “prestaciones de retiro”; 5 millones 241 mil, a “primas de vacaciones y dominical”; 5 millones 114 mil 700 a “honorarios”, y 17 millones 922 mil, a “impuesto del aguinaldo”.
Para la diputada del Partido Acción Nacional Yolanda Leticia Peniche Blanco, secretaria del Comité del Centro, no pudo haber “irregularidades con dolo” en lo que consideró como un “subejercicio” del CEDRSSA en 2004. Sin embargo reconoce que, como se trata de un centro de nueva creación, “se cometen errores, y todavía sobre la marcha estamos aprendiendo en dónde podemos mejorar”.
La legisladora también atribuye las irregularidades a la tardanza con que se aprueban los programas y proyectos del Centro. Asegura que es mejor esta tardanza para evitar fugas de dinero. “Se ponen candados para autorizar los presupuestos en todos lados. Uno de los candados que ha sido común es el que se establece para poder contratar los estudios que se hacen externamente. Nos encontramos con trabas para liberar los recursos y utilizarlos. Ya se hizo una serie de sugerencias que todavía no se han aprobado pero que agilizarán la entrega de recursos “y no se nos queden”.
Sin embargo, reconoce que el dinero se debe usar exclusivamente para lo que fue programa y no para rubros distintos.
“Lo que buscamos es que los recursos se utilicen al máximo. Y qué pasa cuando no utilizas un recurso: lo tienes que devolver. Todos los recursos van debidamente etiquetados y no los puedes usar para otra cosa. Y el hecho y trámite de devolverlo y ver luego cómo lo vuelves a liberar, te quita tiempo y te cuesta.”
Ambos legisladores coinciden en que los diputados de todos los partidos fueron entusiastas promotores de la creación del Centro. Aseguran que las fuerzas políticas representadas en el Congreso están de acuerdo en que la unidad de estudios es “de lo más importante” para el trabajo parlamentario.
“El Centro de Estudios sí tiene los recursos suficientes para trabajar. Hubo gran apoyo para la creación del CEDRSSA desde el principio de esta Legislatura. Todos los diputados apoyaron la creación del Centro; la del órgano de gobierno y han apoyado presupuestalmente en cada uno de estos años de manera suficiente. Incluso tuvimos la capacidad de proponer la edificación de nuevas instalaciones específicas para albergar a los centros de estudios de esta Cámara, que hoy son cinco”, dice Suárez Carrera.
El legislador considera que el desvío de recursos no fue irregular y que en todo caso, el Comité que preside no es responsable de ello.
“Quienes deciden que el dinero destinado al Centro se vaya a otros rubros es la Junta de Coordinación Política, integrada por los coordinadores de todos los partidos; después la Comisión de Administración, que son los representantes de los grupos parlamentarios; y después, con estas decisiones, se da la orden a la Administración de la Cámara.
“El Comité del Centro, como órgano de gobierno, aprueba el programa, el presupuesto y los lineamientos; pero a través del Comité no se opera ni se ejerce ni un centavo. Y el director del Centro solamente ordena cosas, como comprar lo que ya está aprobado.”
Suárez Carrera explica que el subejercicio no se pudo evitar porque aunque el Presupuesto de Egresos de 2004 contemplaba la partida para el CEDRSSA, éste no se creó sino hasta octubre de ese año una vez concluidos los trámites legales para ello.
“Primero logramos que en el decreto de Presupuesto de 2003 hubiera una partida para el propio Centro. Para crearlo tuvimos que modificar la Ley General del Congreso de la Unión. Primero presenté la iniciativa. Cuando todo se aprobó fue a finales de abril. Por mayo se publicó en el Diario Oficial de la Federación. Hubo un subejercicio. Y ya empezó el tema del edificio. Para que no se perdiera el dinero, lo utilizaron para otros fines pero que no afectaron el funcionamiento de ninguna manera.”
Y es que la ASF encontró que el Centro ni siquiera fue incluido en el Manual de Organización General ni en el Estatuto de la Organización Técnica y Administrativa y del Servicio de Carrera de la Cámara de Diputados.
El órgano fiscalizador también informa que el Presupuesto ejercido por la Cámara de Diputados durante 2004 fue de 3 mil 239 millones de pesos contra los 3 mil 165 millones 941 asignados originalmente, es decir, 2.3 por ciento o 73 millones 157 mil pesos más a lo establecido en el Presupuesto de Egresos de la Federación. Este aumento se debió precisamente a los 45 millones de “ampliación líquida” para el CEDRSSA y 28 millones 157 mil 100 pesos “obtenidos durante el año a través de rendimientos financieros y otros ingresos”.
La ASF sólo auditó el capítulo 3000 “Servicios generales”, rubro que para la Cámara ocupó el segundo lugar de los capítulos de gasto con mil 366 millones 190 mil 800 pesos, el 42.1 por ciento del total de gasto. Y de esa cifra sólo se revisaron 922 mil 372 millones 800 mil pesos correspondientes a las partidas 3414 “Subcontratación de servicios con terceros”, que implicó a 2 mil 265 millones 400 mil pesos; 3701 “Difusión e información de mensajes y actividades legislativas”, 51 mil 15 millones 500 mil; 3811 “Pasajes Nacionales en el desempeño de comisiones y funciones oficiales”, 12 mil 210 millones 900 mil, y 3827 “Asignaciones a los grupos parlamentarios, 856 mil 881 millones.
El CEDRSSA se creó en la presente Legislatura. Los perredistas aseguran que a iniciativa suya al igual que los panistas. Cuenta con 27 investigadores distribuidos en cuatro direcciones: la de estudios sobre soberanía alimentaria y nueva ruralidad; de rentabilidad y competitividad sectorial; de evaluación de políticas públicas rurales, y de propuestas estratégicas. La dirección general está a cargo de César Turrent Fernández y el órgano de gobierno es el Comité del Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria.
Publicado: Agosto 2a quincena de 2006 | Año 5 | No. 62
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