Llegan diversas comunicaciones de Hidalgo, San Luis Potosí, Baja California y, sobre todo, del Distrito Federal, estado de México y Puebla. Todas, con dos excepciones, planteando el asunto que inquieta a la población: ¿por qué en un supuesto estado de derecho y en el cual la democracia debería ser un movimiento continuo para la mejoría de la población, se da un caso donde un gobernante electo es desaforado?
Una gran mayoría de misivas dicen algo que es evidente por estos días: La cantidad de interpretaciones que existen en casi todos los medios de difusión acerca de ¿quién tenía la razón?: Si la PGR a través de sus interpretaciones, sobre todo las de ese hombre que viene del priísmo guerrerense pero ahora parece un soldado foxista, Carlos Vega Memije, o las posiciones no sólo de Andrés Manuel López Obrador sino de los abogados Álvaro Arceo Corcuera y Javier Quijano.
Lo que más sorprende a nuestros lectores es la poca información seria, responsable, a fondo que pudimos ver y escuchar por televisión. Generalmente las declaraciones apresuradas, las frases aparentemente contundentes, las explicaciones parciales, los puntos de vista insustanciales privaron a los largo de estos once meses, en particular en marzo y abril, donde parecía un torneo para tratar de impresionar al público que estaba asombrado de tanta verborrea y poca concreción.
Por lo tanto, más de 25 cartas desean que, de ser posible, se hiciera un breve recuento de lo que ha pasado, se explicara jurídica, política, económica y socialmente qué repercusiones pueden tener acciones como la tomada hace poco y cómo debería actuar la sociedad ante esa injusticia. Porque, algunos muy agudos, aseguran que la defensa de las instituciones no debe ser obra de unos cuantos ni llevarse a cabo en momentos determinados, sino más bien es una tarea o arquitectura en la cual debemos participar todos- o cuando menos la mayoría- para no retroceder en las conquistas que han sido producto de la sangre, el esfuerzo y la dedicación de millones de compatriotas.
Para Tatiana Valdés de Sinaloa, en verdad le pareció muy importante el largo reportaje que se hace en Contralínea de abril (número 37), donde se escribe acerca de “La farsa de Estados Unidos contra Cuba” respecto a los Derechos Humanos. Que se haya desplegado a un equipo entre los que se encuentran: Nydia Egremi, José Réyez, Fernando Ortega Pizarro, Nancy Flores y Zósimo Camacho para abarcar los aspectos que todo mundo espera, resulta de trascendencia.
Buena, excelente la entrevista a Felipe Pérez Roque. El canciller cubano apunta, antes de tiempo, como México estaba preparado para votar a favor de la iniciativa, que por medio de otra nación, impulsó en Ginebra, Suiza, Estados Unidos. El secretario de relaciones exteriores de la Isla, es cierto, tenía esperanzas que hubiera una rectificación azteca a las ya tradicionales condenas, las cuales vienen- no hay que olvidarlo- desde la administración de Ernesto Zedillo, personaje que por eso es muy apreciado en USA. Pero no fue así, pues el foxismo resultó más agresivo en ciertos temas y ni siquiera tiene idea de cómo y a dónde dirigir sus pasos.
Desde luego que las opiniones del embajador cubano en nuestro país, Jorge Bolaños, amplían, refuerzan, hacen más sólidas las cuestiones que sabemos, según Tatiana: Estados Unidos es una nación desacreditada para dar lecciones de derechos humanos a nadie, no sólo por los casos de Afganistán, Irak y Guantánamo, sino debido a que en su territorio se cometen dentro y fuera de las cárceles las atrocidades mayores.