Antes de su ingreso fortuito a México en marzo pasado, Luis Clemente Faustino Posada Carriles, el confeso terrorista contra blancos cubanos y que auspició atentados en nuestro país –según documentos desclasificados de la FBI-, viajó al menos en dos ocasiones a México desde su base de operaciones en El Salvador.
Fuentes con acceso a la Dirección General de Migración de El Salvador permiten rastrear el ingreso de Posada Carrilles en dos ocasiones a México en 1996, cuando expiraba el régimen priísta.
La primera, con el nombre falso de Franco Rodríguez Luna. El 8 de febrero de 1996 salió de El Salvador y llegó a México con pasaporte ordinario 0000547378; regresó al lugar de procedencia el 13 de febrero de 1996 desde Tegucigalpa, Honduras, con el mismo pasaporte en vuelo de Taca Internacional.
El segundo viaje del terrorista a México fue a mediados de septiembre de 1996 y retornó a El Salvador el 28 de septiembre con el mismo nombre falso, aunque con pasaporte ordinario A143258.
No se documentó –al menos perdura en la secrecía- el objetivo de su visita, así como con quiénes se entrevistó en México. También se desconoce si ingresó en otras ocasiones.
Desde el 18 de agosto de 1985, Posada Carriles, conocido como “Bambi”, era prófugo de la justicia venezolana. El Salvador –que hoy pretende extraditarlo-, lo refugió y ahí reclutó mercenarios centroamericanos para atentar contra blancos turísticos cubanos.
Reapareció en la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado en Panamá en 2000. Ahí fue detenido por planear un atentado contra Fidel Castro y el 26 de agosto de 2004 fue indultado por Mireya Moscoso antes de dejar la presidencia de Panamá. Exactamente el mismo día que Interpol giró luz verde para su búsqueda.
Meses después, el terrorista indultado y prófugo decidió visitar México una vez más.
Este viaje del químico especializado en explosivos, resultó un accidentado paso por Isla Mujeres, cuando el barco de bandera estadounidense Santrina –con ruta declarada Bahamas-Miami y muy lejos de Quintana Roo–, encalló. Empero, el reportero Renán Castro, del diario yucateco Por Esto!, descubrió que Posada Carriles ingresó por Belice el 16 de marzo. Un mes después el Miami Herald confirmó ese dato.
De su tránsito hacia Estados Unidos tampoco hay registro y el gobierno del presidente Vicente Fox sigue sin atender la solicitud del gobierno cubano de informar cómo llegó a las costas mexicanas, por qué las autoridades migratorias no lo detectaron –pese al llamado de Interpol- y cómo llegó a su destino final.
Sí se conoce, conforme a la muy posterior entrevista con Marco Antonio Peyrot el secretario de Marina que publicó El Sol de Zacatecas, que Posada Carriles ingresó a Estados Unidos en el Santrina –propiedad de Santiago Alvarez Fernández Magriñá–, con quien también estuvo en Isla Mujeres y acusado de instruir a un terrorista para dinamitar el Tropicana.
Ambos pisaron y transitaron por México sin que el sistema de inteligencia –que sumó al Instituto Nacional de Migración recientemente–, ni la Marina, los detectara. Nunca se aplicó la estrategia de seguridad fronteriza con Estados Unidos que coordina la Secretaría de Gobernación, ni el procedimiento previsto en la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte que México signó en marzo pasado.
En cambio, el afán de las autoridades migratorias mexicanas por combatir al terrorismo los llevó en junio al desatino de aprehender –y luego disculparse–, al súbdito británico de origen libanés Amer Haykel, investigado por Estados Unidos y liberado tras no probarle vínculos con el 11-S.
Terrorismo o humanismo
Lo que sí se documentó pero por la Oficina Federal de Investigación (FBI) de Estados Unidos, es un oficio del 13 de julio de 1965 ya desclasificado que revela que el Departamento de Justicia estadounidense conocía los atentados que el exilio cubano auspició y realizó en México esa década.
En la compleja red del exilio cubano en Estados Unidos, Jorge Mas Canosa en Miami y Luis Posada Carriles en el exterior, gozaron de recursos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para auspiciar la explosión de una bomba en la Biblioteca Soviética con sede en México, entre otros ataques.
Ambos sirvieron al gobierno estadounidense inspirados por el presidente Dwight D. Eisenhower (1952-1960), quien en su libro "Los años de la Casa Blanca" admitió: "le ordené a la CIA que comenzara el entrenamiento de exiliados cubanos", según reportó el 17 de abril de 2001 Fernando Rabsberg, corresponsal de la BBC en La Habana.
Así, Mas Canosa creó la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) en julio de 1981, vinculada con actos terroristas en contra de blancos cubanos y otros en territorio mexicano. La Representación Cubana en el Exilio (RECE) era otro ramal.
Según el documento de la FBI, el dos de junio de 1965 su agente –identificado como MMT-1–, confirmó que Posada Carriles reveló haber recibido de Jorge Mas Canosa cinco mil dólares el 25 de mayo de ese año para gastos de “una operación de demolición en México”.
Cuatro décadas después, Omar López Montenegro representante en nuestro país de la FNCA, logró que la oscura trayectoria de su organización se convirtiera en causa humanista.
La senadora Cecilia Romero, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe del Senado, lanzó una iniciativa para que diputados y senadores del Partido Acción Nacional apadrinen a “presos políticos cubanos”. (Contralínea, febrero de 2005).
Omar López Montenegro un hombre feliz después de recibir la noticia de la senadora Romero, posó con ella en una fotografía que circuló por los medios informativos mexicanos.
El 22 de febrero de este año, el diputado Jesús Martínez Álvarez, coordinador del grupo parlamentario de Convergencia, propuso un punto de acuerdo para solicitar a la Secretaría de Gobernación y de Relaciones Exteriores, que investiguen las actividades políticas que la FNCA realiza en México.
Martínez Álvarez explicó: “es importante hacer notar también que en territorio mexicano, entre 1959 y 2004, mexicanos y de otras nacionalidades han resultado muertos, heridos o afectados por el terrorismo de organizaciones como la FNCA”.
El legislador de Convergencia agregó: “México es el tercer país después de Cuba y los Estados Unidos que más ha sido afectado por el terrorismo anticubano durante más de 45 años”.
A ese señalamiento, siguió el del Tribunal Internacional Benito Juárez y del Comité de Solidaridad de Mexicanos con Cuba respecto de los vínculos del Partido Acción Nacional con grupos anticastristas. José Luis Luege Tamargo, titular de la Secretaría del Medio Ambiente, y la senadora Cecilia Romero, se deslindaron.
A fines de mayo la senadora negó conocer siquiera "a este hombre” (Posada) y señaló que seis meses atrás disidentes cubanos trataron de involucrar a la comisión que ella preside en el Senado en un evento que rechazó y que se realizó en la logia masónica de la Ciudad de México. Puntualizó que su trabajo político no se vincula con la Fundación Cubano-Americana.
"La única relación que tengo como miembro del PAN es con el Movimiento Cristiano Liberación, y con el Partido Demócrata Cristiano de Cuba, porque forman parte de la Organización Demócrata de América. Hay una relación que es abierta, pacífica y transparente en la que compartimos opiniones y puntos de vista, nada más que eso", dijo entonces al diario Reforma.
Aunque su correligionario, el diputado José González Morfin quien votó contra la propuesta del diputado Martínez Alvarez expuso que la Fundación es una entidad “privada” y por lo tanto no se puede investigar o fiscalizar.
El coordinador parlamentario del Partido Revolucionario Institucional Wintilio Vega aseguró que en otras ocasiones asociaciones privadas han sido investigadas, más en el caso del exilio con un supuesto historial de “terrorismo”, señaló el Miami Herald del 27 de febrero.
Así, pese al gesto parlamentario del diputado Martínez Álvarez y el deslinde de la senadora Romero, no existe ahora una investigación que informe a la sociedad mexicana del alcance en recursos y vínculos de estas organizaciones vinculadas con terroristas anticubanos en el país, ni sobre sus objetivos reales.
En tanto, “Bambi” espera su juicio el 29 de agosto en Estados Unidos para retornar a El Salvador.
Trato de VIT
Estados Unidos tiene dos demandas de extradición del terrorista: la de Venezuela –primer país que la solicitó por genocidio– y la de El Salvador, por “uso y tenencia de documentos falsos y falsedad ideológica”.
La jueza tercero de instrucción de San Salvador, Alba Zelaya, solicitó su extradición a EU con base en el tratado que ambos países firmaron en 1911 y en la Convención Iberoamericana de Montevideo, Uruguay, en 1933.
¿Qué hacía Posada en El Salvador? Fue su principal base de operaciones terroristas contra Cuba. Las autoridades de ese país sabían que él vivía ahí, por lo que Cuba y Venezuela han expresado que si Posada es extraditado a El Salvador no se servirá a la justicia.
Jurídicamente, la única posibilidad de enjuiciarlo conforme al derecho internacional es extraditarlo a Venezuela, pues el genocidio es jurídicamente más relevante que los delitos que ahora reclama El Salvador.
Amigos íntimos
El 22 de noviembre de 2000, el diario cubano Granma publicó una lista de salvadoreños íntimos de Posada que encabezaban los Ministros del Interior, de Seguridad Pública salvadoreños y el Jefe de la Policía Civil.
• Mario Acosta Oertel Ministro del Interior, cuya esposa Ana María Rodríguez Llerena, es prima hermana de Otto René Rodríguez Llerena, reclutado por Posada Carriles para realizar acciones terroristas en la ciudad de La Habana, y juzgado en Cuba.
• Hugo Barreras, Ministro de Seguridad Pública.
• Rodrigo Ávila, jefe de la Policía Civil de El Salvador.
• Guillermo Sol Bang, acaudalado empresario salvadoreño dueño de los supermercados "Del Sol", de acciones en Coca-Cola y en la cervecera salvadoreña.
• Carlos Alberto Badía, apoderado del club de futbol "Alianza F-C" y del bufete "Valores Escorpión".
• Ramón Sanfeliú Mayoral de origen español, dueño del taller "Moltrox". Su esposa Martha de Sanfeliú posee un negocio de comida española.
• Patricia Borja, ex secretaria del jefe de la Policía Nacional Civil.
• Manuel A. Marchelli, directivo italiano de "Asa Poster".
• Antonio Escamilla, gerente de la agencia turística "Escamilla Sucursal".
• Pedro Luis López, dueño de la empresa de computadoras "One" y Salvador Hidalgo, también ligado a esa firma.
Por ello, hay quienes ironizan que Luis Posada Carriles ha recibido un tratamiento de las autoridades estadounidenses, panameñas, salvadoreñas y presuntamente de mexicanas, como un VIT (very important terrorist).
Publicado: Agosto de 2005
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