No es una metáfora el título del texto de Jorge Fernández Menéndez: El asesinato de un periódico, publicado en la revista mensual: Etcétera, en su número del pasado mes de julio. Es, porque, además de un homicidio cuando por la fuerza tomaron las bodegas del periódico Noticias de Oaxaca, el último día del mal sexenio de Nelson Murat, a partir de entonces (diciembre de 2005) a la fecha, cuando han transcurrido ocho meses del atraco, con su significado de asaltar con armas para robar, han ido en aumento las acciones de bandolerismo desde los tres poderes del estado de Oaxaca. Y dos son los autores intelectuales de la vil agresión (física, contra los periodistas y trabajadores del periódico; y, material, contra sus bienes muebles e inmuebles): el ex desgobernador Nelson Murat y el cacique-desgobernador Ulises Ruiz quien, en lugar de llevar ese nombre, debería llamarse: Troglodita Ruiz.
Ambos sujetos han estado llevando, hasta sus últimas consecuencias criminales, su venganza contra Noticias; una represalia política, porque el matutino oaxaqueño decidió ejercer las libertades constitucionales de informar verazmente sobre los depredadores seis años de Murat y exhibir las sucias maniobras del fraude electoral para imponer como heredero al operador tenebroso de Madrazo: Ulises Ruiz. Enfurecidos los dos caciques de horca y cuchillo y quienes gozan de impunidad no obstante la cantidad de elementos que van más allá de presentarlos como simples presuntos responsables, es para llevarlos ante los tribunales del juicio político y el procedimiento penal para que den cuenta y razón de sus pillerías.
Intolerantes ante la critica y la información, decidieron poner un ejemplo sanguinario con su ataque a Noticias para que en la entidad los demás medios de comunicación no intenten “saltarse las trancas” del despiadado autoritarismo que han impuesto los déspotas Murat-Ruiz. Sabedores que en el Senado nadie de sus integrantes (del PAN, PRI, PRD y PVEM) le dará eficacia al vigente Apartado V del Articulo 76, que faculta a ese órgano de representación de los Estados miembros del Federalismo, a declarar la desaparición de todos los poderes constitucionales de un Estado. Y nombrar a un gobernador provisional. Atenidos a ese encubrimiento e intencional olvido, Murat y Ruiz también hacen alarde de estar protegidos por Roberto Madrazo al que ese par de mafiosos suponen como el sucesor de Fox.
Lo de Madrazo está por verse, ya que Murat y Ruiz son quienes más le han causado críticas y oposición al interior del PRI, al grado de que no pocos de los aliados y todos sus adversarios, han condicionado apoyar al tabasqueño, siempre y cuando haga a un lado a esos asaltantes. Empero, los único que podría restablecer el estado de Derecho en Oaxaca es someter a juicio político a Murat y Ruiz (los dos están dentro del plazo fijado por la Constitución). Y después llevarlos a juicio penal. Nelson Murat está al alcance de la mano. Ruiz debe ser destituido con arreglo a la facultad del Senado. Esto, antes de que la barbarie de los agresores cause mayores daños, pues es bastante con lo que han hecho y además haber suspendido la vigencia de la Constitución de Oaxaca. Los integrantes de los tres poderes secuestrados por su servilismo y complicidad con Ruiz, se han coludido para estar llevando a cabo los ataques por más de 240 días. Solamente, pues, la desaparición de poderes de Oaxaca, resolvería la crisis por el abuso del poder y que ha tenido como su principal blanco al periódico Noticias. De lo contrario los ingenuos llamados a la racionalidad de esos dos irracionales, les seguirán dando armas, en el doble sentido de la palabra para continuar la bestial canallada de Ulises Ruiz y Nelson Murat, quienes son el verdadero rostro de Madrazo. Y advertencia de lo que espera a los medios de comunicación y especialmente a la prensa escrita, si los madracistas del corte de Murat y Ruiz llegarán también a tomar por asalto la Presidencia de la República.
Publicado: Agosto de 2005
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