La contratación y las funciones que desempeña personal de honorarios de Luz y Fuerza es un asunto tan delicado para la compañía, que fue uno de los puntos de discusión más sensibles durante la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo entre la empresa y el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), en el que la postura gremial es que se elimine dicha nómina que va en detrimento del patrimonio de la paraestatal.
Durante las negociaciones, el director de Luz y Fuerza, Luis de Pablo, cedió —comenta Fernando Amezcua, vocero del SME— a los reclamos del sindicato luego de más de una semana de discusiones en las que incluso habría una huelga que impactaría a la zona centro y a los estados de Hidalgo, Puebla, Morelos y Tlaxcala.
El personal de honorarios, de los que según auditorias internas de los órganos internos de control no se tiene supervisión sobre las actividades que desempeñan, es acusado por trabajadores adscritos a la paraestatal.
Se trata de personal de honorarios de la Coordinación de Seguridad de Luz y Fuerza del Centro, acusado por personal de la Secretaría de Seguridad Pública de extorsiones, vejaciones y abuso de autoridad.
Desde el 2003, violentando las normas de la Secretaria de Hacienda sobre la contratación de personal por honorarios y el Contrato Colectivo de Trabajo de Luz y Fuerza, Luis de Pablo autorizó emplear a 19 personas para actividades relacionadas con la seguridad de la empresa.
Pese a que dicha contratación ya fue determinada por la Secretaría de la Función Pública como irregular, De Pablo mantiene la nómina con sueldos mensuales que van de 20 a 40 mil pesos, aunado al coto de poder que ostentan al amparo de funcionarios de alto nivel de la compañía desde hace dos años.
La irregularidades denunciadas a Contralínea por elementos de la Policía Auxiliar de la SSP local y por trabajadores de Luz y Fuerza asignados a la coordinación de Seguridad y Custodia que piden el anonimato, se registran en las instalaciones de la paraestatal en el Distrito Federal, principalmente en el edificio central, popularmente conocido como “Verónica”.
Estas mismas denuncias serán presentadas ante los órganos internos de control de ambas partes en unas semanas. Oficialmente la seguridad y custodia de Luz y Fuerza está a cargo de elementos de la Policía Auxiliar, a través de un millonario contrato anual que durante este año alcanzó más de cien millones de pesos.
La coordinación de este personal por parte de Luz y Fuerza está a cargo de Severo López Mestre, quien sólo aparece en la nómina mensual de la compañía.
Los registros internos de Recursos Humanos de la empresa, a cargo de Rufino Serrano, indican que López Mestre es coordinador de seguridad de Luz y Fuerza, tiene 70 años de edad y devenga un sueldo de 57 mil 129 pesos mensuales.
En realidad López Mestre no labora en la empresa, incluso en el directorio de la compañía el puesto de coordinador aparece vacío y como segundo de a bordo está Marco Antonio Vázquez Rosales, en calidad de subgerente de Seguridad, Vigilancia y Custodia.
De acuerdo con los testimonios de personal de esta área, Vásquez Rosales junto con el comandante de la Secretaría de Seguridad Pública del DF, Eladio Vázquez Castellano, establecieron en el edificio “Verónica” su negocio privado.
De uso al negocio
Al edificio “Verónica” cada 14 días acuden los jubilados y trabajadores activos de la compañía a cobrar y la propina a los policías que vigilan el inmueble se ha vuelto uso y costumbre de ambas partes, y para el gerente de Seguridad de Luz y Fuerza un negocio.
Según testimonios de elementos asignados al área, Marco Antonio Vázquez impuso una cuota de 300 pesos a los policías, recolectados por el propio comandante Eladio, cantidad por cada día que los asigna al área de Pagaduría del edifico “Verónica”, durante cuatro días cada catorcena.
Así, los policías que vigilan la pagaduría de la empresa se dicen más preocupados por reunir la cuota impuesta que por vigilar las instalaciones o evitar cualquier percance que pueda registrarse en la zona.
Denuncian también que por indicaciones del subgerente de Luz y Fuerza realizan labores de espionaje en las entradas, salidas, así como todos los movimientos de personal de la mesa directiva en turno del SME.
Estas actividades, dicen, las reportan a “Gavilán 3”, clave con la que se identifica en el Estado de Fuerza Policiaco de la Coordinación de Seguridad de Luz y Fuerza, el comandante Eladio Vázquez Castellano.
Oficialmente, la Subgerencia de Abastecimiento, a cargo de Olga Rosa Romero Ruano, dotó de cuatro vehículos a los policías auxiliares con una dotación diaria de un tanque lleno de gasolina, sin embargo, los policías que tienen los vehículos a su resguardo denuncian que Marco Antonio Vásquez los obliga a firmarles de recibido la dotación sin que les entregue los vales, con la presión de “Gavilán 3” de que si no firman los suspenden del turno.
Los recaudadores
La contratación del personal por honorarios que ha hecho Luis de Pablo durante su gestión, incluidos los que son acusados de corrupción por parte de los policías de la SSP del DF, ha sido uno de los temas centrales de discusión por parte del SME, que hace unos días puso de relieve durante la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo.
Fernando Amezcua, secretario del Interior y vocero del SME, refiere que el acuerdo que logró el sindicato fue que en unas semanas Luis de Pablo eliminará la nómina de personal por honorarios que contrató de manera irregular, lo cual será vigilado para que cumpla lo convenido.
El personal de la Coordinación de Seguridad, de acuerdo con la nómina de Recursos Humanos de Luz y Fuerza, es también parte de la lista de contrataciones irregulares detectadas por los órganos internos de control de la empresa.
La auditoría número 19/05 (firmada por Luis Alonso Reza Olivas, titular del Órgano Interno de Control en Luz y Fuerza del Centro) incluye la lista del personal contratado de manera irregular.
Además de Severo López Mestre, están Fernando Ángel Gamas Rodríguez, jefe de Inteligencia y Planeación; Agustín Jorge Hernández Téllez, jefe de Seguridad, Vigilancia y Custodia; Gabriel Tello Rangel, jefe administrativo; Carlos Castillo Cruz, experto de Planeación; Norma Patricia Uribe Orihuela, experta en Área de Enlace; Leonor Granados Castillo, experta en Seguridad Física.
Así como los agentes de Investigación: Ranferi Mondragón Medina, Rocío Carbajal González, Jesús Jorge Vallejo Romero, José Joaquín Corona Muñoz, Juan Martín Pérez Carvajal; María Martínez Baca Mercado (experta en Vigilancia y Custodia), así como los de Apoyo Administrativo: Alicia Aldama Anell, Silvia Karla Aceves Nieto, Ignacio Castro Palacios, Ignacio Castro Palacios y Óscar León Barrera.
Este personal no es supervisado en las labores que realiza, ya que “al no existir lineamientos establecidos por parte del área rectora, se contrata a personal sin experiencia en la actividad para la que fue contratado”, indica la auditoría firmada por Luis Alonso Reza Olivas.
Costosa seguridad
En una responsabilidad compartida, ni el secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, Joel Ortega Cuevas, ni el jefe de la Policía Auxiliar capitalina, Joaquín Meléndez, dan al personal uniformes en buen estado, chalecos antibalas y mucho menos armamento, a pesar del millonario contrato que cobran a Luz y Fuerza por el servicio.
Los policías denuncian que el comandante Eladio Vásquez les vende las balas “hechizas” en 10 pesos cada una bajo amenaza de no entrar al servicio, un servicio de elementos sin armamento que cuesta a Luz y Fuerza 270 mil pesos diarios.
Los contratos
Los órganos internos de control de la SFP han detectado que el personal designado por la SSP a este servicio (policías auxiliares), no cumple las jornadas establecidas en el contrato, que habla de mil 33 elementos, 889 en servicio regular y 144 como personal de refuerzo.
Sin embargo, aunque se han cometido violaciones a la Ley de obra pública y servicios, en ninguno de los contratos se han hecho las deducciones correspondientes en detrimento del erario de la paraestatal.
Otras irregularidades detectadas son que el personal asignado a la vigilancia de Luz y Fuerza es enviado a cubrir otros servicios.
El primer contrato asignado por la administración de Luis de Pablo a la SSP del DF para los servicios de seguridad y custodia se formalizó el 1 de febrero de 2004, por un monto de 88 millones 371 mil 780 pesos por un periodo de 366 días.
Sin embargo, para el 17 de noviembre de ese mismo año, De Pablo autorizó 11 millones 787 mil 819 pesos más (contrato SS-020/2004) para el mismo servicio.
Luego, el 1 de enero de 2005 asignó 93 millones 674 mil 87 pesos por los mismos servicios por un año (contrato SS-012/2005). Para el 1 de enero de 2006 el contrato fue de 101 millones 752 mil 875 pesos por un año.
Ninguno de estos contratos fue sometido a licitación pública ni tampoco a verificación tanto del personal de Luz y Fuerza como de la SSP que se desempeña en dicha área.
La falta de vigilancia sobre el cumplimiento de los contratos asignados a la SSP por parte de la empresa fue señalada ya a Luis de Pablo en una auditoria elaborada por Luis Cruz Urbina, en una revisión de la Auditoria Superior de la Federación, sin embargo el funcionario no hizo ninguna evaluación interna e incluso autorizó 20 millones de pesos más por el servicio, en comparación con el año pasado.
Así, en medio de las irregularidades denunciadas por los policías asignados a Luz y Fuerza, la falta de atención a las observaciones de la Secretaría de la Función Pública al personal de honorarios contratado para esta área, y sobre todo pese a que la ASF señaló a De Pablo las deficiencias en el área de Seguridad y Custodia, cuya sede se ubica en Juárez 90, Luis de Pablo no ha hecho nada, salvo encubrir las anomalías y avalar un pago en demasía a la SSP por servicios que no han sido cubiertos.
Este año la seguridad y custodia de las instalaciones de la compañía Luz y Fuerza del Centro costará al erario 101 millones 752 mil 857 pesos, según el contrato número 078/2006, firmado el 1 de enero de 2006 por un año con la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.
Durante varias semanas se solicitó una entrevista tanto con el director de Luz y Fuerza, con el secretario de Seguridad Pública del DF, y el jefe de la Policía Auxiliar, Joaquín Meléndez, para hablar sobre la corrupción denunciada por los policías auxiliares, pero no hubo respuesta.
Publicado: Abril 1a quincena de 2006 | Año 4 | No.53
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